Campogiro y La Remonta

M.ª DEL CARMEN GONZALEZ ECHEGARAY
Vista aérea de la finca de La Remonta. / ANDRÉS FERNÁNDEZ/
Vista aérea de la finca de La Remonta. / ANDRÉS FERNÁNDEZ

Se halla el lugar de Campogiro, en la ciudad de Santander, donde antiguamente tenían sus fincas veraniegas las primitivas familias santanderinas, allá por el siglo XV, al amor de la giba sorpresiva, a la entrada a la antigua villa en el 'biotopo' acogedor que protegía y amparaba la fauna y flora de la población.

Allí estaban las casas y solares de los Herrera, Escalantes, Azoños, Camus, etc. durante el estío. Pero no queremos irnos tan atrás, porque nos vamos a detener a finales del XVIII, cuando Don Francisco Antonio del Campo y Alonso de La Sierra, primer "Conde de Campo Giro", nacido en Bosque Antiguo, Síndico General y Alférez Mayor de Santander, era uno de los principales armadores e industriales de Cantabria, poseía la fantástica finca de Campogiro, donde tenía al lado de su casa junto a sus molinos de mareas, más de seis mil manzanos que producían una gran cantidad de sidra, y viñas sobre sus 'muríos' para de sus uvas, obtener 'vino de la tierra'.

Está situado Campogiro a la salida por la carretera vieja desde Santander a Torrelavega antes de pasar bajo el pico de Peñacastillo y es una verde llanura o vega tendida bajo el cielo «secándose al sol» como dice un viejo tango.

Abarcaba lo que luego se llamaría La Reyerta, y en esta finca maravillosa, instaló como hemos dicho, innumerables manzanos para su fábrica de sidra, mandando edificar unas altas cercas que la separaban del mar y del camino 'Real', sobre un terreno perfectamente orientado

Pronto inició este ilustre y prestigioso armador la construcción de su fábrica de cerveza en la Plaza de Cañadío, en el 12 de enero de 1786, aprovechando los manantiales que desde el Alta bajaban hacia la mar y encañando la fuente de este barrio a donde llegaban sus pinazas para cargar los bergantines que transportaban a las Américas sus productos.

Tenía asimismo una fábrica de botellas, otra de loza, refinerías de azúcar, etc. Recibió de la Real mano, de S.M. el título de Conde de Campo Giro el día 27 de noviembre de 1797, y y por Real Cédula anterior dice: «Queriendo dar a Don Antonio del Campo un testimonio público de su especial protección, a que se ha hecho acreedor por el celo, actividad y esmero con que ha establecido y mantiene tan acreditada y útil fábrica...» le dio el permiso de poner las Armas Reales sobre la puerta principal y Almacenes. Así figura en la Primera Guía de Santander, de 1793.

En el lugar de Campogiro se recogía «el mucho lúpulo que producía anualmente la Montaña», bajo la dirección de maestros cerveceros ingleses. Falleció Don Antonio en 1817, sin haber tenido descendencia en su mujer D.ª Marta del Mazo, pasando el título y posesiones a su sobrino Don Juan López del Royo, y del Campo, miembro de la Maestranza de Ronda.

A mediados del siglo pasado, «se dice que eran una de las posesiones principales del país, y se añade que unas altas cercas la separaban del mar, del Camino Real y de la peña del Castillo, que poseía 1.500 cahizos de tierra y dos enormes estanques, uno de agua dulce y otro de salada. Era el de agua dulce de forma circular, y estaba rematado en su borde con piedras labradas, con un grupo coronado por el dios Neptuno en su centro». No hace muchos años apareció enterrada en la finca de la Remonta la aludida estatua de Neptuno.

El otro estanque era cuadrado y se alimentaba del agua de las mareas a la alta mar quedando seco a la bajada de estas. Tenía la huerta más de 6.000 árboles frutales además de robles, chopos y álamos, y se criaban en ella ganados caballares y vacunos.

En el año de 1921, y a instancias de Don Antonio Quijano de la Colina, Conde de las Forjas de Buelna y Presidente de la Asociación de Ganaderos, la Diputación de Santander, adquirió una finca mixta de recreo y labor denominada 'Campo giro' radicante en el barrio de Cajo, pueblo de Peñacastillo, termino municipal de Santander, propiedad de Don Cayo Pombo Ibarra de una extensión aproximada de 35 hectáreas, la cual posteriormente fue revendida al Ministerio de la Guerra, para instalar alli el Depósito de Sementales de Santander, creado como consecuencia de un plan de reformas acometido en 1919 y llevado a cabo por Cría Caballar y Remonta del Ministerio de Defensa para proporcionar sementales -propiedad del Estado- «para el beneficio de la cabaña equina ubicada en la zona asignada, que comprendía las provincias de Santander, Vizcaya, Álava, Soria, Burgos y Palencia».

En frente, en la finca llamada 'Las Californias', había una fuentuca que hemos conocido, a donde las vecinas acudían a coger agua y desde la desaparecida imprenta de 'Aldus' veíamos la pintoresca entrada a un corralón ya casi en ruinas. y las disputas más o menos enconadas de alguna clienta poco pacífica.

En este lugar o corralada y en contraste con tan pomposo nombre estuvieron los edificios de caballerizas, cocheras, cuadras y coches de tiro de su propietario el Conde de Campogiro.

En esta misma finca, cuando Santander era aún villa, 'muy Noble y siempre Leal', en marzo de 1753, Don Francisco Javier Ibáñez Camus tenía en el sitio del Barrio de Cajo ciento cincuenta carros de tierra con encinas y castaños

Es una belleza la finca de La Remonta con sus terrenos maravillosamente cuidados y sus praderías de gran riqueza fértil y paisajístaca que debemos ir a contemplar y disfrutar en cualquier momento, aunque sea detrás de sus tapias... mientras podamos.