La Pasión se vive en Castro Urdiales

Los actores y organizadores de la tradicional representación se esfuerzan en la recta final de los ensayos para que este Viernes Santo se celebre con éxito su XXXV edición

La Pasión se vive en Castro Urdiales
SAMIRA HIDALGOCastro Urdiales

Castro Urdiales se convertirá en un Jerusalén improvisado este Viernes Santo, 19 de abril, motivo por el cual los actores y organizadores de la Pasión Viviente castreña se encuentran inmersos en los últimos preparativos y ensayos. Como cada año, el casco antiguo acogerá la recreación de las últimas horas de la vida de Jesús de Nazaret, y con ello, la llegada de multitud de visitantes. La XXXV edición de la Pasión inunda con sus emocionantes ensayos el local de la Asociación Cultural Pasión Viviente, escenario que será sustituido en el día de hoy por las calles del casco histórico de la ciudad y por la Atalaya, siendo éste el segundo domingo de ensayo en el exterior.

Al igual que sucedió en la pasada edición, la Pasión contará con una subvención del Gobierno de Cantabria de 25.000 euros. Además, la asociación espera contar con los 20.000 euros que el Ayuntamiento de Castro aporta cada año a esta representación por ser Fiesta de Interés Turístico Nacional.

La secretaria y relaciones públicas de esta asociación cultural, Guadalupe Beascoetxea, explica que se benefician de la cuantía una vez pasada la representación. «Este año, con el dinero del año pasado, hemos comprado 46 pares de sandalias a estrenar el 19 de abril por la tropa. Además, hemos comprado una máquina de coser y planchas, confeccionado ropa de recambio para los músicos y hemos ampliado la plataforma para Herodes que compramos el año pasado», puntualiza la secretaria de la asociación, adelantando que más a delante pretenden renovar los cascos de los romanos y las corazas, siendo el tema del vestuario «muy complejo», ya que hay que vestir a unas 800 personas en esta edición, numerosos castreños que participan como actores y figurantes en la Pasión Viviente.

Todos los detalles

Cuándo:
Viernes Santo, a las 10.00 horas.
Dónde:
Explanada de Santa María.
Duración:
240 minutos (aprox.).
Presentación:
Última Cena. Oración, beso de Judas y prendimiento. Juicio del Senado Judío. Arrepentimiento de Judas. 1º y 2º Juicio de Pilatos. Juicio de Herodes.
Recorrido Vía Crucis:
Primera Caída. Encuentro con Magdalena, María y Verónica. Segunda Caída. Encuentro con Cirineo y Mujeres de Jerusalén. Tercera Caída.
Atalaya:
Crucifixión, Muerte, Descendimiento y Resurrección.

Más participación

Desde la asociación se estima que el número se haya incrementando entre 50 y 100 personas, pasando de 700 en 2018 a unas 800 este año. «Cada vez viene más gente para participar. Estamos aquí por amor al prójimo y sin cobrar nada, de manera altruista», cuenta Beascoetxea.

En las labores del vestuario está Pilar Carranza, quien reconoce que esta sección «lleva mucho peso». «Trabajamos desde noviembre con el Belén Viviente y acabamos en junio, porque tenemos mucho trabajo», reconoce Carranza, quien revela que el vestuario se intenta confeccionar lo más parecido posible a la época de Cristo, utilizando colores tierra y oscuros.

Por su parte, Álex Izurieta, actor que da vida a Jesús de Nazaret en la Pasión, compartirá edición con su padre, que por primera vez participa en la representación y que encarnará a Cirineo y, además, Izurieta estará acompañado de su madre, Edurne Pérez, en varias escenas, ya que da vida a la Virgen María. «La Pasión engancha a gente de todas las edades, ven que sus conocidos salen y que disfrutan y eso les anima a participar», indica Izurieta, explicando que desde niño se puede formar parte de la representación interpretando papeles de soldados desde los 11 años. «Hay muchos que salen un año y ya no pueden dejar de participar. Empiezas haciendo de pueblo y quieres ir haciendo papeles más importantes. Cada vez somos más. El pueblo se involucra mucho, es un apoyo y se vuelca con la Pasión», enfatiza Izurieta. Para su madre, esta edición es «muy especial» porque comparte una experiencia «única» junto a su hijo. «Siempre he tenido una relación muy emotiva con Álex y esta experiencia nos une aún más, que ya es difícil», reconoce Pérez. Por su parte, Juan Carlos Calvo, actor que da vida a Caifás por segundo año consecutivo, se esfuerza en mejorar en esta edición su interpretación, disfrutando de los ensayos y aprendiendo de los más mayores, «siendo la Pasión una gran familia», en la que participan varias generaciones.

Este año, Juan cobrará vida gracias a Eduardo San Miguel, quien señala que se lo pasa «muy bien» en los ensayos y que la experiencia es algo que le ayuda en esta edición. En 2020 será él quien de vida a Cristo en la Pasión, un papel que interpretará por segunda vez a sus 33 años. «Voy a ser más hombre y cogeré lo mejor que haya aprendido de los seis Cristos que me precedieron para seguir mejorando y que la Pasión vaya para arriba», reconoce San Miguel. Ahora toca esperar al 19 de abril para que los ensayos, el vestuario y la decoración den sus frutos.

Eduardo San Miguel | Juan «Está saliendo todo rodado»

Eduardo San Miguel interpretó el papel de Jesús de Nazaret en la Pasión Viviente de 2014. Ahora, el actor da vida al apóstol Juan, lo que significa que el próximo año volverá a actuar como Cristo. «Es la primera vez que se repite el papel de Jesús sin ser por fuerza mayor.

«Me he vuelto a animar porque la primera experiencia que tuve fue muy buena y hablamos de que si hubiese otra oportunidad me gustaría volver a hacer ese papel, yo encantado de salir», explica satisfecho San Miguel. El papel de Juan lo lleva «muy bien», porque tiene experiencia de varios años en la Pasión y dice que cuesta menos memorizar. «Este año está saliendo todo rodado», reconoce el actor, quien añade que el Cristo de este año lo lleva «genial» y que trasmite tranquilidad. «Estoy satisfecho de mi anterior interpretación, pero intentaré mejorar en lo que se pueda», concluye.

Pilar Carranza | Vestuario «Ya no tenemos telas para coser»

El vestuario es una parte de gran importancia en esta representación, ya que hace que la Pasión Viviente sea aún más real. En el departamento de vestuario se encuentra Pilar Carranza, que cada año comienza su labor en noviembre, con el Belén viviente y finaliza en el mes de junio.

Carranza cuenta que esta año han confeccionado ropa completa de repuesto para los músicos, además de prendas y accesorios para la gente del pueblo como muñequeras, pañuelos, vestidos o chilabas, es decir, «de todo un poco».

«El vestuario sigue siendo el mismo, pero se nos va quedando pequeño el almacén porque vamos haciendo más ropa ya casi no nos cabe. Hemos tenido que cerrar las listas porque ya no tenemos telas para coser más. Incluso hay gente en espera por si falla algún figurante, para tener de reserva», señala Carranza.

Álex Izurieta | Jesús de Nazaret «Tengo ganas de que llegue el día»

El actor Álex Izurieta dará vida a Jesús de Nazaret en la Pasión Viviente castreña. «Esta última semana lo llevo bien. Disfruto más porque he grabado casi todo, que era lo que más me costaba porque es otro mundo, el tono de voz es diferente y no estoy acostumbrado a esa expresión», reconoce Izurieta. Uno de los momentos que más está disfrutando este actor es ir a ensayar a la Atalaya, lugar en el que se sintió «cómodo». «Es ahí cuando te das cuenta de que se acerca e día. Tengo ganas de que llegue ya», señala Izurieta.

Entrevista con Ález Izureta

La Pasión crece cada año como demuestra el número de participantes. El actor comenta que él se apunta al principio y que se queda asombrado con la lista de espera que hay para participar en esta representación que cuenta «con el apoyo del pueblo» y que «engancha» tanto a jóvenes como a mayores desde hace ya 35 años.

Edurne Pérez | Virgen María «Cuesta aguantar tanta emoción»

Uno de los aspectos que más le cuesta manejar a la hora de interpretar a su personaje es la emoción. Edurne Pérez es madre en la vida real de Álex Izurieta, actor que encarna a Jesús este año, pero también lo es en la representación, ya que Pérez da vida a la Virgen María.

«Cuando supe que iba a hacer de Cristo me emocioné mucho. Cuesta contener tanta emoción en los ensayos», reconoce la actriz, quien recuerda que en su primer ensayo en la Atalaya se puso a llorar. «Me está costando más de lo que pensaba porque es muy emotivo, pero estoy muy contenta. Meterse en el papel de madre no le ha costado «nada», porque al ser la madre de Álex «el sentimiento está ahí, de ahí tanta emoción». A las puertas de la Semana Santa, Pérez asegura que poco a poco se va mentalizando de que el gran día está a la vuelta de la esquina

Guadalupe Beascoetxea | Secretaria «Hay muy buen ambiente»

La secretaria y relaciones públicas de la Asociación Cultural Pasión Viviente, Guadalupe Beascoetxea, cuenta que baja «poquito» a los ensayos porque no le gusta poner a los actores nerviosos. «Bajo a última hora, cuando Chechu les ha corregido y está todo encaminado, porque al principio suelen fallar bastante, ya que ninguno somos profesionales del teatro», explica Beascoetxea, añadiendo que se esfuerzan al máximo y que dan de si todo lo que tienen. La secretaria de la asociación asegura que en la Pasión hay «muy buen ambiente», motivo por el cual «el que entra no sale».

A falta de menos de veinte días, Beascoetxea reconoce que este año están «muy relajados», posiblemente porque se sienten «más seguros» de lo que hacen debido al amplio recorrido de la Pasión Viviente, aunque eso sí, destaca que «el trabajo es el mismo».

Juan Carlos Calvo | Caifás «La Pasión es una gran familia»

Es el segundo año consecutivo que el actor Juan Carlos Calvo da vida a Caifás, una interpretación que en esta edición intenta mejorar.

Calvo confesó que no esperaba hacer este papel «tan joven». «Es un personaje muy complicado, con tres escenas diferentes. El primer año siempre es difícil, estuvo bien, pero este año me estoy preparando para hacerlo mucho mejor, también en cuanto a caracterización se refiere». Anteriormente, Calvo encarnó a Judas; al ermitaño; a Herodes; fue Cristo en 1994 y Pilato durante cuatro años, siendo este último su papel preferido. «Pilato es el papel más difícil, más extremo y más complicado que hay en la Pasión. Es mucho directo, mucho diálogo con la gente y es un papel muy importante en la historia, sin desdeñar otros muchos papeles», reconoce el actor, añadiendo que «la Pasión es una gran familia».