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«Ojalá me hubiera pillado el Racing con veinte años; es un sitio perfecto para crecer»

Cejudo (en el centro) recibe la felicitación de sus compañeros tras lograr su gol de vaselina el domingo en los Campos de Sport. /Daniel Pedriza
Cejudo (en el centro) recibe la felicitación de sus compañeros tras lograr su gol de vaselina el domingo en los Campos de Sport. / Daniel Pedriza

El cordobés asegura que oyó «maravillas del club» cuando le llegó la oferta. La vio «como una oportunidad» y afirma que la gente «siente que este equipo marcha y que va en serio»

Marcos Menocal
MARCOS MENOCALSantander

Llevaba un cuarto de hora en el campo y pensó que era un buen momento para inventar: «No es habitual, pero es un recurso más. No se suele intentar mucho, pero yo en los entrenamientos sí que lo pruebo». Álvaro Cejudo se refiere a la vaselina que se sacó de la chistera el pasado domingo en su 'debut' después de seis semanas en el dique seco. «Si te lo piensas mucho, lo mismo no lo haces...», admite. Levantó a El Sardinero con su gol y de pasó se regaló un poco de autoestima: «Se pasa mal cuando estás parado; llegas con ilusión y a las primeras de cambio en una jugada fea entrenando te lesionas». El cordobés se estrenó en la primera jornada de Liga y desde entonces «un mes y medio con dolor, molestias y sin poder jugar».

Era el fichaje estrella, al que el racinguismo quería ver y tras la primera jornada... Un edema óseo en la rodilla izquierda le dejó KO demasiado pronto. Las semanas pasaban y Cejudo no entraba en la lista. Iván Ania siempre repetía lo mismo: «No vamos a arriesgar lo mínimo». El propio futbolista agradece esa forma de encarar el problema: «Menos mal que el equipo ha ido fenomenal, porque si no siempre tienes más prisa y presión por volver». Y de repente, el pasado domingo regresó. «No estoy al 100%. Estas lesiones no tienen plazos de recuperación, pero ahora se trata de que acumule minutos», señala.

Cejudo ya está disponible y eso es una buena noticia para el Racing. Y además, motivado y con ganas: «Es un placer estar aquí; a todos los que nos gusta competir estar en un equipo que pelea por estar arriba es lo que nos motiva. No importa la categoría». Escuchar algo así de un futbolista con 150 partidos en Primera es gasolina para el racinguismo: «Pero no solo yo, aquí hay gente que ha estado en la élite y siente lo mismo; el equipo va en serio, se nota, ya van unas cuantas jornadas y se ve», explica.

«Da igual la categoría. Pelear por estar arriba es lo que realmente más le gusta a un futbolista»

A Cejudo le gusta lo que se ha encontrado. «Me hablaban maravillas, pero ahora que estoy aquí veo que este es un club con muchas facilidades para mejorar». Se formó en las categorías inferiores del Betis y no duda en lanzar un mensaje realmente atractivo: «Ojalá me hubiera pillado a mi con veinte años en el Racing. Es un equipo perfecto para crecer». Sin embargo, al cordobés, la llamada del club santanderino le llegó con 34, después de hacer mucho y bueno en el mundo del fútbol. Estaba en Australia (Western Sydney) y sonó el teléfono: «A mi edad ya no busco más que disfrutar compitiendo. Pesa más lo deportivo. El Racing lo vi como una oportunidad», asegura. A Cejudo lo que le va es pelear siempre por ganar «porque -como admite- sé lo que es luchar por no estar abajo en Primera o en Segunda y no es lo mismo». El cordobés no se fijó en la dichosa 'coletilla' de la Segunda B y le terminaron de convencer «entre Jordi Figueras y Chuti Molina» y se vino para Santander. La llamada del Racing le sirvió para regresar después de comprobar que «como España no lo hay; en Australia es un espectáculo en materia de marketing, pero futbolísticamente hay mucha diferencia. Lo de jugar en países raros no es para mí».

Cogió sus bártulos y se vino a Santander, donde ya se esperaba algo bueno, pero se sorprendió: «En cuanto al club, hay equipos en Primera que no tienen mucho de lo que hay en el Racing». Pero es que en lo deportivo, su impresion es inmejorable: «Tenemos un equipo que si perdemos algún partido debemos hacérnoslo mirar; hay un grupo al que es normal que se le exija ganar siempre», sentencia. Esto precisamente fue algo de lo que le convenció «para aceptar venir a Santander».

Lo mismo que el cuerpo técnico, del que insiste en destacar «esa intensidad y motivación que nos imprime; hay muchos partidos que los ganas 2 a 0 o más y los terminas perdiendo por relajarte, aquí creo que no va a pasar». Por eso el cordobés tiene claro lo que le diría a aquellos que dicen que le falta algo a la plantilla: «Para Primera igual sí». Bien claro. Cejudo se queda «con el compromiso de todos, de los que juegan y de los que salen y mejoran lo que había. Todos aportan, más allá de las individualidades, con un bloque muy potente».

«Si perdemos alguna semana es para que nos lo miremos; es normal que se nos exija ganar siempre»

Echa la vista atrás -casi catorce años- y recuerda cuando jugó en Segunda B: «El fútbol se disfruta en todos los campos; en los grandes y en los pequeños. El otro día en Baracaldo, con el campo embarrado, por ejemplo. Si ganas mejor sienta». Cejudo apunta a «saber adaptarse» como una de las condiciones indispensables para ascender. Sabe como todo el mundo que «con ser campeón no se consigue el objetivo», que luego hay que ser infalible en un play off: «Para eso es para lo que hay que prepararse». No le sorprende que «a la gente le guste como juega el equipo; los resultados ahí están y se han hecho buenos partidos».

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