Los dátiles, un 'superalimento' muy beneficioso para la salud

El dátil es un fruto delicioso para saborearlo por sí solo. :: dm/
El dátil es un fruto delicioso para saborearlo por sí solo. :: dm

Rico en minerales y fibra, este sabroso fruto es muy dulce y fácil de digerir

Isabel González Casares
ISABEL GONZÁLEZ CASARESTorrelavega

El tradicional fruto de la palmera, el dátil, es un «superalimento» rico en fibra, proteínas, minerales y vitaminas. Cultivado durante más de 6.000 años en países del norte de África y Oriente Medio de clima desértico, es un magnífico 'bocadillo' energético por sí mismo, toda una receta médica, además de gastronómica. Aunque su temporada es de la invierno, se puede encontrar a lo largo de todo el año. Originalmente macizos y carnosos, por el efecto del sol quedan desecados

Con una textura exterior arrugada, de color marrón, con un único hueso, o semilla, en su interior, esta fruta es satisfactoriamente masticable y sabrosa. Su aporte de glucosa es una de las frutas más dulces. En todo el mundo sus usos populares incluyen el vinagre de dátil, chutney, pasta de dátil para productos de panadería, saborizantes y semillas asadas de dátiles enteros. Los brotes del árbol (palmito) son adiciones sabrosas a las ensaladas.

Su alto contenido de fibra ayuda, por ejemplo, a la absorción del colesterol LDL (malo). Y su contenido de hierro, determina el balance de oxígeno en la sangre. También tienen aportes de potasio, que ayudan a controlar el ritmo cardíaco y la presión arterial. Las vitaminas B que contienen (carotenos, luteína y zeaxantina) se absorben en la retina para mantener la función óptima de filtrado de luz y protección contra la degeneración macular.

Por todo ello no cabe la menor duda de que comer dátiles, con moderación, eso sí, puede contribuir a muchos beneficios para la salud, tales como proteger contra el daño celular causado por los radicales libres, ayudar a prevenir un derrame cerebral o enfermedad cardiaca coronaria y el desarrollo de cáncer de colon, próstata, mama, endometrio, pulmón y pancreático.

Su valor nutricional no es superado por su 'peso' histórico. Baste señalar que los dátiles son, probablemente, familia de la semilla más antigua, que se sembró con éxito en los tiempos modernos. De este fruto se habla varias veces en la Biblia.

Su comercialización da oportunidades de trabajo e ingresos a millones de pequeños productores que se pueden beneficiar de la exportación de esos productos. Pakistán es el mayor exportador, seguido de Irak, Túnez y Arabia Saudí. Los principales importadores: La India, Marruecos y Francia. En Marruecos, por ejemplo, la mitad de la producción va al mercado local, la economía de un millón de personas depende en buena parte de los dátiles y resulta habitual su uso en la medicina tradicional.

Al natural

Muchas son las formas para aprovecharlo al máximo, aunque su apariencia resulte poco apetecible por tener una piel arrugada y un color marrón grisáceo poco atractivo. Pero son una fruta tan beneficiosa como con una gran variedad de aplicaciones. La manera más fácil de comerlos es al natural, sacándoles el hueso y dejándolos secar un poco antes de morderlos, paladeando tanto su sabor como su textura tan peculiar.

Buen postre, son también idóneos para acompañarlos en recetas de comida más bien salada. De hecho es muy común hallarlo en tartas de manzanas, panes de Navidad o 'cupcakes'. Otorgan una textura crujiente al paladar, deliciosa.