«Hicimos un traslado de urgencia. No sabíamos qué podía pasar con el museo»

Estado de la cubierta del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander. /Antonio 'Sane'
Estado de la cubierta del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander. / Antonio 'Sane'
Santander

La concejala de Cultura justifica la actuación ante las críticas de expertos que consideran que, tras el incendio del lunes, se sacaron las obras «sin las garantías mínimas»

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Las imágenes de las llamas y el humo durante el incendio del pasado lunes en el Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Santander y Cantabria (MAS), que no afectó a ninguna de las piezas de la colección ya que se encontraban almacenadas en los sótanos debido a la reforma del edificio, fueron impresionantes. Pero quizás más aún han sido las del traslado de las piezas desde el subsuelo del inmueble debido a su situación del riesgo tras el suceso. Desde la tarde de los hechos varios operarios de una empresa de mudanzas se han encargado de moverlas hasta otro lugar «secreto y seguro» de manera manual o con carretillas y con unas medidas preventivas muy inferiores a las que se utilizan habitualmente en este tipo de casos.

«Se ha hecho un procedimiento de urgencia. Hay que activar un expediente que lleva un tiempo, pero a la vez la situación requería diligencia porque no sabíamos qué podía pasar con el museo y cuál era el riesgo. Lo primero era proteger y salvaguardar las obras de arte», confirmó este martes a este periódico la concejala de Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Santander, Miriam Díaz, quien también afirmó que antes de tocar ni un solo cuadro se informó a los seguros y a Patrimonio. Además, recuerda que la empresa trabaja con el Consistorio habitualmente en el transporte de arte.

Javier Cabrera, responsable de una compañía especializada en esta labor, detalla que no existe ninguna normativa al respecto, pero que lo normal es tomar una serie de garantías «mínimas» que en este caso, a tenor de las imágenes, no se han dado: guantes para sujetar las obras, embalajes adecuados para evitar los golpes y una caja a medida de cartón rígido, madera o cristal. Y en los mejores supuestos, hasta camiones climatizados y con una amortiguación especial. «La verdad es que la imagen es penosa. Se salvan un poco por el contexto y las circunstancias», dice. Esa es, precisamente, una de las explicaciones que esgrime Díaz. Defiende que debido al incendio «no se podía hacer de otra forma».

Menos comprensivo es el cántabro Fernando Francés, director del Centro de Arte Contemporáneo de Málaga: «Se les ve con las manos sucias, entre andamios y ceniza, posando los cuadros en el pie, tocando los lienzos, sacando las piezas sin embalar, amontonando los cuadros en el camión... Es un auténtico disparate. Esto es para obligar a dimitir al responsable del museo o del Ayuntamiento que lo haya permitido. Si les pasa algo a los cuadros lo más probable es que el seguro no se haga cargo por negligencia». En su opinión, esos métodos no son propios de un centro de estas características.

Es más, Francés no sólo critica la forma en la que salieron los cuadros del museo, también el hecho de que estuvieran allí durante el transcurso de las obras. «No debería haber ninguna pieza si se va a hacer una reforma. Lo lógico es llevarlo a otros almacenes o a edificios anexos porque existen peligros», detalla el gestor cultural. Según la Concejalía de Cultura, el almacén en el sótano se hizo específicamente para guardar las piezas durante la obra.

¿Qué pasará ahora?

Lo que está prácticamente descartado es que el MAS reabra sus puertas a comienzos de 2018. En un principio, esa era la fecha de finalización de la primera fase. «No creo que sea posible, pero es una percepción personal. Hasta que no tengamos toda la documentación que nos proporcionen los bomberos, los arquitectos, el departamento técnico y la dirección del museo no se puede decir nada. Igual se puede seguir, igual hay que parar...», señala Díaz, quien apunta a que hasta que las autoridades policiales no terminen la investigación el personal municipal tampoco entrará al interior del edificio de la calle Rubio para hacer un inventario de los daños.

La actual reforma, para la que se han invertido cerca de 500.000 euros y está siendo acometida por la empresa Siec, consiste en mejorar la accesibilidad del edificio con la instalación de un ascensor, la reparación de la cubierta y la parte superior y la mejora de distintas instancias. Para la segunda fase, que tenía como horizonte el año 2025 -el del centenario de la inauguración del inmueble- se reservaba la ampliación del centro de arte y una mejora de más calado del edificio. Ahora, el Consistorio tendrá que analizar todas las posibilidades para ver cuál es la opción más adecuada. Incluso se abre la puerta a la redacción de un nuevo proyecto.

Mientras tanto, los agentes de la Policía Científica siguieron este martes trabajando sobre el terreno, pero como mínimo hasta este miércoles no empezarán a tener respuestas claras sobre las causes del incendio. Parece prácticamente descartado que el fuego se originara de forma intencionada. Por las circunstancias del edificio y los testimonios de algunos vecinos -apuntan a que escucharon una explosión antes de empezar a oler a quemado- apuntan a que pudo deberse a un fallo eléctrico.

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