El primer contacto con la vocación

Los alumnos de cuarto de la ESO del Colegio Puente de El Astillero participaron en el programa LaborESO, que les acerca al puesto de trabajo que sueñan para su futuro labora

Arriba, Alba Rojo, Diego leal y Andrea Díaz. Abajo, Lucía Echevarría, Eva Espeso y Lara Sarabia./Sheila Izquierdo
Arriba, Alba Rojo, Diego leal y Andrea Díaz. Abajo, Lucía Echevarría, Eva Espeso y Lara Sarabia. / Sheila Izquierdo
Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOEl Astillero

Son adolescentes y aún están en esa fase de imaginar qué campo laboral es el que se adapta mejor a su verdadera vocación. Aún les faltan unos años para tomar la decisión de qué formación escoger, pero algunos ya tienen bastante claro por dónde irán los 'tiros'. En todo caso, para reforzar esa idea preconcebida o ayudarles a encontrar su mejor opción de futuro, surgió el programa LaborESO, una acción incluida dentro de su formación académica que les sumerge de lleno en el funcionamiento real de una empresa y que les obliga a probar como administrativos, técnicos de asistencia social, periodistas, cuidadores, profesores... Cualquiera de los profesionales que quieran ser el día de mañana.

En El Astillero, el plan LaborESO lleva funcionando desde hace algunos años y son diversos los centros públicos y privados que lo tienen integrado en su programa curricular de Diversificación como una herramienta indispensable en la orientación profesional de su alumando. En algunos centros concertados, como el colegio Puente III, incluso la opción de formar parte de este programa se lleva a la práctica también para el conjunto de los alumnos de cuarto de la ESO, ya que se concibe como una 'prueba de fuego' crucial para que estos tomen, cursos más adelante, la decisión más acertada conforme a su verdadera vocación.

«Es una forma muy útil de ayudarles a tomar una decisión tan importante como es qué querer ser el día de mañana», explican desde el centro. Así, durante dos semanas, los alumnos han dejado el aula y los libros para formar parte de diferentes empresas, integrándose en la plantilla, conociendo la profesión desde dentro y realizando labores propias de un puesto igual o similar al elegido... Todo, para detectar algo tan crucial para ellos como es detectar si la expectativa se acerca o no a la realidad.

El convenio LaborESO

LaborESO es una inicativa que nace fruto de un convenio entre la Consejería de Educación del Gobierno de Cantabria, la Cámara de Comercio y el Ayuntamiento de El Astillero. En suma, el programa persigue una inmersión de los estudiantes en el mundo laboral, contribuyendo a transmitirles habilidades necesarias para el trabajo y el empleo, estimulando sus aptitudes y mejorando su conocimiento en la empresa. Para la mayoría, funciona como un agente motivador y de refuerzo de la dirección formativa que deberán iniciar dentro de unos años.

Alba, Diego, Lara, Lucía, Eva y Andrea son seis de los 21 estudiantes de cuarto de ESO del colegio Puente que han terminado el pasado 8 de marzo su experiencia en varias empresas del municipio y que han querido compartir su visión. El mundo de la comunicación, de la asistencia sanitaria, de la educación o de la administración han sido algunos de los campos elegidos con no demasiadas dudas. Y es que, pese a su corta edad, demuestran un gran madurez a la hora de conocer hacia dónde se quieren dirigir en el futuro. Junto a ellos, también han participado en esta experiencia los alumnos de tercero de Diversificación del colegio.

En líneas generales, este proyecto supone una importante iniciativa para la maduración personal del alumnado y para adquirir una perspectiva más clara de sus inclinaciones laborales. Este es el motivo por el que cada año son más centros los que quieren estar en este proyecto, en el que participa la Cámara de Comercio de Cantabria como organismo encargado de buscar la colaboración de empresas u organismos de toda Cantabria.

En Cantabria, la experiencia, que se inició en el curso 2005/06 con la participación de siete centros, contó el pasado curso con la participación de 59 centros educativos de la región, más de 800 alumnos y alumnas y 636 empresas colaboradoras.

Este crecimiento exponencial pone de relieve su resultado positivo, ya que contribuye a facilitar en el alumnado su maduración personal, promueve el espíritu emprendedor de los alumnos y desarrolla una educación en actitudes y capacidades que permite alcanzar una mejor preparación para la toma de decisiones en relación con su futuro académico y profesional.

El programa promueve, a su vez, que los alumnos conozcan las diferencias entre su jornada escolar y la laboral. Experimentar relaciones personales entre compañeros y de jerarquía con sus superiores.

Alba Rojo | Periodismo «Quiero ser periodista»

Alba siempre ha sentido interés por los medios de comunicación y tenía, desde hacía tiempo, curiosidad por descrubrir qué había detrás de ellos. En concreto, la radio, y por, eso, el programa LaborESO la dio la oportunidad de conocer por dentro Teiba FM, la emisora con sede en El Astillero, donde ha estado dos semanas de prácticas. «Me han gustado muchas cosas, como lo agradables que han sido mis compañeros y lo bien que se han portado conmigo. Además me han dado más tareas y responsabilidades de las que pensé que me darían». Todo ello, asegura, ha contribuido a tener más claro qué quiere estudiar en unos años. «Antes de las prácticas no lo tenía muy claro, sabía que me interesaba mucho el periodismo pero también me llamaba la atención la psicología. Estar en la emisora me ha convencido aún más de que me quiero dedicar a esto».

Diego Leal | Fisioterapia «Me gusta ayudar a los demás»

Diego ha pasado sus dos semanas de prácticas en la residencia Don Pedro, donde ha convivido con los usuarios del centro durante su horario lectivo y aprendido, desde dentro, cómo funciona un servicio asistencial como este. «A mí siempre me ha gustado la fisioterapia y me decanté por esto», asegura el joven. Para él, lo más satisfactorio de su paso por la residencia ha sido «poder ayudar a los ancianos». En concreto, Diego se ha ocupado de echar una mano en el gimnasio, traer y llevar a los usuarios a sus respectivas plantas y, en líneas generales, ayudar a movilizarles por las diferentes dependencias. El joven tiene claro que lo suyo es la fisioterapia, porque de todos los gremios, es «el que más me gusta». Por eso, esta experiencia ha reforzado su visión de la profesión que quiere para su futuro: «Me gustaría ayudar a los demás».

Andrea Díaz | Administración «La gestión va a ser lo mío»

Andrea se ha decantado casi desde siempre por la administración. Reconoce que siempre le ha gustado ese mundillo en que ha podido tener una primera toma de contacto dentro del programa LaborESO. La joven ha realizado sus prácticas en Asesoría Norte, en El Astillero, donde, pese a su corta edad, se la ha visto como a una más. «Desde pequeña siempre me ha gustado la administración y la gestión», reconoce. En la asesoría, además, asegura haber encontrado aquello que desea para el día de mañana: «el ambiente que me ha rodeado era muy bueno. Me han hecho sentirme como una más y he podido llevar a cabo diversos trabajos de contabilidad, facturas y papeleo». Por eso, para ella, esta experiencia le ha permitido reforzar su idea: «He aprendido diversas cosas que estudiaré en un futuro y que espero haga en un futuro trabajo».

Lucía Echevarría | Enfermería «Ayudar me ha gustado mucho»

A Lucía siempre le ha gustado la gente mayor y, por eso, a la hora de decidir por una opción o por otra, se decantó por lo que estuviera vinculado directamente. La Fundación Residencia San Pedro fue su sitio y, durante quince días, conoció el funcionamiento interno del servicio asistencial y tuvo oportunidad de estar con los usuarios y ayudarles. Esta es, asegura, la parte que mayor satisfacción le ha supuesto su paso por las instalaciones. «He elegido ser auxiliar de enfermería y, aunque no todas las funciones propias de la profesión las he podido llevar a cabo por falta de titulación, sí he podido dar de comer a los abuelos, acompañarles y ayudarles en sus quehaceres diarios». «Me ha gustado mucho la experiencia, así que me ha servido para aclarar algunas dudas que tenía. Podría decir por ello, que lo tengo ya bastante claro».

Eva Espeso | Educación especial «Tengo más clara mi vocación»

Eva tiene bastante claro que su futuro laboral tiene que ir de la mano de los niños. Y lo ha comprobado tras su paso por el Colegio Parayas, donde reconoce que lo que más satisfacción le ha reportado ha sido «hacer felices a los niños con tan solo una sonrisa o un abrazo». Además, Eva reconoce que se decantó con un colegio como el de Parayas porque, para ella, «los niños te pueden enseñar mucho más que tu a ellos». Es más, la estudiante siempre ha tenido claro que lo que más le gusta «es ayudar en todo lo posible». En el Colegio Parayas, la joven ha podido echar una mano en diferentes labores del centro así como en la organización del Carnaval, que incluyó actividades divertidas para los niños. «Desde hace años tengo bastante claro que me quiero dedicar a la educación especial y esta experiencia me ha ayudado a tener más clara mi vocación».

Lara Sarabia | Educación «Quiero ser muchas cosas»

Lara optó por la educación y, por eso, el programa LaborEso la llevó a realizar sus prácticas en el colegio Fernando de los Ríos de El Astillero. «La razón por la que cogí este sector es porque me gusta la idea de que otras personas aprendan lo que yo he aprendido a lo largo de mi vida. También porque a mí, siempre me ha gustado plástica y educación física». Según confiesa, para ella, lo mejor de su experiencia ha sido poder aprender cosas nuevas o conocer el funcionamiento interno. Pero también –recalca– «recibir el cariño de los profesores y resto del personal, que han sido muy agradables conmigo y me han dado la opción de exponer mis ideas». A la hora de mirar al futuro, Lara quiere ser muchas cosas, pero entre sus opciones más «importantes» se encuentran ser «ser profesora de bellas artes, pintora o militar, aunque hay muchas más».