Una pareja de Santander se enfrenta hoy al desahucio de su vivienda

Una pareja de Santander se enfrenta hoy al desahucio de su vivienda
Alberto Aja

El matrimonio será desahuciado este lunes de su vivienda en la que viven desde hace 30 años, por no poder pagar la hipoteca. El Gobierno les entregará una vivienda de emergencia

María de las Cuevas
MARÍA DE LAS CUEVASSantander

Javier y Gema, un matrimonio de jardineros, están a tres días de verse en la calle. Esta mañana serán desahuciados de su piso, situado en la calle General Dávila de Santander, en el que viven desde hace 30 años. Hace un mes recibieron la carta de desahucio de Liberbank, con máxima angustia. «No tenemos adónde ir, nos vamos a la ruina», afirman. Pero desde ayer el matrimonio respira más tranquilo al conocer la noticia de que el Gobierno regional les facilitará una solución habitacional. El presidente Miguel Ángel Revilla confirmó a este periódico que hoy mismo se les entregará al matrimonio las llaves de una vivienda del parque público regional para ser ocupada en caso de emergencia. El presidente, que había adquirido con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) el compromiso de acudir en caso de que se produzca un desahucio, afirmó que «no les vamos a dejar tirados y tendrán a su disposición una vivienda».

El matrimonio vive en el piso desde hace 30 años. Situado en General Dávila, se instalaron en él recién casados y pasó a ser de su propiedad tras 12 años pagando la hipoteca. En esa casa ampliaron la familia y más tarde ampliaron también su negocio de jardinería, «que fue lo que nos metió en este lío».

Eran propietarios de una pequeña floristería, vieron la oportunidad de hacer crecer el negocio y compraron un vivero. «Para hacerlo, decidimos rehipotecar la casa en dos ocasiones más y esto fue lo que nos asfixió».

«La entidad bancaria no ha querido buscar otra solución para ayudarnos, como la dación en pago o un alquiler social» Gema y Javier | Desahuciados

En 2013 el matrimonio creó la empresa de jardinería y mantenimiento con dos empleados. «Trabajábamos mucho, todas las horas del día y marchaba más o menos bien, pero llegó la crisis de la construcción y todo se paró. Trabajábamos mucho para urbanizaciones y claro, eso se acabó y tuvimos que despedir a los trabajadores».

En ese momento, el matrimonio decidió rehipotecar su vivienda, lo que les condicionaba al pago de una cuota mensual de 1.200 euros. «Con el dinero de la hipoteca íbamos a pagar las deudas, pero al final nos llevó a la ruina y a no tener adónde ir. A los seis meses dejamos de poder pagar la cuota». Según explica el matrimonio, en el banco les aseguraron que «no pasaba nada». «Nos dijeron que podíamos seguir ingresando la cantidad que pudiésemos, y así lo hicimos durante un año. Unos meses 500, otros 600 y otros nada, hasta reunir más de 8.000 euros».

«El Gobierno no les va a dejar en la calle, y les daremos las llaves de una vivienda ocupacional» Miguel Ángel Revilla | Presidente regional

«En el banco nos engañaron», asegura Gema. «Durante ese año, todo el dinero que aportábamos para la hipoteca se quedó parado, y el director del banco no lo destinó al pago de esta deuda, como nos había dicho». Esto les generó unos intereses de 60.000 euros que no asumieron y en 2015 -un año después-, recibieron una orden judicial del banco en «la que perdíamos la vivienda valorada por la entidad en 170.000 euros». Una cantidad que el matrimonio considera un 60% por debajo de su valor real.

«Es un piso muy goloso y el banco quiere venderlo pero 'tiene bicho' -como nos llaman ellos en su argot-», explica Javier. «El banco no se ha reunido con nosotros ni una sola vez. Hemos tratado de buscar soluciones, como la dación en pago o un alquiler social. La propuesta que nos hicieron fue de 700 euros de alquiler, que no me parece social ni podíamos pagarlo. Tenemos cláusula suelo y vencimiento anticipado, pero no han buscado otras soluciones».

Desde la entidad bancaria -consultada por este periódico-, declinaron pronunciarse al respecto.

«Intentaremos paralizar el desahucio 'in extremis' y seguimos negociando con el banco» Óscar Manteca | Presidente PAH

El matrimonio rehuye a salir en la foto porque -según explican-, «la gente cree que somos okupas y hemos perdido trabajos por ello». También les critican por «pertenecer a un movimiento político concreto», pero niegan cualquier afiliación política y aseguran que sólo buscan soluciones para salir al paso de su «dramática situación». En este camino, el único apoyo que han recibido ha sido de la PAH, aseguran. «Son expertos en estos procedimientos y se ponen gratuitamente al servicio de gente como nosotros, sin recursos económicos para pagar asesoramiento legal. Nos ayudan de forma altruista con los escritos y los términos legales y nos acompañan moralmente, que es fundamental». «Hemos entrado en un círculo de pobreza del que no nos dejan salir. Al contrario, cuanto peor estás, más palos recibes».

El matrimonio tiene una hija, que estudia en la universidad, a la que mantienen al margen de todo para «protegerla», que no tenga que preocuparse y pueda centrarse en sus estudios. «Ella no tiene culpa de nada», lamentan. Y recuerdan que formaron juntos una empresa de mantenimiento, limpieza y jardinería, «con la ilusión de crecer, pero la falta de trabajo nos asfixió».

Parar el desahucio

La Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) exigió la pasada semana que se suspenda el desahucio de este matrimonio , y pidió a los poderes públicos que «se mojen y legislen para acabar con esta lacra». Miembros de la plataforma se concentraron ayer frente a la sede central del banco, e informaron sobre el «drama» del desahucio, que intentarán parar «in extremis».

El portavoz regional de la PAH, Óscar Manteca, explicó que, aunque «cada vez es más complicado hablar» con la entidad bancaria, la plataforma está negociando para tratar de llegar a «algún tipo de solución». Además, le recordó a Revilla «su compromiso» con ellos.

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