Sniace para la producción en Celltech al quedarse sin existencias de madera

Sniace para la producción en Celltech al quedarse sin existencias de madera
Luis Palomeque

La compañía reserva la celulosa restante para la planta de Viscocel y manda a trabajadores de vacaciones al menos durante dos días

Jesús Lastra
JESÚS LASTRA

El retorno a la actividad de Sniace se ha vuelto a encontrar con un nuevo sobresalto. La empresa tuvo que parar ayer la producción en su fábrica de Celltech al quedarse sin existencias de madera, materia prima fundamental para la fabricación de celulosa, que la compañía cántabra utiliza para un doble fin, tanto para la venta directa en fardos como para su empleo en la planta de Viscocel y comercializar la fibra. El complejo ayer solo mantenía esta línea de negocio.

Sobre las 13.00 horas se paró el proceso productivo al dejar al mínimo el stock de madera, que se había mantenido desde hace días en niveles muy por debajo de lo aconsejable. La Dirección procedió a mandar a casa a los trabajadores inmersos en estos trabajos de la producción en fardos, unos 25 aproximadamente, al menos hasta la jornada de mañana. En paralelo, los antiguos representantes sindicales tendrán hoy una reunión con el director de Recursos Humanos, Tristán Martínez, para conocer de primera mano la situación. La compañía cuenta en la actualidad con un personal cercano a los 270 empleados.

LOS ÚLTIMOS PERCANCES

- 5 de diciembre
Sniace anuncia la reapertura de Viscocel después de semanas para conseguir la moratoria ambiental del Gobierno.
- 10 de enero
El ácido afectó al acero de la máquina principal de Viscocel y obligó a reforzar el material con poliéster.
- 3 de febrero
La planta reinaugurada superó los niveles permitidos de sulfuro de hidrógeno, según el Ayuntamiento.

La semana pasada Sniace ya vio decrecer sus niveles de estéreos de madera de forma preocupante. Unas reservas de 15.000 estéreos suelen ser el mínimo requerido para la actividad normal en el complejo torrelaveguense, de forma que se garantice el suministro durante una semana ante cualquier eventualidad. Según fuentes conocedoras del caso, el consumo diario para fabricar celulosa alcanza los 1.300 aproximadamente. En los buenos tiempos de la factoría las existencias se acercaban a las 200.000.

La empresa atribuye la incidencia a las últimas lluvias, que dificultan el acceso a los montes

Así las cosas, las entradas de madera en los últimos días se han producido a cuentagotas. Sin ir más lejos, a finales de enero ya tuvo lugar una primera alerta al quedar materia prima para tres jornadas, una tendencia que se mantuvo la semana pasada con recargas siempre por debajo de los 500 estéreos

Esta falta de madera ya obligó el fin de semana a reducir el ritmo de fabricación, aunque la mayor disyuntiva llegó en la mañana de ayer. Encima de la mesa, dos opciones: Parar la producción de celulosa para la venta o, por otro lado, frenar la actividad de forma progresiva en todo el complejo hasta poder conseguir un estocaje adecuado para garantizar el trabajo ordinario.

Consultada por este periódico, la compañía admitió que el consumo de madera ha bajado, pero sostuvo que no se ha parado la instalación al mantenerse la generación de celulosa en pasta para la fibra de Viscocel.

Luis Palomeque

En relación a la problemática actual, la corporación defiende que es una incidencia «temporal» y la atribuye a las condiciones meteorológicas. Unas precipitaciones constantes que han dejado los «montes embarrados» con la consiguiente dificultad para los camiones. Como complemento, asegura que la tribulación se resolverá en el menor tiempo posible.

Lo cierto es que los niveles de madera siempre han sido un buen termómetro para calibrar el estado por el que pasaba Sniace. Más si cabe en el contexto actual, pues las entradas de camiones deben ser abonadas antes de la descarga del material. Con los compromisos del concurso de acreedores condicionando la tesorería de la compañía, los gastos generados con la reapertura suponen un complejo encaje de bolillos. La empresa ya ha arrojado en las últimas semanas diversos indicios de falta de liquidez, que ha afectado especialmente a subcontratas y proveedores.

Dificultades

La reapertura de Sniace ya ha estado salpicada de diversa controversia, arrancando por la moratoria ambiental otorgada por el Gobierno de Cantabria a la planta de Viscocel, de manera que durante cinco meses puede sobrepasar los niveles de emisiones hasta que sus biofiltros operen a pleno rendimiento. Esta decisión motivó un recurso de Ecologistas en Acción ante el Ejecutivo. El Ayuntamiento torrelaveguense ya ha constatado que se han superado los niveles ordinarios.

En clave interna, también en el recinto de Viscocel tuvo lugar otro contratiempo después de que el ácido se comiera parte del acero de la nueva maquinaria a los pocos días del estreno y tras una inversión millonaria.

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