La casa de 'La Santuca'

Viejos castaños, robles y acebos acompañan al caminante en esta ruta de vistas espectaculares hasta la ermita de la patrona de toda Liébana

La casa de 'La Santuca'
Fermin García
FERMIN GARCÍA

«Peña Sagra, Peña Sagra, peña de mucha virtud, donde están San Juan Bautista y la Virgen de la Luz».

Canción popular

Liébana siempre es una buena excusa para organizar y emprender una ruta. Ysi el destino es alcanzar el hogar de la patrona de toda la comarca, la ermita de Nuestra Señora de la Luz –o 'la Santuca'–, a los pies del cordal de Peña Sagra, doble motivación; además, la marcha se desarrolla a través de bellos parajes y, de propina, el recorrido ofrece varios puntos con vistas a los valles y montañas que dan valor a Liébana. El punto elegido para emprender el recorrido es Somaniezo, localidad del municipio de Cabezón de Liébana.

Partimos de la pequeña plaza-aparcamiento al final de la CA-870 tomando un camino a la derecha hacia Somaniezo. De frente está el puentecito que nos introduce en el pueblo. Nosotros iremos en dirección sur. Ignoraremos, nada más iniciar la ruta, el camino que va a la derecha, pues nos bajaría a Aniezo. Tras un par de revueltas, la senda continúa hasta llegar a la cabecera de un regato. El recorrido es una delicia entre vetustos castaños, robles y algún acebo. A partir de ese regato, ya totalmente dirección oeste, nos lleva sin pérdida ninguna y desechando una desviación a la izquierda hasta la Collada Perejita.

Justo antes de llegar al cruce tenemos una buena fuente. En la Collada Perejita los lugareños tienen por costumbre rezar una salve a la Virgen, pues de lo contrario creen que no llegarán bien a su destino ese día. Del referido cruce parten cuatro itinerarios; el primero de la derecha baja al Collado Somasierra para seguir hasta Aniezo; el que sigue de frente nos llevaría al pueblo de Torices. Tenemos que elegir uno de los dos de la izquierda, que se unen más arriba; yo elegiría el de la derecha porque un poco más arriba encontramos un cotero, La Jacera, que tiene unas vistas espectaculares. Una vez que se unen seguimos el camino ignorando dos desvíos a la derecha y otro a la izquierda.

Cuando ya avistamos la ermita y el trayecto comienza a llanear, aconsejo seguir el camino de la derecha que en pocos minutos nos acerca a una loma, la Majada del Prau, en que hay una choza totalmente en ruinas, porque hace unos 30 años, recién rehabilitada, unos bárbaros la quemaron, y así sigue. Las vistas desde esta loma merecen este pequeño desvío. Regresamos por el sendero que hemos subido, dejando un poco más a la derecha un pequeño refugio. Volvemos al camino que hemos dejado minutos antes y lo seguimos a la derecha para ya, en unos cinco minutos, llegar a la ermita. Es la de Nuestra Señora de la Luz, que todos los lebaniegos conocen por 'la Santuca' debido a su pequeño tamaño y que es la patrona de toda Liébana, cuyo día grande se celebra el 2 de mayo.

Tras rellenar nuestra cantimplora en la fuente emprendemos descenso. El mejor camino es del N-NO, que desechamos: nos llevaría a Luriezo y Cahecho; nosotros cogeremos otro más modesto que va más hacia el oeste y que a unos siete minutos pasa junto a una tenada que levantó el Icona a comienzos de los años 80. También veremos una gran cruz. Seguimos descendiendo y nos encontraremos una bonita braña con una choza de pastores y un gran roble. La bajada es bastante pindia. Ignoramos un desvío a la derecha y llegamos al puente de la Vega, que cruzamos; a partir de aquí, ya en llano, llegamos a Somaniezo; antes de partir es obligado un callejeo por este pueblo.

Otros datos. Las vistas durante todo el recorrido no tienen desperdicio, pero destacan las que podemos contemplar desde La Jacera y, sobremanera, desde la Majada del Prau.

En cuanto a la Virgen de la Luz, la imagen es de alabastro y tan pequeña que el manto abulta más que ella. Mide 23 centímetros de altura (la peana tiene 27). Según la versión de Carmen González Echegaray, en su libro 'Santuarios Marianos en Cantabria', esta devoción tiene su origen en una leyenda. Según cuenta esta autora, sería hacia 1487 cuando a una niña que estaba guardando el ganado se le dispersó este entre la niebla; al no conseguir reunirlo y viendo que la noche se le echaba encima, invocó a la Virgen, y entonces se le apareció, con el Niño en brazos y le mandó que bajara a Aniezo y dijera al cura que subieran y limpiaran la maleza que ocultaba una cueva, y así encontrarían una imagen a la que debían dedicar un santuario.

Ficha técnica

Cómo llegar
Desde fuera de Liébana la mejor forma de llegar a Somaniezo es eligiendo la carretera N-621 que atraviesa el Desfiladero de La Hermida hasta la localidad de Ojedo; en la rotonda tomamos la CA-184 en dirección al puerto de Piedrasluengas y al cabo de dos kilómetros, en la Venta de Vieda, nos desviamos a la izquierda. La CA-870, tras dejar atrás Cambarco y el desvío a Luriezo y Cahecho, nos llevará hasta Somaniezo
Punto de partida
Somaniezo, 680 msnm
Cota más elevada
Ermita de la Luz, 1.500 msnm
Desnivel
Unos 820 metros, tanto en la ascensión como en el descenso.
Grado de dureza
Moderada, tirando a un poco dura
Cartografía
Hoja 82-I a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional (MTN).
Estación
Todo el año, aunque de diciembre a marzo puede haber nieve.
Ubicación
Municipio de Cabezón de Liébana.
Tipo de ruta
Circular
Distancia
10 kilómetros
Duración
4.30-5.30 horas.
Dificulada
Ninguna