«Si cada uno cumpliera con su parte, no habría basura»

Marisa y Teresa, dos voluntarias, recogen basura en Valdearenas durante la batida de ayer. /Oihane garrido
Marisa y Teresa, dos voluntarias, recogen basura en Valdearenas durante la batida de ayer. / Oihane garrido

El plan Libera, de SEO/Birdlife y Ecoembes, convocó a decenas de voluntarios para limpiar diferentes puntos de Cantabria

Javier Gangoiti
JAVIER GANGOITISantander

«Si es que sólo llevo media hora recogiendo, aquí en este rincón de nada, y ya tengo tres bolsas llenas. Si cada uno pusiera de su parte, seguro que no habría basura», declaraba Diana González, con un envoltorio de plástico en la mano, mientras sus dos hijas pululaban por un recoveco resguardado de las olas de la playa de Valdearenas, en Liencres. Las dos pequeñas colaboraban casi a la carrera, como si fuera un juego, ya cuando estaban a punto de colmar los últimos centímetros de la cuarta bolsa en media hora. «Mira», se detenía la más mayor para enseñar el rendimiento. Botellas de todo tipo, paquetes de tabaco, jeringas, cigarros, tampones, pequeños desechos de goma, de plástico... Basura. Y por suerte no estaban solas. Cerca de veinte personas más se extendían por la arena, saco a la espalda, convocados por Libera, el proyecto de la Sociedad Española de Ornitología, SEO/Birdlife, y Ecoembes, que ayer se propuso limpiar miles de residuos abandonados en ocho puntos más de Cantabria. Los promotores de la iniciativa no pudieron asistir a la jornada «por un problema de organización», pero eso no impidió que los voluntarios sí cumplieran con la batida de limpieza.

Pasados cinco minutos de la hora de la quedada, Teresa del Hoyo dejó las excusas a un lado y se dirigió hacia la arena con su 'kit' habitual de limpieza: «Es la tercera vez que vengo a ayudar con más personas, pero también recojo cada vez que paseo yo sola». Hace tiempo que siente esa responsabilidad y, de hecho, le gustaría pensar que el resto de la población siente la misma inquietud. «Hay mucha información sobre ecologismo y el problema de la contaminación, sí, pero de momento no tiene suficiente adherencia entre la población», lamentaba. Por eso no pasó la oportunidad de exigir mayor compromiso al resto de ciudadanos, «sobre todo a aquellos que tienen hijos y nietos, y que piensen lo que estamos dejando en la naturaleza».

Según terminaba esa frase, una compañera le recordó un tema especialmente hiriente para todos los que ayer se emplearon en la limpieza,las colillas. Del Hoyo lo dejaba así de claro:«Yo soy fumadora, pero eso no está reñido con respetar el entorno. Me llevo mi bolsita, un papel o lo que haga falta para dejar ahí las colillas y tirarlas cuando me vaya. No cuesta nada y es un gesto que ayuda mucho, porque luego se deshacen y son tremendamente difíciles de recoger».

A su lado asentía Susana Merino, otra de las voluntarias que asistió a Valdearenas dispuesta a aportar en lo posible. Y cada vez es más. «Antes no iba ni con bolsa, pero me decidí a usarla por la cantidad de basura que encontraba», lamentaba. La santanderina también apeló a la conciencia de la ciudadanía, pero también dio un toque de atención «a la cantidad de empresas que contaminan». Desde hace tres años se dedica «a poner mi granito de arena», pero sabe que la lucha es a largo plazo y depende de una gran asignatura pendiente:la educación. Sobre esta cuestión quiso pronunciarse de manera especial su hija, Yolanda González Merino, que denunció «la poca o nula presencia que tiene en las aulas el problema de la contaminación». Esa sensibilidad por parte de la joven se ha traducido en su día a día, también cuando está con sus amigos, a quienes ha tenido que «regañar alguna vez en un día de playa cualquiera».

Todos contra la 'basuraleza'

Pero Valdearenas no fue el único lugar de encuentro. La SEO/Birdlife y Ecoembes también organizaron batidas de limpieza en Somo, Brañavieja, Castro Urdiales, La Penilla, El Astillero, La Concha de Villaescusa, Soto de la Marina y Santa María de Cayón. Ambas organizaciones vienen trasladando su compromiso contra la 'basuraleza' durante los últimos tres años. La presente edición, '1m2 por la naturaleza', está dedicada a la limpieza colaborativa de residuos abandonados en la naturaleza a nivel nacional, donde estas mismas entidades ya suman cerca de 400 lugares de reunión. ¿El objetivo? «Concienciar a la ciudadanía para mantener los espacios naturales libres de basura», como informa la agrupación ornitológica sobre el proyecto Libera, en marcha desde 2017 «para frenar las consecuencias de la basura abandonada en los espacios naturales».