Lo mejor del mar frente a Berria

Abacanto a la plancha. /DM
Abacanto a la plancha. / DM

El Hotel-Restaurante Juan de la Cosa ofrece una notable gastronomía basada en los productos que ofrece la costa, con el abacanto como principal estrella

Diego Ruiz
DIEGO RUIZSantander

Frente a las dunas de Berria, ante el verde, azul y dorado de una de las playas más bonitas del litoral cántabro, con el sonido del fuerte oleaje de fondo, se encuentra el Hotel Juan de la Cosa, otro de los establecimientos de la familia Astuy, con una larga tradición hostelera a sus espaldas. El hotel, un imponente edificio, con una cuidada estética tanto exterior como interior, tiene uno de los restaurantes más interesantes y distinguidos de la comarca oriental de Cantabria, donde la calidad del producto y del servicio se cuidan con esmero desde que abriera sus puertas en el año 1990.

El Juan de la Cosa mantiene la filosofía de los demás hoteles de los Astuy. En su caso, pescados de la lonja de Santoña y mariscos de sus propios viveros, de una gran calidad, y un trato sobresaliente en cocina, aquí de la mano de Rodrigo Ruiz.

Atiende en sala Felipe Santillana, hijo de los propietarios del establecimiento, un joven abogado que ejerce en Madrid y que, por el momento, está echando una mano a la familia en la gestión del hotel.

Un almuerzo en este restaurante bien puede iniciarse con unas rabas, típico aperitivo cántabro, y que en el Juan de la Cosa destacan por su textura, sabor y, sobre todo, por un rebozado especialmente crujiente. Un plato muy familiar, como lo es este establecimiento de Berria.

Tratándose de Santoña, no deben faltar en la mesa las anchoas, en este caso totalmente artesanas, tersas, con mucha carne y una limpieza sobresaliente. Se acompañan de una rica mantequilla de anchoa, un bocado que recuerda a aquellas primeras anchoas elaboradas por los conserveros italianos que, a principios del siglo XX, se instalaron en la villa en busca de nuevos caladeros de bocarte. Destacables también los pimientos rojos que, a modo de decoración, completan la ración. Un acierto, siempre, rociar el filete de anchoa con un buen aceite de oliva virgen.

Sin dejar la pesca tradicional santoñesa, en el Juan de la Cosa resultan exquisitos los bocartes rebozados, a los que se acompaña de una cama de pisto cítrico, que le dan un gusto especial al pescado más representativo de Santoña.

Otra de las especialidades del hotel de Berria es el pulpo a la brasa, ligeramente asado, con un puré de patata que casa a la perfección con la pata del cefalópodo.

El rey del Hotel-Restaurante Juan de la Cosa es el abacanto (bogavante) que se extrae del gran vivero instalado entre la recepción del hotel y el comedor principal. Felipe Santillana Astuy recomienda que se haga a la plancha, aunque también se puede solicitar cocido. No necesita el abacanto ninguna salsa, pero existe la opción de disponer de mayonesa o vinagreta. Marisco de carne prieta, de gran sabor, jugoso en este caso, deja ya poco espacio para continuar con la comida. Sin embargo, merece la pena hacer un pequeño esfuerzo y terminar el apartado salado con alguno de los pescados adquiridos en el día en la lonja de Santoña. Un lomo de rodaballo, por ejemplo, asado, coronado por una cola de langostino y sobre un lecho con verduras, entre las que destacan unos siempre apetecibles espárragos trigueros.

El apartado de postres caseros es amplio, aunque después de un largo almuerzo merece la pena probar un rico y ligero helado de queso con frutos rojos o una crema de vainilla con helado.

Para regar la comida, Santillana recomendó en esta ocasión un albariño Mar de Frades, fresco, que acompañó perfectamente a cada uno de los platos.

Tras la comida, la mejor de las opciones, si el tiempo no lo impide, es darse un paseo por la playa de Berria, disfrutando de un paisaje que enamora. De una mar brava, de azul intenso, y un fino arenal de más de dos kilómetros, entre dos verdes montañas donde poder practicar el senderismo.

Otra opción es acercarse hasta el casco urbano de Santoña, paseando entre las marismas y el siempre imponente penal de El Dueso.