El fiasco de los huesos

Una larga investigación pero sin pruebas de ADN sirvió sólo para constatar lo que se sabía desde 1870: que pueden estar en el convento de las Trinitarias de Madrid

Expertos examinan en enero de 2015 los restos hallados en el Convento de las Trinitarias./
Expertos examinan en enero de 2015 los restos hallados en el Convento de las Trinitarias.
MIGUEL LORENCIMadrid

Una larga investigación y una inversión de 124.000 euros sirvieron para constatar lo que se sabía desde hace siglo y medio. Que los huesos de Miguel de Cervantes Saavedra (Alcalá Henares, 1545-Madrid, 1616) están donde reposaban desde hace 400 años. En el convento de San Ildefonso de las Trinitarias Descalzas de Madrid, como constató un estudio de la RAE en 1870. Eso sí, machacados y mezclados con las removidas osamentas de un puñado de personas enterradas, como el padre de la novela, en la cripta del convento de la iglesia conventual, en el corazón del Barrio de la Letras del que genial escritor fue vecino.

La búsqueda «ha sido puro marketing político, a mayor gloria de Ana Botella, exalcaldesa de Madrid, antes que de Cervantes». Ese es el diagnóstico de Jordi Gracia, biógrafo del escritor. A instancias de Fernando de Prado, se inició en enero de 2014. Provocó un tormenta mediática global sin final feliz que «fue manejada por unos políticos que solo quieren salir en la foto», según su promotor.

«Sabemos que sus huesos están ahí, donde estuvieron siempre, pero mezclados con otros, en un amasijo de esquirlas óseas con otros 16 semejantes, entre ellos su esposa, Catalina de Salazar», dice De Prado, desencantado promotor de la búsqueda de los restos de don Miguel. Se hallaron huesos de seis varones, cinco mujeres y seis niños, que fueron reducidos -amalgamados- en 1730, un siglo después de la muerte del escritor. No hay mas certezas y las pruebas de ADN son, por ahora imposibles.

«Algún día, con técnicas más avanzadas, se logrará una mayor discriminación para identificarlos y separarlos», espera De Prado que no oculta su monumental enfado por la evolución de este culebrón con fiasco. «Lo que para mí debía ser una experiencia altamente satisfactoria ha sido más que triste», lamenta este especialista en genealogía, heráldica e historia militar.

Equipo de 36 expertos

El forense Francisco Etxeberria dirigió desde enero de 2015 un equipo de 36 expertos, después de que los georradares de Luis Avial localizaran las atomizadas osamentas. El hallazgo de un ataúd con las iniciales MC tachonadas fue una falsa alarma. Era muy posterior a 1616, del XIX. Nada que ver con el sesentón desdentado y con el brazo izquierdo atrofiado por un arcabuzazo en Lepanto que en 1613, tres años antes de su muerte, se autorretrató así en sus 'Novelas Ejemplares': «De rostro aguileño, frente lisa y desembarazada, de nariz corva, barbas de plata que no ha veinte años fueron de oro, la boca pequeña, los dientes ni menudos ni crecidos, porque no tiene sino seis, y esos mal acondicionados».

Explica De Prado que, según el último cálculo, con la «razonable» inversión de 124.000 euros, «se cifra en torno a 180 millones de euros el impacto económico de promoción y publicidad para Madrid y España en todo el mundo». «El beneficio supera los 1.500 euros por cada uno invertido», asegura De Prado, que cita como beneficiarios al Ayuntamiento y la Comunidad Madrid, que atraen decenas de miles de turistas que no tienen fácil, de momento, visitar la cripta ni el convento. «Se baten récords de turistas y aunque no sea por Cervantes algo ayudará», dice.

También lamenta que no se haya corregido la chirriante errata labrada en la piedra de la placa instalada en el convento «donde se lee que Cervantes es autor de 'Los trabajos de Persiles y Segismunda', con 'e' en vez de 'Sigismunda', que es lo correcto. Y ahí sigue».

Reitera que a los gestores políticos y municipales «solo les interesaba salir en la foto». Aventura que «el Ayuntamiento de Madrid no va hacer absolutamente nada con la tumba». «Para ellos no existe. No habrá cambios con el actual equipo de gobierno. Más adelante veremos, pero el próximo día 23, cuando el mexicano Fernando del Paso recoja en Alcalá el gran premio de las letras españolas que honra a la figura de Cervantes en el cuarto centenario de su muerte, no está previsto ni poner unas flores». «Es escandaloso e incongruente», denuncia De Prado.

Aclaran desde el Ayuntamiento que comanda Manuela Carmena «que trabajamos con las monjas para facilitar las visitas» y que «en breve» se implementará el sistema que lo haga posible. Eso sí, no hay fecha ni presupuesto «de momento».

«Me han apartado del proyecto definitivamente. Yo logré las autorizaciones para que se pudiera investigar y acceder al trabajo excavación. Me ha costado muchísimo dinero y no recibí ni un céntimo en compensación. Estoy desencantado y dolido», dice De Prado.

Documental sin autorización

Denuncia además el aprovechamiento de particulares. «Se está elaborando un documental rodado sin autorización para comercializarlo», asegura. Señala a Javier Balaguer, miembro del equipo del forense Etxeberria y que, según De Prado, «ha filmado sin tener permisos específicos». «Pensé que documentaba un acontecimiento histórico de primera magnitud, algo que tiene un valor económico muy alto. Pero resulta que lo tiene en propiedad. ¿Quién demonios autorizado eso y por qué?», se pregunta.

¿Habría que abrir un santuario cervantino al estilo de la tumba de Shakespeare en Stratdford-Upon-Avon? «Se podrían hacer muchas cosas, y todo en mejora de lo que hay. Se pueden aprovechar puntos de interés cervantinos ahora abandonados, como la iglesia de San Sebastián. Pero el problema es que hay que pensar a medio y largo plazo, con la idea de construir, como están haciendo en otros sitios, cuando aquí sólo piensan en hacerse una foto», insiste. Alguna estimación dice que una tumba visitable generaría cien millones de euros anuales.

Las monjas de clausura hicieron un enorme esfuerzo dejando entrar a los técnicos que revolucionaron durante meses la contemplativa vida del convento. «Pusieron un montón de focos, un sinfín de máquinas que generaron una factura de la electricidad astronómica y las pobrecitas monjas están aún esperando que se la paguen. Nadie del Ayuntamiento se ha responsabilizado», denuncia De Prado.

Sor Amada de Jesús, priora de las Trinitarias, ya dijo que el recogimiento monástico de «ni se ha alterado ni se alterará» con tanto revuelo cervantino. No descarta que los huesos suban a la iglesia «para que se puedan visitar». «Famoso era Cervantes, no nosotras. Será lo que tenga que ser», dijo.

 

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