El 80% de los rescates en Picos de Europa se concentra en los meses de verano

El equipo del helicóptero del 112, durante el rescate de una senderista el lunes en Tresviso./112
El equipo del helicóptero del 112, durante el rescate de una senderista el lunes en Tresviso. / 112

En esta época hay más casos de fatiga y de personas perdidas que de accidentes graves. La causa principal es la falta de planificación y de preparación física

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

En lo que va de verano, los servicios de emergencia han tenido que intervenir en más de una veintena de rescates en los Picos de Europa y en el entorno del Parque Nacional. Cada caso es distinto y en él influyen multitud de factores, pero el que ocurrió el pasado 2 de agosto en Peñarrubia es paradigmático y permite hacer un dibujo de este tipo de intervenciones. A grandes rasgos, ocurrió lo siguiente. El equipo del helicóptero medicalizado del Gobierno de Cantabria tuvo que rescatar a un hombre de 63 años y nacionalidad inglesa que se encontraba ileso, pero colgado en su arnés de seguridad tras sufrir una caída en la vía ferrata La Hermida. Esta persona cumplía punto por punto las características que marcan, según el 112 y el Grupo de Rescate Especial de Intervención en Montaña (Greim) de Potes, el perfil tipo del auxiliado entre los meses de mayo y octubre: no conocía el entorno, sobrevaloró su preparación física para realizar su actividad y no había realizado una formación previa adecuada. Además, se dio en una vía ferrata, un lugar en el que los incidentes se multiplican año tras año.

Los datos de ambos organismos coinciden en que alrededor del 80% de las salidas que se realizan cada temporada se concentran en la época estival. En primer lugar, por una cuestión puramente estadística. Cada vez son más los turistas que llegan a la zona para realizar actividades en Picos y, por tanto, las probabilidades de que se encuentren con algún contratiempo aumentan. Pero también porque esta 'democratización' de la montaña hace que llegue mucha gente que no tiene la experiencia y la formación necesaria. «En invierno es muy complicado llegar a determinados puntos por la nieve y la meteorología. Allí sólo van los que saben y tienen material para ello. Ahora es mucho más fácil», apunta Javier Odriozola, rescatador del helicóptero del 112.

Consejos básicos si no eres experto

1
Consultar el pronóstico meteorológico en la zona que se va a visitar. Lo que más recomiendan es la web de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). No salir en caso de dudas.
2
Saber qué es necesario llevar. Más allá de prendas y calzado adecuado, no escatimar con lo que se porta (agua, comida, GPS, ropa de repuesto...).
3
Conocer bien el camino que se va a seguir, que puede variar según sea verano o invierno.
4
Acudir a los centros de recepción de visitantes para que te aconsejen una ruta adaptada a tu nivel, contratar a un guía experto o unirte a un grupo.
5
Si es posible, no subir solo y, en todo caso, avisar de los planes y de la ruta.

La tendencia en los últimos años va a más. Según el Gobierno regional, de las 16 intervenciones en la zona que se han realizado este 2018, hasta 14 de ellas han ocurrido en la época de buen tiempo. En el verano anterior hubo 10 sobre un total de 12 y en el de 2016 fueron cinco sobre siete. Claramente, la curva de la estadística es hacia arriba. A estos casos hay que sumar los que realiza la Guardia Civil en puntos a los que el helicóptero no puede acceder por las condiciones del terreno o por la mala meteorología.

Cansancio y atajos

Francisco Caso, miembro del Greim de Potes, matiza que no necesariamente que haya más actuaciones significa que ha aumentado el número de accidentes. Más bien al contrario, la siniestralidad se mantiene e incluso disminuye. La prueba es que los casos graves con heridos son la excepción. En cambio abundan las personas que se fatigan por la mala planificación de las rutas o porque se extravían, también por este mismo motivo. En ocasiones, lo segundo es consecuencia de lo primero. «El individuo no está preparado para la actividad, se cansa y por eso intenta atajar. Al hacerlo se sale del camino establecido y se pierde. Muchas veces acaban desorientados, enriscados o en zonas que no tienen salida por lo abrupto del terreno», añade Odriozola. La prueba de ello es que un «altísimo» porcentaje de las salidas se producen a última hora del día. Es decir, cuando la persona se ha quedado sin fuerzas y ya no puede seguir caminando.

El dato

14
de los 16 rescates del helicóptero del 112 este año en Picos han sido en verano. A esta cifra hay que sumar los del Greim de Potes.

Por sus características, la regla es que en este tipo de rescates no haya heridos. Y de manera general, en todos los que se producen en los meses de verano, que si los hay no sean de gravedad. Eso, y sobre todo las mejores condiciones meteorológicas, implican que los trabajos para localizar y poner en un punto seguro al usuario sean más sencillos. «Hay más horas de luz y el tiempo es mejor. Eso significa que puede entrar el helicóptero y nos facilita mucho el trabajo», remarca Caso.

Hay algunas excepciones, como las salidas a las vías ferratas -como el caso anterior del pasado 2 de julio-, que cada vez son más comunes. Este verano, los servicios de emergencia ya han tenido que actuar al menos en tres ocasiones. Aunque cada una de estas instalaciones está gestionada por una empresa que se encarga de su mantenimiento, un particular puede alquilar un equipo e intentar completarla sin ningún conocimiento previo o un monitor de apoyo.

El número de incidentes en las vías ferratas, donde las operaciones son más complicadas, va a más

«Sin duda es lo que más está aumentado. La gente cree que puede con todo y a mitad de camino se da cuenta de que no. Avanza hasta que no puede más, se queda en un punto y ni para adelante ni para atrás. Nos tienen que llamar», detalla el agente de la Guardia Civil. Por eso, ante la duda, la recomendación que da es contactar con guías especializados: «Por mi experiencia, creo que el nivel que tienen es muy bueno. No sólo es una buena opción por el apoyo y el conocimiento del terreno, también porque sabe valorar qué puede hacer la persona y qué no en función de sus capacidades físicas y su preparación. Para las rutas de montaña y también en las ferratas». Frente a estas paredes verticales, la capacidad de maniobra de la aeronave del 112 es mucho menor y llegar hasta el solicitante de ayuda es «técnicamente muy complejo».