La escalinata cultural de Gamazo

Hace un cuarto de siglo nacía el Palacio de Festivales. Su objetivo era desestacionalizar la oferta escénica y musical

Lindsay Kemp, durante un estreno el pasado mes de febrero/
Lindsay Kemp, durante un estreno el pasado mes de febrero
GUILLERMO BALBONASantander

Nació de forma convulsa, entre la polémica política, el debate sobre su ubicación y estética y las incógnitas en torno a la mayor o menor desmesura del proyecto. Lo cierto es que el Palacio de Festivales, obra del arquitecto Francisco Javier Sáenz de Oiza, también es hijo de una aspiración cultural que se remonta a los años setenta. Santander tenía claro que necesitaba su teatro de festivales.

La iniciativa no se planteaba tan solo como un paso más en la trayectoria histórica del Festival Internacional de Santander y su presencia en la simbólica Porticada como una de los grandes citas escénicas nacionales y como decano junto a Granada de los festivales que más tarde empezaron a proliferar en los veranos de la cultura al aire libre. La ciudad buscaba dar un salto en su oferta, encauzar una programación estable, integrarse en los circuitos escénicos que empezaban a proliferar en el Estado tras el boom de la construcción masiva de nuevos teatros, creación de orquestas o potenciación de los intercambios culturales, sinergias y giras por la periferia y un objetivo primordial: la desestacionalización de la cultura.

Tal día como hoy hace veinticinco años se ponía en marcha un equipamiento monstruoso entre dudas, muchas sombras y las habituales colisiones por el protagonismo político que acabaron un tiempo después con el esperpento de las placas y las fechas institucionales de inauguración (como recuerda Juan Calzada, uno de los motores de esta infraestructura, en el artículo anexo).

Lo cierto es que pocos imaginaban entonces que el edificio imponente encajonado entre Reina Victoria, Cuesta del Gas y Gamazo, presidido por una gran plaza y una escalinata frente a la bahía, que paradójicamente apenas se ha utilizado, iba a convertirse en un referente obligado del hecho cultural.

Pese a los vaivenes y momentos de crisis, el complejo de las salas Argenta, Pereda y Griega ha marcado las constantes vitales de presupuestos, programas y vínculos estacionales de espectáculos, propuestas y contenidos.

Un trayecto de un cuarto de siglo que se ha vertebrado con una cierta regularidad hasta nuestros días entre las programaciones y temporadas propias, ciclos estables, su integración en la Red estatal de teatros, su disposición a generar actividad y propuestas alternativas escénicas y musicales de producción propia, y como sede, por supuesto, del FIS y de los programas de la Fundación Albéniz y la Escuela Reina Sofía, plasmados en el Encuentro Música y Academia y en el Concurso de Piano Paloma OShea.

Cerca de cuatro millones de personas han pasado tanto por el Palacio como por la Filmoteca desde su apertura en el año 1991 con una media de más de 200.000 personas por año. Y más de seis mil títulos se han programado durante este periodo. Gran catalizador de la vida cultural de la región, las principales citas y figuras que ha acogido durante este periodo, como Teresa Berganza, Simon Estes o la Orquesta Filarmónica de Londres, se han alternado en ocasiones con montajes impulsados o apoyados desde el edificio de Gamazo.

Fragmentos de un cuarto de siglo

Espectadores| De 1991 a 2011: Cerca de cuatro millones pasaron por el Palacio de Festivales y la Filmoteca. Se programaron más de 6.600 títulos en 13.200 funciones.

1991. Inauguración La jornada inaugural estuvo protagonizada por Kings Consort, que interpretó Joshua, de Haendel. Y actuó el Ballet Lírico Nacional de Nacho Duato.

2001. Décino aniversario: Varios estrenos, con Caryl Churchill y Francisco Valladares, entre otros. Y comienza el teatro en la calle con Bogando. Se inaugura la Filmoteca.

2003. Producción propia| Por el escenario desfilan Antonio Gala, Concha Velasco, Javier Cámara o Blanca Portillo. Y el Palacio estrena nueva producción: la ópera Rigoletto.

2012. Musicales| El Palacio de Festivales se vuelca con los musicales. Primer Sonrisas y lágrimas, luego llegará La Bella y la Bestia y Los Miserables, entre otros.

2013. Teatro. Santander acoge el estreno de El caballeo de Olmedo, una versión de Eduardo Galán. Por el Palacio pasan Ainhoa Arteta y la bailarina Alicia Alonso.

A lo largo de sus 25 años de existencia, el Palacio de Festivales, por ejemplo, ha sido testigo directo de numerosos estrenos, especialmente en la faceta teatral y de danza.

Las cifras son reveladoras de la magnitud alcanzada por un proyecto que sirvió de acicate para dinamizar la oferta cultural, prolongar compartimentos estancos mas allá de la concentración tradicional del verano y potenciar y abrir caminos de colaboración con creadores, grupos y compañías de la región que, pese a la irregularidad vivida en muchas etapas y a la desigualdad en los criterios de gestión, encontraron una ventana para asomarse y llegar a más públicos.

Del agujero negro arquitectónico, que casi nadie defendía tras demoras, gigantismo presupuestario y caprichosas decisiones políticas, se pasó muy pronto a un protagonismo activo y una programación que encauzaba espacios dinamizadores en épocas del año insólitas hasta ese momento. Una potente infraestructura que logró etapas fructífera de apuesta por la calidad y la diversidad y que, sin embargo, ha estado marcada por profundos periodos de decadencia, cuando no de conversión en mero contenedor.

La búsqueda de nuevos públicos, la necesidad de innovar, la captación de gente joven, muy ajena a la vida cotidiana del Palacio, y la interacción con otros ámbitos culturales urbanos y tendencias se antojan retos ambiciosos pero que puedan dar nuevo aliento a este histórico edificio.

Actos conmemorativos

La Consejería de Cultura ha preparado una serie de actividades para conmemorar este 25 aniversario. En este 29 de abril su titular, Ramón Ruiz, inaugurara a las 19.30 horas, una exposición en la Biblioteca Central, en el que se recordarán distintos aspectos de este teatro y de su funcionamiento a lo largo de estas décadas. El visitante podrá recorrer los aspectos arquitectónicos del edificio firmado por Sáenz de Oiza, una relación de algunos de los artistas que han pasado por sus escenarios, muestras de sus producciones líricas, y un vídeo que recorre estos 25 año.

Asimismo, Cultura ha preparado una jornada de puertas abiertas para aquellos que quieran conocer el edificio desde otra perspectiva. Serán un total de tres sesiones: a las 17, 18,30 y 20 horas, aunque es necesaria la cita previa.

Para saber más del Palacio

25 años para afinar el Palacio de Festivales

¿Qué esconde el Palacio de Festivales?

Una reclamación pendiente desde los años 60