"Los deberes han de ser objeto de reflexión, no de enfrentamiento"

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Santiago Ferreiro y David Viadero conversan con Jesús Serrera, subdirector de El Diario. / Vídeo: H. Díaz y P. Bermúdez | Foto: Sane

  • David Viadero y Santiago Ferreiro muestran en 'Palabras cruzadas' sus distintas posturas sobre las tareas, pero alertan a la comunidad educativa de la necesidad de «alejarse de actitudes radicales»

Los distintos sectores de la comunidad educativa de Cantabria e, incluso, los componentes de un mismo sector, han mostrado en este inicio de curso posturas divergentes sobre los deberes que los alumnos deben realizar en casa. Un debate que se ha vuelto a reactivar debido a la campaña de movilización contra los deberes que ha puesto en marcha la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres del Alumnado (Ceapa), mayoritaria en la enseñanza pública y de la que forma parte el colectivo FAPA Cantabria, que amenaza con una huelga de deberes los fines de semana de noviembre, postura de fuerza que rechazaron frontalmente David Viadero –profesor y director del colegio público Los Puentes de Colindres– y Santiago Ferreiro –docente y director del María Sanz de Sautuola de Santander–, protagonistas de una nueva edición del programa semanal ‘Palabras cruzadas’ que se emite a partir de hoy en la web de El Diario Montañés.

«Creo que las familias no van a necesitar secundar esa huelga, en diferentes centros ya hay una serie de acuerdos, una línea, un compromiso, con los padres en torno a los deberes y un golpe en la mesa como este no es necesario», asegura Viadero. «Es un error plantear una huelga de este tipo, lo que hay que hacer es sentarse y hablar, y el Consejo Escolar es el canal en el que deben abordar estas cuestiones. Además, los centros no nos hemos cerrado a debatir los deberes con las familias y la Administración educativa. Debemos olvidar cuestiones radicales, de enfrentamiento, por parte de cualquiera de los estamentos y reflexionar sobre ellos», manifiesta Ferreiro.

Ambos, miembros además del Comité de Coordinación de los Centros de Infantil y Primaria de Cantabria, no se mostraron tan de acuerdo con la necesidad y conveniencia de los deberes. Viadero, responsable de uno de los centros de la región que desarrollan un proyecto educativo sin deberes, justificó su rechazo en la poca o nula utilidad que tienen. «Factores como la calidad de la enseñanza y la organización de los centros tienen mucho más peso en los resultados académicos de los alumnos que los deberes. Que los niños estén delante de una hoja durante dos horas y media no asegura mejores resultados», señala.

Tareas «complementarias»

Ferreiro, por su parte, considera que una cantidad «racional» de deberes, «adaptada a las edades, los cursos y los alumnos», es «positiva» para el aprendizaje, siempre que estos sean «complementarios» a lo que se realiza en clase. «Realizar alguna tarea fuera del centro tiene aspectos positivos, pero no desde luego la cantidad que se está manejando en estos momentos en muchos sitios», incidió. Lo dice porque los niños españoles dedican dos horas y media semanales más a los deberes que la media de los países de la OCDE –seis horas y media frente a cuatro–, aunque la FAPAalerta que son más. El director del Sautuola apuesta porque los niños que cursan 1º y 2º de Primaria no tengan deberes, pero que esta fórmula no puede ser igual para un niño de 10 o 11 años, que está cerca ya de pasar al instituto, «donde se van a encontrar nueve o diez disciplinas diferentes, cada una de ellas con un profesor distinto, que le van a mandar tareas para casa donde tiene que ser capaz de desarrollar un trabajo autónomo y saber organizarse».

En el debate moderado por Jesús Serrera, subdirector de El Diario, Viadero introdujo un nuevo elemento para defender su postura. «Aquellos centros que plantean una carga importante de deberes están haciendo una discriminación entre niños que tienen recursos económicos, sociales y culturales para poder enfrentarse a esos deberes y los que no», explica.

Ferreiro aplaude la proposición no de ley del Parlamento regional para que los deberes sean «complementarios y no repetitivos» y la iniciativa de la Consejería de Educación de que se definan tras un planteamiento colectivo en el claustro de cada centro y de una reflexión con las familias, no por iniciativa de cada docente. «Me parece lo más razonable. Hay que llegar a posturas de centro identitarias, comunes, que asuman las familias», concluye.