Gimnástica

La Gimnástica cae por la mínima en Anduva

La Gimnástica cae por la mínima en Anduva
César Manso-LOF

El gol de Claudio da la victoria al Mirandés y deja a la Gimnástica penúltima

Gustavo Conde Salazar .
GUSTAVO CONDE SALAZAR .Miranda de Ebro

Derrota por la mínima de la Gimnástica de Torrelavega en Anduva, donde estuvo cerca de poder sorprender al Mirandés y poder sacar algo positivo de Burgos. Sin embargo, fue el cuadro local quien, a base de aguantar el solitario tanto de Claudio Medina en la segunda parte, mantuvo los tres puntos en casa. Los jugadores del equipo cántabro plantearon un partido basado en la resistencia con un gran orden defensivo con el fin de que fuera la nota predominante en el partido, pero la temprana expulsión de Alberto truncó cualquier intento de los cántabros de rascar una importante victoria en Miranda de Ebro. De esta manera, nueva derrota que certifica durante al menos una jornada más la estadía de la Gimnástica de Torrelavega en los puestos de descenso, una zona en la que ya se empieza a palpar el peligro del descenso según se acerca más el final de la temporada.

1 Mirandés

Limones; Paris, Melli, Sergio González, Kijera; Álvaro Bravo, Hugo Rama; Álvaro Rey, Jon Guridi (Matheus, min. 54), Yanis (Rodrigo Sanz, min. 69); y Claudio Medina (Cerrajería, min. 81).

0 Gimnástica

Álex Ruiz, Fer, Fermín, Ramiro, Cristian, Cusi, Víctor, Palazuelos (Dani Salas, min. 65), Primo (Giovanni, min. 58), Alberto y Leandro (Vitienes, min. 70).

árbitro
Etayo Herrera (comité vasco). Expulsó con roja directa al jugador de la Gimnástica a Alberto en el minuto 24. Además, amonestó en el bando local a Hugo Rama y Kijera; y por parte visitante a Fermín, Camus, Víctor, Primo y Cristian.
Incidencias
Encuentro correspondiente a la jornada 30 de Segunda B disputado en el Municipal de Anduva ante la presencia de 2.300 espectadores.
Goles
1-0, Claudio Medina, min. 53.

Durante los primeros minutos transcurridos del choque, se pudo ver un gran respeto entre los dos contendientes, sin ánimo de querer arriesgar en exceso y sucumbir a un resultado que pueda ser difícil de dar la vuelta. Mucho tanteo y pocas nueces. Hubo que esperar hasta el minuto 24 para ver la primera jugada reseñable del encuentro. Fue, sin embargo, una mala noticia para la Gimnástica, puesto que Alberto vio la roja directa y dejó a su equipo con 10 jugadores. Cometió una falta clara sobre Hugo Rama sin posibilidad de disputar el esférico y, como consecuencia de ello, se produjo un pequeño rifirrafe después de que el jugador del Mirandés le recriminara la acción. Los jugadores de ambos equipos acudieron a intentar paliar la situación, pero Alberto acabó por golpear a Kijera en la cara de un manotazo, acción que vio el colegiado y que castigó con la expulsión.

Con esta situación en contra, la Gimnástica debía hacer frente a 66 minutos con un jugador menos, jugándose la vida, ante un equipo que quería encerrarles en su área. Si la idea era jugar en defensa buscando el contragolpe, con un jugador menos, esa opción era más que inamovible para la escuadra cántabra.

A pesar de esta situación, al Mirandés le costaba poder crear juego ante la incapacidad de poder elaborar jugadas de ataque debido a las filas replegadas de una Gimnástica que, a fuego, sudor y sangre, buscaría sacar, al menos, el empate de Anduva. Los jugadores de Borja Jiménez se veían totalmente incapaces de ocasionar peligro, así como desde la línea de atrás a la hora de crear esas opciones. Los jugadores de la Gimnástica defendían muy bien todas las situaciones para evitar que el cuero llegara a los dominios de un Álex Ruiz muy seguro bajo palos.

Con el empate a cero se llegó al final del primer tiempo en Miranda de Ebro, donde los locales, a pesar de la superioridad numérica, se vio totalmente superada por el gran nivel defensivo de una Gimnástica que impidió, por todos los medios, que los Rojillos pudieran encontrar un remate entre los tres palos.

Tras el paso por vestuarios, el Mirandés saltó al césped con la intención de ser mejores que un rival en inferioridad numérica. Aumentaron en intensidad y todo parecía muy distinto a la primera mitad. Fruto de ello apareció Hugo Rama para avisar de esas nuevas intenciones, aunque su remate se marchó fuera. Sin embargo, en el minuto 53, llegó la culminación de la nueva realidad. Kijera apareció por la banda izquierda y poner el esférico en bandeja de plata a un Claudio Medina que no tuvo que hacer más que colocar bien el pie izquierdo para batir, de primeras, a Álex Ruiz y poner el 1-0 en el marcador, un resultado que sería el definitivo a la postre.

Con más para ganar que por perder, no le quedaba otra al cuadro cántabro de intentar el milagro del empate y, por qué no, de la remontada. De hecho, Cusi pudo lograr la igualada después de encontrar el remate con un potente lanzamiento cerca de la frontal del área, pero Limones, en dos tiempos, terminó por atajar el balón. Kijera fue el encargado de responder dicha acción en un libre directo, pero fue Álex Ruiz esta vez el seguro bajo los palos.

Según se acercaba el final del partido, la sombra de la derrota, para la Gimnástica, y de las dudas, para el Mirandés, sobrevolaba el estadio de Anduva. Los torrelaveguenses volvieron a gozar de otra ocasión, esta vez tras una internada de Giovanni hacia Vitienes, que ya preparaba el remate, pero Álvaro Bravo evitó el empate cerca del final.

Sin embargo, a pesar de que la Gimnástica lo estaba intentando con todas sus fuerzas, el resultado final llegó con el 1-0. Así las cosas, el conjunto cántabro sufrió otra derrota en su pelea por la permanencia ante un rival que pudo haber sufrido una sorpresa desoladora. Con todo ello, a los torrelaveguenses les toca recibir al Arenas la próxima jornada con algunas bajas en sus filas.