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El Mont Blanc se desmorona

El ascenso de las temperaturas pone en alerta al techo de Europa al agravar el riesgo de avalanchas de piedras. El calor hace retroceder los glaciares y debilita la capa de nieve y hielo que sustenta las rocas

Corredores de una competición ultra trail organizada en el macizo del Mont Blanc./Reuters
Corredores de una competición ultra trail organizada en el macizo del Mont Blanc. / Reuters
Javier Muñoz
JAVIER MUÑOZ

El 24 de julio de 1760, un joven aristócrata de Ginebra quedó fascinado por el macizo del Mont Blanc. Se llamaba Horace Bénédict de Saussure y se empeñó en medir y escalar aquella majestuosa cumbre de los Alpes situada entre Francia e Italia. Los eruditos están de acuerdo en que de esa obstinación surgió el alpinismo y con él los 'conquistadores de lo inútil', que es como el escalador Lionel Terray describió a sus colegas en el siglo pasado. Realmente, Saussure era un naturalista y geólogo que tan sólo ofreció una recompensa –veinte táleros– a quien llegara arriba. Sin embargo, la proeza no se logró hasta el 8 de agosto de 1786, cuando la cima del Mont Blanc fue hollada al fin por dos vecinos de la población francesa de Chamonix, Jacques Balmat y el doctor Michel Gabriel Paccard. Este último ascendió provisto de un barómetro aneroide para verificar su funcionamiento a aquella altitud, 4.807 metros, el punto más alto de Europa.

 

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