El Ángel del cementerio de Comillas espera su restauración hace un año

El Ángel Guardián sufre un continuo deterioro y precisa de una intervención. /Javier Rosendo
El Ángel Guardián sufre un continuo deterioro y precisa de una intervención. / Javier Rosendo

Técnicos del Instituto Nacional de Patrimonio informaron en julio de 2017 sobre el deterioro que sufren la escultura y la verja del camposanto

LUCÍA ALCOLEA COMILLAS.

La reja ornamental y el Ángel Guardián del antiguo cementerio de Comillas, catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC), continúan sin recibir la ayuda necesaria para su rehabilitación, desde que hace más de un año (en julio de 2017) el Instituto de Patrimonio Cultural Español emitiera un informe sobre la reparación urgente que precisan estos dos elementos. Un grupo de restauradores de esta institución visitó el camposanto en marzo de 2017 y realizó un diagnóstico sobre la estatua del Ángel Guardián, del escultor Josep Llimona, y sobre la reja ornamental del arquitecto catalán Domènech i Montaner, perteneciente al siglo XIX. Ambas estructuras necesitan ser intervenidas de forma urgente, dada la gravedad de los daños que han sufrido como consecuencia de las condiciones climatológicas y de la mala utilización de materiales para su restauración en el caso de la reja. Fue la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria quien solicitó que se realizase dicho informe, y su intención era destinar una partida del presupuesto regional a esta cuestión, pero de momento nada más se sabe al respecto.

El deterioro de la reja alcanza al 75% de la superficie «y continúa avanzando», alerta el presidente de la Asociación para la Conservación de Órganos de Cantabria y patrono de la Fundación Domènech, Enrique Campuzano. El problema con la reja es que en los años cuarenta del siglo XIX fue restaurada con un hierro incompatible con el original, lo que ha provocado la corrosión de los óxidos e hidróxidos y una pérdida importante de material. Recuperar este material «es muy difícil, a no ser que se aborde con mucho criterio y urgencia», informaba Campuzano hace un año. Los expertos calcularon que para rehabilitar esta estructura sería necesario eliminar el hierro de reposición, saneando el original y reintegrándolo con un hierro que sea compatible. El presupuesto aproximado alcanzaría los 50.000 euros y el equipo deberá estar formado, entre otros, «por un técnico restaurador-conservador, un químico metalúrgico y un herrero-forjador para la reintegración del material».

Deterioro progresivo

En cuanto al Ángel Guardián, «en el año 1941, un vendaval derribó la figura, situada en uno de los muros interiores del cementerio, y quedó dividida en fragmentos, que luego fueron reconstruidos con grapas de hierro y mortero de cemento». Sin embargo, «en la actualidad presenta un progresivo deterioro y precisa de un tratamiento para su correcta conservación», especificaba el informe. La solución para esta emblemática estatua pasaría por «trabajar con andamiajes para actuar sobre la estructura directamente, más que transportarla con grúas de grandes dimensiones», aclara Campuzano. Sería además necesario «realizar un tratamiento de acondicionamiento del muro sobre el que se ubica», tal y como determinaron los expertos en patrimonio.

La actuación de conservación-restauración podría realizarse con un contrato menor de 18.000 euros, según calcularon los técnicos. En ambos casos recomendaban también «actuar cuanto antes con el fin de que no aparezcan nuevas alteraciones y el proyecto no se quede obsoleto». Aunque de momento ninguna institución ha concretado que haya nada concluyente sobre la mesa, más allá de la intencionalidad de arreglarlo.

«El deterioro de la reja ornamental alcanza el 75% y continúa avanzando a medida que pasa el tiempo» «Con el Ángel Guardián, lo ideal sería trabajar con andamiajes para evitar el traslado de la escultura con una grúa» Enrique Campuzano Patronato Fundación Domènech

Enrique Campuzano recordó ayer que «cuantos más inviernos pasen sin que se actúe, más se irán deteriorando». Al tratarse de un Bien de Interés Cultural, «es la Consejería la que tiene la potestad de conservar estos elementos», tan singulares y de gran valor, del antiguo cementerio de Comillas. Sin embargo, «por ahora no sabemos qué dice Cultura ni cómo lo va a plantear».

El propietario del cementerio es la parroquia de Comillas, pero el párroco tampoco se ha pronunciado sobre esta cuestión, a pesar de que el sábado este periódico tratase de ponerse en contacto con él.

También cabría la posibilidad de que el propio Instituto de Patrimonio Cultural Español aportase una subvención, ya que en ocasiones ha costeado la rehabilitación de algunas obras. Otra opción sería alguna aportación privada.

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