El alcalde de Marina de Cudeyo se niega a multar a un vecino y se ausenta del Pleno

Foto de archivo de Severiano Ballesteros, alcalde de Marina de Cudeyo./DM
Foto de archivo de Severiano Ballesteros, alcalde de Marina de Cudeyo. / DM

La sesión, en la que se reorganizó el Gobierno tras cesar a los socialistas, fue «kafkiana», según la oposición, pero se frenó la compra del local y la parcela que causó la crisis

Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZMarina de Cudeyo

«No estoy aquí para poner sanciones, de eso que se encargue la Justicia», sentenció el alcalde de Marina de Cudeyo, Severiano Ballesteros (PRC), antes de ausentarse durante esta votación en el pleno de este jueves. El punto que se sometía a debate -a propuesta del propio regidor- era si se debía multar o no a un vecino que «de manera reiterada» había causado molestias con sus perros sueltos. La decisión del regidor fue criticada por parte de la oposición, e incluso por sus propios ediles del PRC. Durante el Pleno se reorganizó el Gobierno tras el cese de los ediles socialistas que gobernaban en coalición con el PRC hasta hace un mes, y también se puso freno a la adquisición de un local y una parcela que causó esa ruptura del acuerdo político local.

Ballesteros optó por no ejecutar la multa de 350 euros a un propietario de perros tras recibirse numerosas quejas vecinales. Es decir, ni sí, ni no, ni abstención. Directamente no quiso posicionarse, por lo que tuvo que salir durante la resolución de la sala. Tras él fueron más ediles, pero no los de su partido, sino parte de los del PP, que decidieron adoptar la misma postura que el alcalde.

Para los miembros de la oposición que se quedaron dentro de la sala, la situación fue «incoherente» y «kafkiana», interpretó el portavoz socialista y hasta hace poco socio de gobierno de Ballesteros, Pedro Pérez. «Resulta que el alcalde estaba en desacuerdo con su propio orden del día», ironizó al respecto. A su vez, desde Compromiso por Cantabria insistieron en que era un «sinsentido» la situación que se había dado, sobre todo teniendo en cuenta que «hace unos meses sacamos adelante una multa por la misma cantidad para otro vecino en una situación similar» y porque, además, en la comisión informativa previa se había votado por unanimidad.

«No estoy aquí para poner sanciones, de eso que se encargue la Justicia», opinó el regidor

El resto del equipo de gobierno que permaneció en el pleno también mostró discordancias al respecto, mientras dos concejales se abstuvieron, el portavoz regionalista, Daniel Fernández Rivero, «por coherencia», levantó la mano a favor e incidió que se hubiera evitado el conflicto si el alcalde (su compañero de filas) no hubiera incluido la multa en el Pleno. «Esto ha sido una cuestión de descoordinación», valoró. Al respecto, Ballesteros argumentó que no podía hacerlo «porque luego la gente viene con abogados».

Otra de las cuestiones tratadas en la sesión que más polémica levantó fue la famosa modificación de crédito para adquirir un local aledaño al Centro de Día de Pedreña y un terreno junto a la Casa Consistorial por importe de 200.000 euros. Unos proyectos que fueron causa de discordia en un anterior pleno y que provocó la crisis de Gobierno.

El regidor, que había conseguido sacar adelante en otra sesión parte de su intención de modificar esas partidas con ayuda del PP, esta vez no contó con el mismo respaldo, ya que el portavoz popular, Federico Aja, ausente en el anterior Pleno, votó la propuesta de gasto en contra, mientras que el resto de ediles del PP se abstuvieron cambiando así su voto anterior.