Falleció Jesús Laya Rasines, propietario y cocinero de La Brocheta en Santander

Jesúys Laya, terceri por la derecha, en el centro del grupo /Se Quintana
Jesúys Laya, terceri por la derecha, en el centro del grupo / Se Quintana

José Luis Pérez
JOSÉ LUIS PÉREZSantander

El pasado sábado cayó como un rayo del cielo la mala noticia del fallecimiento de Jesús Laya Rasines, un abnegado profesional de la hostelería, propietario y chef del restaurante La Brocheta, ubicado en la santanderina calle Bonifaz, muy cerca de Puertochico. También regentó en Madrid el restaurante Colaya.

Jesús había nacido en Santander en 1956 y con 24 años, en 1980, se enroló en la hostelería, en un negocio familar, Bodega Cigaleña.

Admirado por sus compañeros, destacó por su profesionalidad, por su capacidad de trabajo, por su espíritu emprendedor y por su personalidad a la hora de formar equipos de trabajo cohesionados. En La Brocheta desarrolló una cocina sencilla, rica, sincera, con sabor, «tradicional de temporada con productos de calidad».

Su establecimiento siempre registraba «buenas entradas», cuando no estaba lleno. Además, siempre tuvo mano para elaborar pinchos originales y atractivos.

En 2010, dentro de la serie que se dedicó a los 'Cocineros de Cantabria' en este suplemento Jesús recordaba que su afición por la cocina se la debía a su madre, «una mujer que cocinaba a diario para una familia numerosa basándose solo en la intuición».

Su especialidad, confesaba entonces, ha sido la carrillera ibérica en salsa de vino tinto con crujiente de zanahoria, aunque como él mismo precisaba lo que mejor le quedaban eran los pescados.

No tenía inconveniente en recibir una crítica, siempre que esta fuera respetuosa y constructiva: «Cuando el trabajo se hace con profesionalidad, los fallos son menores. El cliente volverá».

Descanse en paz, Jesús Laya.