Al corazón del macizo de Ándara

Majadas trogloditas, restos de actividades mineras y panorámicas indescriptibles en una ruta por el interior del macizo de Ándara

Al corazón del macizo de Ándara
Fermin García
FERMIN GARCÍA

Nuestro destino nos dirige esta vez hacia las inmediaciones de Tresviso por la carretera que sube desde Arenas de Cabrales y Sotres. Entre esta localidad asturiana y la cántabra se halla el aparcamiento del Jito Escarandi, un magnífico punto de acceso al macizo de Ándara y al Pico San Carlos (2.212 metros de altitud), el objetivo de esta ruta. Salimos del aparcamiento por un camino minero, bien señalizado y en dirección sur. Ya no dejamos este camino hasta el casetón de Ándara, en cuya entrada tenemos la boca de una mina y sobre el camino unos raíles y una vagoneta minera.

El casetón era un barracón para los mineros; hoy es un pequeño refugio de un extraordinario servicio para los montañeros. El camino da ahora una pronunciada curva hacia el norte para bordear por el norte los picos de Mancondíu; nosotros a partir de aquí lo ignoramos para seguir por una senda que discurre por detrás del casetón-refugio y sube en dirección sur hasta una collada a la derecha, la de la Aldea (a la derecha de la misma, hacia el oeste, iríamos a las antiguas majadas del Redondal y Pozo de Ándara; al regreso nos acercaremos a ellas); nosotros nos vamos hacia la izquierda, al este para pasar por otra collada, Trasmancondíu, al sur de la pica de Mancondíu, y en algunos minutos, descendiendo un poco, llegaremos al camino minero que sube de Bejes a Ándara. Lo seguimos a la derecha y sin dejarlo, por la izquierda de la vega, tomamos el camino de la izquierda; pronto llegaremos a la fuente de Escaleras, dedicada a Toño Odriozola, que tanto pateó y estudió este macizo de Ándara.

Ficha técnica

Acceso.
Desde Santander por la A-67 para coger luego la A-8 y en Unquera tomamos la N-621 hasta Panes; allí tomamos a la derecha dirección Arenas de Cabrales, donde nos desviamos a la izquierda por la carretera que nos llevará a Poncebos, luego hasta Sotres y 3,5 kilómetros después llegaremos, por la carretera de Tresviso, hasta el Jito Escarnadi; lo reconoceremos por un buen aparcamiento que hay a la derecha. Aquí dejaremos el coche.
Horario.
Entre 5 y 6 horas con paradas, fotos…
Recorrido aproximado.
17,600 kilómetros.
Punto de partida.
Jito Escarandi, 1.275 msnm.
Cotas más elevadas.
San Carlos, 2.212, y Samelar, 2.227 msnm
Desnivel.
Unos 1.350 metros acumulados, tanto en la ascensión como en el descenso.
Dificultad.
Ninguna
Grado de dureza.
Moderada, tirando a un poco dura.
Cartografía.
Hoja 56-III a 1:25.000 del Instituto Geográfico Nacional y el mapa de Los Urrieles y Ándara a 1:25.000 de Miguel Ángel Adrados. Época recomendable: De junio a octubre; el resto del año suele haber bastante nieve.
Ubicación.
Municipios de Cillorigo y Tresviso.
Tipo de ruta.
Ida y vuelta.

A partir de la fuente seguimos el camino con algunas revueltas hasta el collado San Carlos. Desde el collado, mirando hacia el sur, a la canal de San Carlos, nos vamos hacia la derecha, muy cerca del cortado, dirección S-SO, hasta la cima del pico San Carlos, Sagrado Corazón desde que en 1900 colocaran los mineros una estatua en dicha cima.

Estamos a 2.214 metros sobre el nivel del mar, y las vistas sobre Liébana son impresionantes. Descendemos por el mismo sendero hasta el collado o portillo San Carlos. Ahora, si lo deseamos, ascendemos el Samelar, de 2.229 metros, con unos 177 metros de desnivel hasta el mismo. Desde la cima, si el día está claro, dominamos hasta el mar por la zona de San Vicente.

Para descender no nos hace falta volver al collado San Carlos. Bajamos un poco por el sierro del NO, para enseguida girar aún más al O-NO y enlazar con el camino de subida, llegar a la fuente y regresar por el mismo camino hasta la collada de la Aldea. Allí se aconseja seguir 6 u 8 minutos a la izquierda, al oeste, hasta lo que queda del Pozo de Ándara y antiguas majadas trogloditas del Redondal. Regresamos de nuevo a la collada de la Aldea, descendemos al casetón y podemos seguir el camino minero hasta el Jitu Escarandi o, bien, meternos a la derecha por un sendero, por la Canal de las Vacas primero y después por la Canal de la Jazuca hasta las majadas del mismo nombre.

Imagen del pico de San Carlos tomada durante la celebración de una fiesta del Sagrado Corazón.
Imagen del pico de San Carlos tomada durante la celebración de una fiesta del Sagrado Corazón. / Fermín García

Más abajo de las majadas seguiremos un sendero a la izquierda que nos volverá al camino principal. Si está mojado o llueve se desaconseja bajar por las canales, pues se resbala mucho. Los poco avezados en montaña, mejor que bajen por la pista hasta el Jito Escarandi.