La bodega gráfica del arte

El año expositivo de la Universidad de Cantabria se abrirá con una ingente muestra de obra gráfica sobre las culturas del vino desde el siglo XV hasta el presente

Los vendimiadores Joan Miró, Barcelona 1893 - Palma de Mallorca 1983. Aguafuerte, 1963. /Universidad de cantabria/vivanco
Los vendimiadores Joan Miró, Barcelona 1893 - Palma de Mallorca 1983. Aguafuerte, 1963. / Universidad de cantabria/vivanco
Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

Civilización, poso, historia y raíz. Las culturas en torno al vino van desde la etnografía hasta el arte en muy diversas expresiones. Ahora una muestra en la que confluyen la iconografía, la expresión, la creatividad y la obra gráfica recala en Santander como apertura de la temporada expositiva de la Universidad de Cantabria. El Paraninfo acogerá desde febrero y hasta bien entrada la primavera una exposición recorrida por una colección ingente de materiales y en la que subyacen visiones e interpretaciones plurales. 'Inspirados por el vino. Maestros del grabado en la Colección Vivanco' es el epígrafe de esta cita ilustrativa y cultural que se exhibirá de febrero a abril.

Tras un proyecto como este, que ha adoptado diferentes formatos y dimensiones en otros espacios nacionales para su exhibición, asoma, además del objetivo empresarial, el de compendiar el saber y la cultura material en torno al vino

La Sala de Exposiciones de la UC abrirá así sus puertas a una ingente exposición de obra gráfica sobre las culturas del vino desde el siglo XV hasta nuestros días. La muestra es fruto de un convenio de colaboración cultural establecido entre la Universidad de Cantabria y la Fundación Vivanco. Una muestra que hace «converger la programación especializada en grabado de la UC con el interés de la colección Vivanco por la historia del grabado y su conexión con las culturas del vino».

Silenio ebrio (o Taza Farnese ) Anibal Carraci, Bolonia, 1560 - Roma,1609 Buril 1597-1600.
Silenio ebrio (o Taza Farnese ) Anibal Carraci, Bolonia, 1560 - Roma,1609 Buril 1597-1600. / Universidad de cantabria/vivanco

Hace ya casi medio siglo Pedro Vivanco, tras su especialización enológica, dio continuidad a la curiosidad intelectual sobre las culturas en torno al vino de modo que en las décadas siguientes la familia ha podido contar con una amplísima colección de materiales que van desde la etnografía hasta el arte con una mirada no sólo desde un punto de vista técnico y productivo, sino también marcada «por sus impactos en las formas de sociabilidad y cultura en diferentes contextos históricos e intercivilizatorios».

La exposición que podrá verse en Santander recoge cuarenta obras que permiten un recorrido visual, un viaje por la iconografía de los últimos 500 años.

Se exhibirán obras de Lucas van de Leyden, Giulio di Antonio Bonasone, Theodor Galle, Anibal Carraci, Pierre Lombart, Bernadr Picart, Johan Klein, William Hogarth, Marc Chagall, Joan Miró, Ricardo Baroja, Menchu Gal, Antoni Tapies, Manuel Valdés, Yozo Hamaguchi, Eusebio Sempere, Andy Warhol, Antonio Saura, Miquel Barceló.

La muestra

Programación
Paranifo de la Universidad de Cantabria abre sus puertas a una amplia exposición de obra gráfica sobre las culturas del vino desde el siglo XV hasta nuestros días.
Organización
La UC fruto de un convenio de colaboración cultural establecido con la Fundación Vivanco.
Contenido
40 obras que permiten un recorrido visual, un viaje por la iconografía de los últimos 500 años.
En datos
Inspirados por el vino. Maestros del grabado en la colección vivanco. Del 21 febrero-al 27 abril Las obras forman parte de los fondos no expuestos del Museo Vivanco de la Cultura del Vino y son el resultado de más de cuarenta años de coleccionismo, en torno a la Cultura del Vino, por parte de la Familia Vivanco.

La exposición no sólo se postula como «una excelente ocasión para adentrarse en estas materias sino también para hacer un itinerario por diversos estilos artísticos y la historia de las técnicas gráficas».

Como viene siendo habitual en las exposiciones de la institución académica esta propuesta posee «una amplia vocación de proyección social» y, así, como es ya una tradición de estilo, se completa con visitas guiadas y talleres de introducción al grabado en que participarán centros escolares, asociaciones y colectivos de la ciudad y de la región.

«Más allá del recreo intelectual es una nueva ocasión para deleitarse al tiempo que para ampliar la formación en estas materias y, así, las actividades son expresión de la amplia política de responsabilidad social universitaria» que coordina el Vicerrectorado de Cultura y Participación Social de la UC.

Plianchkine offre á boireMarc Chagall, Vitebsk, Bielorrusia 1887 - Saint Paul de Vence, 1985 Aguafuerte y aguatinta 1924 - 1927.
Plianchkine offre á boireMarc Chagall, Vitebsk, Bielorrusia 1887 - Saint Paul de Vence, 1985 Aguafuerte y aguatinta 1924 - 1927. / Universidad de cantabria/vivanco

Hasta este fin de semana la institución ha dado cabida a la muestra 'María Sybilla Merian y Alida Withoos. Mujeres, Arte y Ciencia en la Edad Moderna', que constaba de 21 obras de ambas artistas naturalistas y 12 representativas de la colección Van Berkhey, que forman parte del fondo del Real Jardín Botánico (RJB)-CSIC.

La nueva muestra se abre el día 21 de febrero y se prolongará hasta el 27 de abril, en horario de 19 a 21 horas de lunes a sábado. Los centros escolares podrán concertar sus visitas en área de exposiciones de la universidad.

La vendimia, el culto, los objetos, los bodegones, los racimos, las uvas, las botellas, la ceremonia y la celebración... casi todo encuentra su sentido y reflejo en las creaciones, en la propia diversidad del grabado y del estilo y la mirada de los creadores que integran la próxima exposición. El singular recorrido por la evolución del grabado desde el siglo XV hasta nuestros días, a través de la particular representación del vino por cada uno de los autores se plasma en «un reflejo de su relevancia a lo largo de la historia de la humanidad y, en consecuencia, un motivo cuya influencia ha sido decisiva en las manifestaciones artísticas de todas las épocas».

Elemento presente y materializado de forma muy heterogénea en cada una de las obras seleccionadas, el vino evoca a través de las diferentes vertientes del grabado, todas y cada una de las sensaciones que produce esta bebida universal. «Desde el regocijo más festivo hasta la melancolía y la oscuridad más profunda». 'Inspirados por el Vino' se estructura en dos bloques perfectamente diferenciados. Por un lado, el grabado clásico, que a su vez se divide en tres apartados: «Mitología, costumbrismo y cristianismo; y por otro, el grabado contemporáneo, un bloque más heterogéneo determinado por la personalidad de cada autor».

Hasta finales del XIX, el grabado se concebía fundamentalmente como herramienta de difusión de imágenes e ilustraciones. Con la aparición de la fotografía y el surgimiento de las vanguardias, con el consiguiente alejamiento de la representación figurativa, las técnicas de estampación –grabado, litografía, aguafuerte, aguatinta...– empiezan a reconocerse como disciplinas creativas con personalidad propia. El pintor abraza las posibilidades técnicas y estéticas que éstas les brindan para experimentar y encontrar nuevos caminos para plasmar su visión del mundo. Así, personalidades tan relevantes como Picasso o Braque cultivarán el grabado, para otorgarle un lugar singular dentro de su producción. Además de los más de mil grabados recibidos en las nueve convocatorias del Premio Internacional de Grabado y Vino Fundación Vivanco, la colección privada de la Familia Vivanco en torno a este arte supera en la actualidad las 300 estampas. Entre ellas, destacan joyas del grabado clásico y contemporáneo de autores como Mantegna, Durero, Rembrandt, Picasso, Joan Miró, Tàpies o Eduardo Chillida. Y todas ellas, con el universo vinícola como motivo de inspiración

La propuesta se caracteriza por la calidad y la belleza iconográfica que plasmaron en sus obras artistas como el recientemente fallecido Eduardo Arroyo, Mantegna, Bonasone, Picasso o Barceló.

Lo clásico

La presencia del vino en la mitología clásica tiene uno de los capítulos más destacados «en la figura de Baco, el dios romano de los excesos, las pasiones, de la propia naturaleza humana; y también del teatro y el vino, cuyo homónimo griego fue Dioniso». Motivos báquicos en los que no faltan el séquito conformado por faunos, ménades, panteras y el fiel compañero Sileno. En este apartado destacan autores como Andrea Mantegna, Giulio di Antonio Bonasone, Johannes Sadeler, Annibale Carracci, José de Ribera o Francesco Piranesi.

Dentro del apartado dedicado al costumbrismo, las protagonistas son las escenas de taberna, banquetes o personajes bebiendo, así como imágenes sobre trabajos vinculados al cultivo de la vid y la elaboración del vino, o que aluden a oficios auxiliares, como por ejemplo el taller de tonelería representado en la obra de Johannes van Vliet o la estampa satírica de William Hogarth.

El otoño. Jan Saenredam, grabador, Zaandam, Paises Bajos 1565 - Assendelft, Países Bajos 1607 Hendrick Goltzius, dibujante Buril c.a. 1600.
El otoño. Jan Saenredam, grabador, Zaandam, Paises Bajos 1565 - Assendelft, Países Bajos 1607 Hendrick Goltzius, dibujante Buril c.a. 1600. / Universidad de cantabria/vivanco

La dimensión espiritual del vino, que ha sido una constante, un símbolo de las diferentes creencias que relacionaban el mundo mortal y el divino, desde la antigüedad al cristianismo. «En la transustanciación cristina (presente en cada Eucaristía) el vino adquiere un papel preponderante al transformarse en la sangre de Cristo. Son numerosos los artistas de este apartado que recogen la simbología y el sentido religioso, o diversos pasajes bíblicos con las uvas o el vino como elemento simbólico principal de la narración». Destacan las estampas de Lot y sus hijas, prodigiosamente representado en los grabados de Lucas van Leyden, Jan Saenredam y Johann Gotthard von Müller; La Cena de Emaús de Alberto Durero o Las viñas de Noé de Francesco Bartolozzi.

Lo contemporáneo

Respecto a la obra contemporánea, conforma la exposición el mundo del vino a través de los estilos de los ismos del siglo XX y de la particular narrativa grabadora de sus autores. «A veces es protagonista indiscutible, como sucede en las estampas de Picasso alusivas a la mitología romana, que pueden contemplarse en la exhibición, y que nos recuerdan las referencias báquicas recurrentes durante los años 50 y 60, como Bacanal, Danza de faunos o El fauno o Pequeña cabeza de Baco». Lo mismo acontece con tres autores representativos de la Transición española: Manolo Valdés y sus botellas de aire cubista en Homenaje a Juan Gris y Botella, carta y pipa; o en el caso de Eduardo Arroyo y su divertida baraja de copas y sombreros; sin olvidar a Javier de Juan, con la estética del cómic reflejada en Sin título. La belleza del paisaje natural y el ritual del trabajo de la tierra como en Los vendimiadores de Miró. Hasta lo inquietante de las estampas de Miquel Barceló o Paula Rego, «o la representación grotesca del Cocktail Party de Antonio Saura».