El plafón y la roca

Escalar en un rocódromo o al aire libre, un debate para dialogar y disfrutar

El plafón y la roca
Enrique Calvo 'Coco'
ENRIQUE CALVO 'COCO'Santander

Estaremos todos de acuerdo en que hay una gran diferencia entre escalar en roca natural o hacerlo en un panel con presas artificiales. Sin embargo, cada día son más las salas de escalada 'indoor' que se abren en España y en el resto del mundo.

Hace un tiempo se buscaba más imitar las rocas con diferentes tipos de agarres, texturas, formas, tamaños y colores. Ahora, aunque se sigue por la misma línea, la evolución de estas instalaciones deportivas se centra más en la habilidad del practicante para superar ciertos movimientos y llegar a un objetivo concreto.

También ha evolucionado la forma de entrenar: campus infinitos, tablas multipresa, tablas de progresión en regletas... Todas estas herramientas se utilizan para desarrollar la fuerza de las manos (dedos) y la musculatura de sostén y tracción.

La escalada en un rocódromo es cada vez más popular, al igual que sucede con la de roca. Es un deporte cada vez más en boga. Por eso lanzo estas preguntas: ¿Qué te gusta más, escalar en roca o en plafón? ¿Donde disfrutas más, en una sala o al aire libre? ¿Para qué sirve un rocódromo?

Sin duda, la experiencia de escalar en roca natural es muy gratificante, te enseña a disfrutar del medio natural con respeto y moverte en un plano vertical, lo que te proporciona una gran sensación de libertad al aire libre. La escalada, en todos sus sentidos, es un gran reto para todo aquel que quiera practicarlo, es una constante adaptación de nuestro cuerpo y mente al las metas que nos propongamos. Es aquí donde el rocódromo adquiere una gran importancia, porque es una herramienta diseñada para el entrenamiento de la escalada. En definitiva, un gran aliado para futuros y también consolidados escaladores.

El rocódromo es una simple estructura en forma de bastidor donde se ancla un plafón o panel en el que posteriormente se colocan estratégicamente los agarres (presas), simulando así las formas de la propia roca. Se pueden copiar los movimientos de una vía natural de escalada o crear unos propios.

Como parte de la iniciación a la escalada el rocódromo es un gran aliado tanto para el alumno como para el monitor. El poder practicar o enseñar con el menor riesgo posible es una ayuda excepcional para formar un escalador.

Para los que ya tienen cierto nivel o llevan varios años practicando, el plafón es su gimnasio, un lugar donde mantener el físico y la motivación elevada. Ayuda a entrenar y a perfeccionar la técnica.

Hay que tener en cuenta las diferentes desventajas que puede tener el rocódromo: el entrenamiento debe ser pautado y controlado por profesionales o, en su lugar, hay que intentar estudiar bases de entrenamiento para el nivel de partida. Lo peor que podría suceder es llegar un sobrentrenamiento y lesionarnos. También hay que tener en cuenta, aunque los riesgos están minimizados, que no existe el riesgo cero. Una mala caída en un 'boulder' puede ocasionar grandes lesiones y en un rocódromo de altura con cuerda hablaríamos de palabras mayores. Tener las nociones básicas bien aprendidas evitara exponernos en exceso al riesgo .

Cambiando de rumbo sobre estas cuestiones, entra en juego el disfrute. Sin duda, escalar es un deporte emocionante, pero que gusta más en roca natural. Aunque también es cierto que los rocódromos se han subido al tren de una de las mejores y más divertidas actividades 'indoor' de los últimos tiempos. La gran variedad de posibilidades que permite el plafón hace que los problemas de 'boulder' y escalada deportiva sean casi infinitos, por eso es lógico que las salas estén llenas de gente con mucha motivación. Otro de los puntos fuertes es que bajo techo la climatología no es un inconveniente: puedes escalar todos los días del año.

Después de saber qué es un rocódromo y la similitud que tiene con la escalada en roca natural, creo que no podemos comparar un día en el medio natural con uno 'indoor', pero estas dos disciplinas no están reñidas, van de la mano desde hace muchos años.

A la conclusión a la que he llegado es que las dos te aportan, no es cuestión de buscar diferencias, es intentar sacar partido a ambas modalidades. En definitiva, de disfrutar de la escalada.