Los becarios inauguran el año en el Centro Botín

Nueve artistas jóvenes, apadrinados por la Fundación, protagonizan una muestra «en que el visitante toma parte activa para completar la obra»

Todos los jóvenes artistas que participan en la muestra 'Itinerarios XXV'. / Roberto Ruiz
DM .
DM .Santander

El formato instalación es el protagonista de la nueva muestra 'Itinerarios XXV', que abre la temporada expositiva 2019 del Centro Botín. La propuesta pasa por crear un relato «narrativo» en el que además se «invita» al visitante a completar la obra.

La directora del Centro, Fátima Sánchez, y su director artístico, Benjamin Weil, han presentado hoy esta exposición, que permanecerá abierta hasta el 12 de mayo, con las obras de los últimos jóvenes artistas becados por Fundación Botín con su programa de apoyo a creadores nacionales e internacionales, que cumple un cuarto de siglo.

La muestra presenta las creaciones de Nora Aurrekoetxea (Bilbao, 1989), Fernando García (Madrid, 1975), Cristina Garrido (Madrid, 1986), Fermín Jiménez (Pamplona, 1979), Rosell Meseguer (Orihuela, 1976), Shini Sabahi (Irán, 1984), Blanca Ulloa (Madrid, 1991) y Celia-Yunior (Cuba, 1985) y Henry Eric Hernández (Cuba, 1971).

La exposición reúne obras de 8 de los 10 jóvenes artistas elegidos entre las 531 solicitudes procedentes de 35 países que se presentaron a la última convocatoria de las becas de la Fundación Botín. Un programa que en su medio siglo de vida, ha apoyado a más de 200 creadores.

Uno de los rincones de la muestra.
Uno de los rincones de la muestra. / Roberto Ruiz

Activar la curiosidad y la imaginación

Han sido «veinticinco años de ofrecer a todos públicos el arte más actual», ha resumido la directora del Centro Botín, quien ha destacado el «compromiso» que aportan estas creaciones, que «activan la curiosidad y la imaginación» del numeroso público que espera que recorra con la «mente abierta» una muestra que confía en que sirva de «inspiración a sus visitantes».

Fátima Sánchez, ha agradecido a estos jóvenes artistas su «confianza» para entrar en la «gran familia» de la Fundación Botín y ha expresado su deseo de que esta muestra acerque al Centro Botín a su misión de «aportar una nueva mirada al mundo del arte y desarrollar riqueza y progreso a través de las artes».

El director artístico del Centro Botín ha apuntado que en esta exposición destaca la «familiaridad formal y conceptual» entre las obras de estos creadores, que coinciden en el uso del formato «instalación», que empezó a usarse hace más de medio siglo.

Esa utilización de diversos elementos consiguen «integrar» el espacio expositivo en la obra creativa ofreciendo un «narrativo» visual en una muestra «abierta», que el visitante tiene que «completar» a través de «su interpretación» para crear su «propia experiencia de la obra».

«El visitante tiene que ser activo, no pasivo», ha resumido Benjamin Weil, quien ha señalado que esta exposición pide «ralentizar, mirar, relacionar» los elementos de estas obras, entre los que ha destacado la presencia de libros o folletos.

A su juicio, el uso de este formato demuestra la «madurez» artística de estos creadores, cuyas obras seguirán alimentando la colección de la Fundación Botín.

Todas las obras expuestas componen, en su conjunto, una visión interesante de las preocupaciones y de la investigación formal que han llevado a cabo los artistas becados, que ofrece una visión de las tendencias de la creación contemporánea.