Juan Angulo presenta sus ' Cartas a una joven cocinera'

Portada del libro de Juan Angulo, que será presentado el próximo día 27 en la feria santanderina. :/S. Aq
Portada del libro de Juan Angulo, que será presentado el próximo día 27 en la feria santanderina. : / S. Aq

El poeta, 'restaurantero' y sumiller del Melly de Somo critica «ciertos abusos de la llamada nueva cocina»

Guillermo Balbona
GUILLERMO BALBONASantander

No, no necesito grillos asados en un colador en las brasas de madera cortada por niñas vírgenes del Himalaya. No, no necesito florecitas ni adornos ni mezclas imposibles. Quiero comer caliente. Barato y caliente. (...) No, no necesito que tengan que explicarme tanto los platos, ni me enseñen a comer». Esta es una de las muchas confesiones que asoman en un libro singular, entre la ficción, la declaración de principios y el juego epistolar. Son las 'Cartas a una joven cocinera' y su autor es Juan Angulo (Santander, 1963) poeta, 'restaurantero' y sumiller del Melly de Somo. Un veterano profesional de la gastronomía que defiende la que llama «baja cocina», la tradicional, pasada de moda, pero llena de honestidad y sentido común.

Tras 34 años en la profesión, ha vertido ahora en este libro, publicado por Valnera, sus opiniones y críticas. Tras una puesta de largo en su restaurante, la presentación oficial y firma de 'Cartas a una joven cocinera' tendrá lugar en la Feria santanderina el próximo día 27. Tres personajes ficticios -Carmen, Alfonso y Sara- son los protagonistas de las 42 cartas que se recogen en el volumen. Carmen es una crítica gastronómica muy famosa que firma sus escritos con el seudónimo de Alfonsina en los medios y en un blog.

La información gráfica de los platos que describe en sus crónicas culinarias va acompañada por fotografías de Alfonso, su compañero de trabajo. Carmen y Alfonso llegan de incógnito a los restaurantes para evitar ser conocidos. Y Sara, el tercer personaje es aprendiz de cocinera y amante de Carmen, a quien ésta dirige unas cartas en las que se mezclan «los consejos culinarios y la pasión amorosa». Angulo, a través de estas voces, critica ciertos abusos de la llamada nueva cocina, siempre con respeto y con altura poética, y sin citar nombres, aunque sí algunas de sus creaciones al poner el dedo en la llaga de lo que denomina «la tangana de los tontódromos». Las misivas llevan el subtítulo de «libelo sobre la nueva cocina», porque, además de ser un libro pequeño, denuncia la vanidad y el esnobismo». Entre las denuncias que salpican las cartas, en boca del personaje de Alfonso se puede leer: «Estoy harto, Carmen, de tanta estrella, de acompañarte en este viaje de farsa y vanidad. ¿No lo ves? Menú por casi doscientos euros. Y son ellos los que tendrían que pagarnos generosamente por comernos estos inventos de digestiones imposibles». (...) Algunos se suben en furgonetas a vender hamburguesas con su toque de autor. En poco tiempo veremos 'chefs-manta' con sus recetas y sus platos en el suelo de cualquier esquina».