El trail con el mejor fin posible

Los participantes en el trail, a su paso por la playa de La Magdalena./Antonio 'Sane'
Los participantes en el trail, a su paso por la playa de La Magdalena. / Antonio 'Sane'

La cuarta edición del trail nocturno Buscando Sonrisas reúne a casi 4.000 participantes en Santander

Marco García Vidart
MARCO GARCÍA VIDARTSantander

Lo de menos era quien ganara. Aunque al ser una carrera, siempre hay una clasificación. Esa dijo que Dolores Marco fue la más rápida entre las mujeres y Adrián Briz entre los chicos. Pero el trail nocturno Buscando Sonrisas, que este sábado ha cumplido su cuarta edición, no busca coronar al atleta más rápido en su decena de kilómetros de recorrido. Su fin es otro. El mejor posible y que le convierten en una de las carreras que merece la pena correr. Todo lo recaudado se destina a la 'humanización' –ya se va por la segunda y tercera fase– de la zona pediátrica de Valdecilla. A hacer que la estancia de los más pequeños en un sitio tan duro como es un hospital, sea lo más feliz y divertida posible.

Con un propósito tan loable, el trail Buscando Sonrisas no para de ganar adeptos. Para esta edición, casi eran 4.000 los valientes que se daban cita en la zona de Gamazo. Los más tempraneros, los andarines. Para cubrir la distancia de esa decena aproximada de kilómetros hasta el faro de Cabo Mayor a paso tranquilo. Otros, frontal en ristre, para atreverse a ir a la carrera por ese tramo de la costa santanderina.

La organización ha tenido que cerrar en esta edición el plazo para las inscripciones. Esos cerca de 4.000 valientes suponen ya un nuevo récord de participación en la prueba y convierten a este trail Buscando Sonrisas en una de las pruebas más multitudinarias de la región.

Con la salida a las diez de la noche, a las 22.40 Adrián Briz comenzaba el reguero de atletas y andarines que finalizaban su participación. Y con ello, contribuían a que muchos niños pasen una estancia más agradable en el Hospital Marqués de Valdecilla.