Atletismo

El Club Carbonero Castro, una carrera imparable hacia el éxito

Los atletas del club, en uno de los entrenamientos que realizan. /Samira Hidalgo
Los atletas del club, en uno de los entrenamientos que realizan. / Samira Hidalgo

El veterano Club Carbonero Castro continúa logrando méritos entrenando a 130 niños y jóvenes que aprenden la técnica desde pequeños

Samira Hidalgo
SAMIRA HIDALGOCastro Urdiales

La historia del Club Carbonero Castro, tal y como le conocemos hoy, se remonta al año 2006, sin embargo, ya en 1938 hay documentos que hacen referencia a este club deportivo, un equipo que hoy en día continua cosechando éxitos con sus 130 deportistas y motivando a los niños más pequeños, quienes adquieren la técnica para ser grandes atletas. En sus inicios, el club contó con importantes figuras del atletismo como José Hoz, Campeón de Juventudes en el año 1939 y campeón absoluto de salto de longitud desde el año 1942 hasta el 1944, entre otros éxitos. También cabe destacar el papel del atleta Francisco Villanueva, otro de los fundadores del Carbonero que logró el Campeonato de España Absoluto en 100 metros lisos en Gerona allá por 1945, entre otros méritos. Con atletas de renombre a sus espaldas y manteniendo la esencia del pasado, el club carbonero se centra en el presente y pone ganas en superar los retos que formarán parte de la próxima temporada.

Como recuerda José Ramón Rueda, secretario del Club Carbonero, «el club se formó en el 2006 y surgió por la secesión con el Atlético Castro. Formamos el club Carbonero de acuerdo a una serie de normas y cambiamos algunas cosas, pero el club como tal se formó por el año 1932, con la participación de mi padre, mis tíos y otra gente que hacía todo tipo de deportes». El club se adapta al paso del tiempo, pero mantiene su nombre originario «en honor a los carboneros de entonces, a nuestros antecesores, que hacían carbón de leña en esta zona», explica Rueda.

Hoy en día, en el club entrenan niños desde los cinco hasta los diecisiete años que cuentan con el apoyo y la formación de José Ramón rueda como monitor; de María Rueda, que es entrenadora nacional; de Ruth Rueda, quien es monitora nacional y de Mariano Rodado, que es monitor nacional, además de contar con algunos jóvenes que también ayudan, formando parte de un equipo técnico que realiza semana a semana una labor totalmente desinteresada. «La cuantía que se reúne de los fichajes se destina en material, equipamiento y mantenimiento», puntualiza Rodado sobre la financiación de esta escuela de atletismo que acoge las categorías de Prebenjamines, Benjamines, Alevines, Infantiles, Cadetes y Juveniles, que se preparan en las modalidades de vallas, velocidad, altura, longitud, pértiga y martillo en el Estadio de Riomar, a excepción del martillo, cuya práctica la realizan en una finca de propiedad municipal cercana al cementerio, ya que el martillo daña el campo del estadio.

Hoy en día, en el club entrenan niños desde los cinco hasta los diecisiete años

Cada una de estas disciplinas requieren de un gran compromiso y esfuerzo. «Estamos muy contentos, se trabaja mucho porque merece la pena, porque la gente de esta tierra es buena. Tenemos una gran relación con el Atlético Castro y los dos hacemos el mantenimiento de la pista, nos diferencian algunos matices, pero no hay ningún problema. La mayor parte de los críos van todos juntos al colegio, pero en la competición cada uno mira por su club», señala el secretario.

La satisfacción por los entrenamientos llega a su máximo nivel cuando se ven los resultados adquiridos en las competiciones. Por ejemplo, como cuenta Rueda, en Cantabria, el Gobierno regional patrocina la Liga Escolar de Atletismo en la que participan más de veinte clubes y hay premios para los mejores en cada categoría. «Ahora estamos entre los terceros y cuartos premios de todas las categorías y en estos momentos somos el mejor club, con la mejor puntuación si sumamos y dividimos lo celebrado», destaca el secretario del club con las miras puestas en la nueva temporada.

El club organiza la Milla Escolar que este año cuenta con algunas novedades

«Preferimos adaptarnos a las fechas de los colegios que a la de la Federación, así damos a los críos vacaciones a finales de junio y a primeros de septiembre vuelven a entrenar. Aún así, durante los veranos hacemos algo de vez en cuando para los más mayores», indica Rueda, quien espera que a partir de ahora se renueve la mayor parte de los atletas. «Los chiquitines, son los más complicados porque tienen de cinco a ocho años y les cuesta más asumir las cosas, los movimientos y hay que dedicarles más tiempo. Los mayores, infantiles y cadetes son veteranos ya y no hay que explicarles mucho lo que tienen que hacer, pero de los pequeños hay que estar muy pendientes», comenta el secretario del Carbonero. A este respecto, Rodado explica que «los niños tienen que aprender la técnica cuando son pequeños», cuando captan los movimientos con más facilidad, así cuando son más mayores la técnica ya la tienen adquirida, por eso se le entrena en todas las disciplinas.

Samira Hidalgo

El número de integrantes del club crece cada año, al igual que la pasión por el atletismo. La prueba está en que en cada temporada participan más atletas. «Cuando nos llaman los padres interesándose por apuntar a su hijo al club les invitamos a que pasen un par de tardes con los compañeros, que vean cómo funcionan los entrenamientos y que luego decidan si quieren fichar o no. El atletismo es duro y solitario. Es mejor que vean como entrenamos y competimos y que sepan que no es solo correr. Es increíble ver como los chavalillos mejoran de una temporada a otra. Son cambios muy importantes», explica el secretario de cara a la nueva temporada.

La XXII Milla Escolar

El running «está de moda» y esto hace que se disputen muchas pruebas a nivel popular y a los niños les gusta participar. «Muchos padres los llevan y eso va dejando huella en los chiquitines», asegura Rueda.

Con esta afición de los más pequeños por el atletismo, el Club Carbonero Castro organiza, junto con el Atlético Castro, patrocinado por el Ayuntamiento castreño la prueba Milla Escolar, que celebrará su XXII edición este próximo 16 de junio a las 11.00 horas. Se trata de una prueba en la que pueden participar niños escolarizados en Castro, pero también aquellos que vayan al colegio fuera, pero estén empadronados aquí. Los participantes recibirán una medalla y agua.

Como novedad, la meta de salida y llegada ya no estará frente a las cafeterías en el parque Amestoy, si no que se encontrará en la parte del parque que está junto al mar, ya que el espacio es más ancho y se pueden evitar tropiezos y caídas de los niños. Otra novedad es que van a poner para los niños una zona de encuentro. Según los pequeños vayan llegando a meta se les entregará una medalla e irán a una zona acotada hasta que los padres les recoja.

Según Rueda, para los niños el atletismo es «muy positivo». «Tienen algo que hacer diferente a sus estudios y les cambia la vida. Aprenden a alimentarse bien y eso se nota cuando llegan a la adolescencia». Con la práctica de este deporte, los atletas también obtienen beneficios psicológicos y aprenden a convivir con sus compañeros, algo que les ayuda a desarrollarse en su día a día y en lo que colabora este club que aúna tradición y actualidad.