«Sáenz de Buruaga es la mejor opción del PP para aspirar a la presidencia»

Juan Corro enseña la cuenta de twitter de Pablo Casado junto a la dársena de Puertochico. /Daniel Pedriza
Juan Corro enseña la cuenta de twitter de Pablo Casado junto a la dársena de Puertochico. / Daniel Pedriza

Juan Corro, secretario de Comunicación Digital del PP nacional, admite que «no hemos dejado de hablar del partido a nivel regional en el último año con Casado, García Egea, Maroto, Cosidó... No sé si por suerte o por desgracia, es un tema recurrente»

Enrique Munárriz
ENRIQUE MUNÁRRIZSantander

A Juan Corro (Santander, 1980) no le pilló de sorpresa la llamada de Pablo Casado para ocupar una de las cotizadas plazas de la dirección del partido. Llevaban ya cuatro años colaborando en la vicesecretaría de Comunicación, donde al hoy presidente de los populares le tocó dar la cara con los temas más espinosos, y habían fraguado una amistad.Fue una de las doce personas que estuvo en el origen de la campaña cuando Casado decidió dar un paso al frente y pugnar por el liderazgo del partido. Ahora está a los mandos de la secretaría de Comunicación Digital y le toca lidiar con la tormenta desatada por el 'caso máster', que puede acabar con la imputación de su jefe de filas.

–Menuda época para estrenarse en el cargo de Comunicación Digital con la que está cayendo. ¿Teme que el 'caso máster' de Pablo Casado les achicharre de cara a las elecciones de 2019?

–Temo que el caso del máster instaure una democracia de la sospecha en la que no quiero vivir. No es tanto el caso, sino la categoría. Que no seamos capaces de entender que estar todo el rato mirando al extremo a los demás, haciendo un examen exhaustivo, pormenorizado y microscópico de todo lo que nos rodea sólo nos lleva a la imposibilidad de convivir.

–¿Dejará el cargo si le investiga el Supremo como pide la juez?

–Creemos que eso no va a pasar. Es un caso absolutamente menor e intrascendente. Todos los asesores jurídicos del PP establecen que no hay causa penal. No deja de ser excesivo el examen de un periodismo donde acaban pidiendo a los acusados de algo, que no han tenido acceso al sumario ni han sido llamados a declarar, a que demuestren en la vía pública su inocencia con una transparencia tal que acaba pareciendo pornografía. Estamos en una sociedad donde la atención es muy escasa y donde cuesta concentrarse y entender las cosas, y aumentar el ruido y la sospecha no tiene buena pinta.

–¿Qué papel va a aportar Juan Corro al equipo de PabloCasado?

–Más que aportar diría que seguir desarrollando una estrategia que ya iniciamos hace cuatro años. Empezamos en un partido con muy poquita actividad digital. En redes, en participación, en escucha activa, analítica o en campañas éramos muy analógicos, muy del siglo XX, y tuvimos que crear un partido del siglo XXI. Lo que nos falta es ir profundizando en esas actividades, consolidar equipos, ser más capaz de lanzar contenidos específicos, coordinación y formación a los cuadros intermedios y a los cargos, que no dejan de ser nuestros mejores portavoces agregados, y escuchar más a los ciudadanos...

–¿Y cómo lo va a hacer?

–La forma de comunicar hay que pasarla a una 'piramidal inversa'. Uno empieza a dar las conclusiones al principio y luego el que quiera que siga leyendo. El sonido enlatado o con forma del BOE no convence ni capta la atención de nadie. Hay que intentar que todo el que hable parezca un ser humano y no un robot.

–¿Qué papel va a jugar el PP cántabro en Génova?

–No estamos por cuota cántabra, que también, sino por la capacidad de sumar a un proyecto común. Es decir, cuanto mejor le vaya a la gaviota, al PP y a Pablo Casado, mejor le irá a todos los cargos y candidatos nuestros. Es bueno tener voz directa en Madrid, porque aquí la situación no es muy fácil desde hace un año, y alguien tiene que explicar las dificultades montañesas.

–¿El nuevo presidente del PP se ha interesado por la crisis interna?

–No hemos dejado de hablar del partido a nivel regional en el último año con Pablo (Casado), con el secretario general, Teodoro García Egea, con el secretario de Organización, Javier Maroto, con el portavoz en el Senado, Ignacio Cosidó... lo conocen muy bien todos. No sé si decir por suerte o por desgracia, porque es un tema recurrente.

–Casado abogó por la integración nada más ganar las primarias y dijo que no consentiría corrientes internas. ¿Era un aviso a navegantes para el sector crítico? ¿En Génova son partidarios de cerrar las heridas?

–Se considera que hay que aprovechar esta nueva ola de Pablo Casado para intentar mirar al futuro y no al pasado. Eso pasa por continuar con la integración que, desde mi punto de vista y como representante de la ejecutiva de María José Sáenz de Buruaga, se ha llevado haciendo desde el principio. A lo mejor mirando un objetivo nuevo y común somos capaces de desanudar nudos gordianos que no somos capaces de resolver de otra manera.

–¿El objetivo es mantenerse como la fuerza más votada y que Revilla no les coma la tostada?

–Pasa por ganar las elecciones en Cantabria, que siempre lo hemos hecho y cada día parece más difícil. Tenemos vocación de volver a gobernar Cantabria, porque ahora estamos por debajo del resto del país en todos los indicadores. Eso se llama decadencia. No podemos seguir languideciendo bajo la presidencia de un Gobierno desestructurado, sin coherencia interna y con un presidente autonómico que parece tener un trabajo a media jornada, porque está la mitad del tiempo fomentando una carrera mediática y editorial y la otra como presidente.

–¿Cree que María José Sáenz de Buruaga debe ser la candidata del PP a la presidencia de Cantabria y enfrentarse a Revilla?

–Sin duda alguna es la mejor opción para aspirar a la presidencia regional. María José Sáenz de Buruaga es nuestra presidenta, la persona que más conocen los cántabros, con mucha experiencia de gestión y muy querida en el partido. Ahora hace falta que los ciudadanos sean capaces de valorar que esa mano izquierda, ese temple y esa capacidad de diálogo, negociación y trabajo que ha negociado hacia dentro, es capaz de ponerlo al servicio de los cántabros.

–¿Y en la dirección nacional cómo la ven?

–Se la recibe y se la percibe con mucho afecto y mucha consideración.

–¿Cómo define al nuevo PP?

– Si fuera un titular en modo digital diría: 'Un nuevo partido en un nuevo tiempo'. Pero eso parece un anuncio. Lo que sí destacaría es que con Casado ahora sí somos capaces de comunicar mejor. Hemos pasado de un discurso pronominal de Rajoy a uno muy directo, sintético y emotivo como el de Casado, que sólo puede generar ventajas.

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