El canto de las marismas

La Casa de Mareas de Soano convertida en una partitura de la naturaleza

MIkel Arce recoge los sonidos del agua y las aves en las marismas de Joyel./Daniel Pedriza
MIkel Arce recoge los sonidos del agua y las aves en las marismas de Joyel. / Daniel Pedriza
Lola Gallardo
LOLA GALLARDOSantander

¿Cómo suena la naturaleza? ¿Y las marismas de Joyel? ¿Qué es la belleza? ¿Qué es el arte? Muchas preguntas y una única respuesta: el concierto de Laboratorio Klem en la Casa de Mareas de Soano, dentro del Ecoparque de Trasmiera, el martes a las 21.00 horas. Un proyecto creativo de investigación musical que se enmarca dentro de la programación del Festival Internacional de Santander (FIS) y que incorpora música, proyecciones, instrumentos acústicos, sonidos electrónicos y vídeo.

Laboratorio Klem es un proyecto internacional basado en la investigación visual, performance y creación sonora. Es una fusión de música, artes visuales y el encuentro entre todas las disciplinas artísticas que trabajan con un ensemble instrumental y artistas de disciplinas tan diversas como el videomapping, live electronics, danza o performance.

Mikel Arce e Iñigo Abaibarriaga cuentan qué va a pasar el próximo martes en la Casa de Mareas. Ellos son parte del proyecto 'Transmutare' junto a Víctor Parra, Ainara Zubizarreta, Víctor Parra, Jaime Oliver y Marina Hervás. Llevan seis meses estudiando los sonidos de la naturaleza en las marismas de Joyel, la lluvia, el viento, el agua, los pájaros, los cisnes... Han grabado su sonido y, en ocasiones, lo han modificado de forma electrónica. Y el resultado sonará acompañado por la música de instrumentos –saxofones, flautas y un violín–. Ese será el sonido que escuchará el público que acuda al concierto en Arnuero. Será una obra única que solo se podrá escuchar ese día y a esa hora. Una melodía creada para un paisaje en un momento y a una hora determinada.

El lugar ya enamora, la Casa de Mareas de Soano ocupa un espacio privilegiado en el mundo rodeado de unas marismas con mucho encanto. Es un lugar que invita a la reflexión, a escuchar el mundo, a pensar. El entorno reunía todas las características que necesitaba Laboratorio Klem para presentar un proyecto único: 'Transmutare', una investigación sonora.

Y la gente se pregunta ¿qué significa? Pues que el sonido se vuelve un material de estudio. En una sociedad donde prima lo visual, Laboratorio Klem se centran en el resto de los sentidos y marca una forma distinta de entender la realidad. Sobre todo realza el sonido. Y este último proyecto explora las marismas de Soano y crea una pieza con materiales previos e improvisación en vivo. La pieza no sólo está pensada para un espacio, sino que surge de él.

Los materiales previos son grabaciones de la sonoridad de la marisma y sus alrededores. Los sonidos se modifican electrónicamente y sirven como base para la improvisación en vivo. Junto a las grabaciones y la manipulación electrónica del sonido están tres instrumentistas –Víctor Parra al violín; Ainara Zubizarreta, la flauta e Iñigo Ibaibarriaga el saxofón–, junto al compositor Javier Oliver, que modifica la electrónica.

¿Cómo se consigue? La sala estará rodeada de altavoces, algo que permite espacializar el sonido. Es decir, permite llevar el sonido a diferentes direcciones, modificando así la escucha habitual de los conciertos focalizada en uno o dos puntos. Aquí el sonido se va moviendo, explorando el espacio completo.

Iñigo Ibaibarriaga, con el saxofón, acompañará a los sonidos de la naturaleza grabados por Mikel Arce
Iñigo Ibaibarriaga, con el saxofón, acompañará a los sonidos de la naturaleza grabados por Mikel Arce / Daniel Pedriza

El trabajo electrónico permite crear una sinergia con la improvisación de los intérpretes y alterar la experiencia sonora del público. También habrá una instalación sonora del artista sonoro Mikel Arce, que consiste en la exploración de las posibilidades audiovisuales del agua, que dialoga con el espacio y la creación en vivo. La instalación sonora es una escultura construida con metal, piedras y agua. Es un soporte mínimo que genera formas y sonidos en y desde el agua gracias a unos 'woofer', que generan vibración, y micrófonos piezoeléctricos que modifican el resultado sonoro. 

Redescubrir la Casa de Mareas

'Transmutare' es un espectáculo único y orgánico en el que el público resdescubre la Casa de Mareas, a través de una simbiosis perfecta entre la música y el entorno. Detrás del proceso está Laboratorio Klem, un proyecto internacional basado en la investigación visual, performance y creación sonora, la ciencia y el arte.

El laboratorio está dedicado a la creación multidisciplinar a partir de la música, las artes visuales y el encuentro entre todas las disciplinas artísticas (performance, videomapping, creación audiovisual, instalación sonora, danza...).

Trabaja con un ensemble instrumental (Ensemble Klem) y artistas de distintas disciplinas. Su trabajo se desarrolla en tres líneas básicas: investigación, proceso, producción que se materializan en diferentes realidades.

Los 'woofer' son unos altavoces como los que llevan algunos en los coches que permiten un amplio sonido grave y precisión en la emisión. La piezoelectricidad son micrófonos que captan las ondas sonoras que se transforman en información eléctrica directamente de la superficie sonora. Por eso son tan ricos para la creación sonora. En definitiva, 'Transmutare' propone la creación sonora en conexión con la investigación artística. Junto a la música y los sonidos de la naturaleza, habrá proyecciones, textos, instrumentos acústicos, sonidos electrónicos y vídeo.

Micrófonos en los remos

Por ejemplo, una barca navegará por las marismas con micrófonos en los remos que permitirán escuchar el sonido del agua. Será una forma de redescubrir la Casa de Mareas a través de una simbiosis perfecta entre la música y los espacios naturales del entorno. Un viaje creativo que seguirá los movimientos de una suite contemporánea.

El hilo conductor del concierto será el concepto de 'belleza' y su compleja definición a partir de las vanguardias. A nivel práctico, se propone activar, a través de la intervención sonora de los espacios, el trasfondo histórico y social de la percepción de la belleza, así como el diálogo entre estilos y lenguajes artísticos. Desde hace unos años, el arte y, por tanto, también la música han comenzado a repensar qué tipo de relación se abre con el mundo.

Unas cien personas podrán disfrutar de esta experiencia performativa que cuenta con modernos instrumentos para escuchar los sonidos y tratarlos. Desde multifónicos –una técnica para tocar instrumentos modificados– o grabaciones binaurales –que modifican de forma electrónica el sonido–.

Ibaibarriaga sujeta un busto con unos micrófonos en su interior que reconstruyen los oídos.
Ibaibarriaga sujeta un busto con unos micrófonos en su interior que reconstruyen los oídos. / Daniel Pedriza

Seis artistas

Al frente del proyecto hay seis artistas. Iñigo Ibaibarriaga es un creador, improvisador y un músico de estudio. Sus influencias musicales confluyen en un lenguaje poético. Su trabajo se centra en la promoción y el estudio de la música contemporánea, en especial el uso y la participación de las tecnologías creativas. Junto a él está Mikel Arce, doctor en Bellas Artes cuyo campo de trabajo es el arte sonoro. Investiga los recursos y las posibilidades artísticas del sonido.

Ainara Zubizarreta se licenció en flauta travesera por el Conservatorio Superior de Música del País Vasco (Musikene). Además, es licenciada en Historia y Ciencias de la Música por la Universidad de La Rioja y Máster en Musicología Aplicada por la misma universidad. Como intérprete, ha colaborado con diversas orquestas sinfónicas, además de formar parte de distintos grupos de cámara. Forma parte del Ensemble Klem, dedicado a la música experimental y nuevas tecnologías, desde 2013.

Víctor Parra nació en Las Palmas de Gran Canaria, donde comenzó a estudiar violín. Ha tocado en varias orquestas y ha realizado numerosas grabaciones para radio y televisión. Javier Oliver es compositor e investigador de música por ordenador, que trabaja en la intersección entre instrumentos musicales y obras abiertas.

Y finalmente, Marina Hervás es doctora en Filosofía por la Universidad Autónoma de Barcelona. Posee el grado medio de violín por el Conservatorio Profesional de Tenerife y sus trabajos de investigación, en los que aúna música y filosofía, han sido presentados en países como Francia, Turquía, Alemania, Portugal o España, y publicados en revistas nacionales e internacionales.

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