Entre la linde de Brañavieja y Sejos

El recorrido, moderado, nos sitúa a más de dos mil metros de altitud y desde allí, en cualquier dirección, las vistas son incomparables

Entre la linde de Brañavieja y Sejos
Fermin García
FERMIN GARCÍA

La propuesta de esta semana es una caminata que nos lleva por la vertiente campurriana del Cordel hasta la divisoria de aguas del Híjar y Saja que, a su vez, es la linde entre Brañavieja y Sejos, y desde donde se disfruta de impresionantes vistas hacia cualquier punto que se mire. Una vez acabada la marcha, si quedan ganas, no faltan motivos para desviarse de la ruta de regreso a casa:Argüeso, Proaño, Villacantid...

Junto al albergue juvenil de Brañavieja (Hermandad de Campoo de Suso), iniciamos la ruta. A escasos metros de ese establecimiento tomamos el camino a la derecha que pronto nos llevará hasta un cruce, seguimos de frente, a la derecha; el de la izquierda es el que sube a la Tabla. Vamos ascendiendo todo seguido, luego llaneando y descendiendo un poco hasta el pequeño circo de Cuencagen, donde se encontraba la Majada de Cuencagen; a su entrada, a la derecha, tenemos la cabaña de merinas, utilizada hasta hace un par de décadas por los pastores trashumantes. Continuamos de frente, ligeramente a la izquierda, en diagonal hacia el collado de Cuencagen. Aquí ya dominamos los puertos de Sejos. Desde este collado, en dirección sudeste, hacia la derecha, seguimos al lado de la alambrada, primero, y después un poco más a la derecha hasta ganar el sierruco que baja del Cordel hacia el sur; desde aquí, en dirección norte, en pocos minutos ganamos la cima del Pico Cordel (2.040 m). Merece la pena, si hace buen día, deleitarnos un buen rato en esta cima.

Descendemos por el mismo itinerario hasta el anterior collado, collado de Cuencagen, para seguir en dirección noroeste hasta el cercano Pico Iján (2.064 m). Desde allí seguimos hacia el oeste, ligeramente suroeste, descendemos al collado de Los Tornos para ascender a la Peña Cuencagen. Desde ahí continuamos hacia el oeste, hasta el collado el Paso el Cuquillo, que separa la zona de Brañavieja de los puertos de Sejos, paso natural entre ambas vertientes. No olvidemos que las aguas del norte del collado van al Saja, y al Cantábrico, mientras que las del sur, al Híjar, al Ebro, al Mediterráneo.

Giramos 90 grados hacia el sur y, campo través, todo hacia abajo por los llamados pozos de Guares, más o menos rectos hasta ganar la pista de subida. Una vez que llegamos a la misma la seguimos a la derecha para llegar de nuevo al albergue de Brañavieja.

Una segunda opción es: desde el Paso del Cuquillo, ascender al Cueto la Horcada (2.124 m.), la Tabla para los esquiadores. Desde aquí, en dirección sur, por una pista en numerosos zig-zag alcanzar la pista de subida, ya muy cerca del albergue de Brañavieja.

Objetivos

Además de los convivenciales, lúdicos, deportivos, geográficos, medioambientales, etnográficos, histórico-artísticos, paisajísticos…, que en toda ruta debemos tener presentes, destacaremos entre los más relevantes estos objetivos:

–Desde las cimas del Cordel e Iján las vistas son incomparables hacia todas las direcciones: al norte, a nuestros pies, los puertos de Sejos; más al norte la Reserva del Saja, Cabuérniga… Al sur, todo Campoo, Sierra de Híjar, pantano del Ebro… Al este, el cercano Liguardi, Cueto Ropero… Al oeste, tierras de Polaciones, Cueto la Concilla, Peña Sagra…

–Este municipio de la Hermandad de Campoo de Suso, así como su vecino Campoo de Enmedio, son muy ricos en arte e historia, además de tener una riquísima y variadísima naturaleza.

Ficha técnica

Acceso
Desde Santander por la A-67 hasta la salida norte de Reinosa. En la rotonda, tomamos la primera salida que nos lleva a la gasolinera; a los pocos metros tenemos otra rotonda, tomamos la salida que nos llevará a bordear Reinosa en dirección a la estación invernal de Alto Campoo. Seguimos la CA-183 durante casi 24 kilómetros hasta Brañavieja. Aparcamos delante del Albergue Juvenil Cantabria.
Horario
Entre 5 y 6 horas. Ruta circular.
Desnivel
Alrededor de 650 metros acumulados, tanto en el ascenso como en el descenso
Dificultad
Ninguna.
Grado de dureza
Moderado
Cartografía
Hoja nº 83-I a 1:25.000 del Instituto Geografíco Nacional (MTN)
Época recomendable
De mediados de junio a octubre. Entre octubre y junio puede haber nieve
Ubicación
Municipio de la Hermandad de Campoo de Suso y Mancomunidad Campoo-Cabuérniga.
Tipo de ruta
Circular.

–Si después de la marcha tenemos fuerzas y ganas, sugerimos aquí unas cuantas visitas. A saber: descendiendo hacia Reinosa, poco antes de llegar a Espinilla, nos podemos desviar a Proaño, a la izquierda, poco después de dejar las entradas de Celada y Naveda a la derecha. A un kilómetro, a la entrada del pueblo, nos topamos con la torre medieval de Proaño y, junto a la misma, la casona que perteneció al famoso 'Sordo de Proaño', don Ángel de los Ríos y Ríos. El monumento más destacado es la torre medieval, declarada Bien de Interés Cultural en 1985, y la citada casa solariega de los Ríos.

La torre es un recio volumen cúbico con muros muy cerrados, de mampostería, como corresponde a este tipo de edificios medievales de carácter defensivo y tiene cuatro pisos. Los sillares solo se utilizan como refuerzo de los elementos estructurales en los esquinales, alero, enmarque de saeteras y ventanas adinteladas, así como el endovelaje de los arcos entre los que destaca el apuntado de la portada y el trilobulado del primer piso de la fachada occidental. No parece haber unanimidad a la hora de considerar la antigüedad de la torre. La tesis tradicional la incluye en el siglo XIII:era de esta opinión el más famoso de sus propietarios, don Ángel de los Ríos y Ríos , el 'Sordo de Proaño', reconocido erudito e historiador del siglo pasado y hombre influyente más allá del entorno campurriano. José María de Pereda, en su obra Peñas Arriba, realiza un retrato de este personaje, al que llama el 'El Sordo de Provedaño', en boca del cual se ha preferido una cronología posterior, en torno al siglo XIV, basándose en ciertas características ojivales que la torre manifiesta.

Continuando el descenso hacia Reinosa, poco después de pasar Espinilla hay un desvío a la izquierda que en menos de un kilómetro nos lleva a Argüeso. Aquí, en un pequeño cerro, dominando todo el pueblo, está el castillo, rehabilitado hace un par de décadas. En este pequeño cerro que queda en la parte occidental del pueblo hubo, con anterioridad al castillo, una ermita del siglo IX bajo la advocación de San Vicente, así como una necrópolis altomedieval de los siglos IX y X cuyos restos pueden verse en lo que es el patio de armas del castillo actual.

Las dos torres se cree que se alzaron durante los siglos XIII, la derecha, y XIV la izquierda. Pertenecía a la Casa de la Vega, y en el siglo siguiente, por el matrimonio de doña Leonor de la Vega con Diego Hurtado de Mendoza, pasó al señorío de los Mendoza. En el siglo XV se añadió un cuerpo que unió las dos torres y una muralla. En 1475 se creó el marquesado de Argüeso.

En la segunda mitad del siglo XX, en 1988, se inician los trabajos de restauración gracias a la colaboración del Gobierno regional, siendo propiedad del Ayuntamiento de Hermandad de Campoo de Suso desde que se lo donara su última propietaria, doña Teresa Rábago García, en el año 1962.

–Si deseamos contemplar un buen románico podemos retroceder hasta Espinilla y tomando la carretera de Brañosera, a poco de cruzar el puente sobre el Híjar, desechamos el desvío a la derecha hacia Salcedillo y Brañosera para seguir de frente por Barrio y llegar a Villacantid, en donde a la entrada del pueblo, a la izquierda, en un pequeño altozano nos encontramos con la iglesia románica de Santa María la Mayor, del siglo XII. Desde 2005 acoge el Centro de Interpretación del Románico.

La intensidad artística de la iglesia de Villacantid (uno de los ejemplos del románico de Cantabria más destacados del siglo XII) enmarca y refuerza una exposición que presenta al visitante el esplendor del románico internacional plasmado en un amplio conjunto de iglesias de los valles meridionales de Cantabria. El centro aúna información visual y documental con una faceta recreativa, interactiva y lúdica. Introduce al visitante en las claves del estilo artístico y le anima a manipular reproducciones y recursos del centro, a ensayar las técnicas constructivas, a jugar con los elementos artísticos y a interactuar con imágenes del románico.

–Si no nos hemos desviado a Villacantid, podemos hacer una parada en Fontibre y bajar hasta el nacimiento del Ebro.

–No podemos pasar por Reinosa y dejar de hacer una visita a Casa Vejo donde podemos degustar sus sabrosos hojaldres, las famosas 'pantortillas', o comprar una buena hogaza de pan de Orzales.

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