La recuperación del cargadero de Dícido, en Mioño, más cerca

El estado de deterioro del cargadero de mineral de Dícido es patente. /Javier Cotera
El estado de deterioro del cargadero de mineral de Dícido es patente. / Javier Cotera

El Ministerio de Cultura ha encargado por 35.695 euros y un plazo de un año, el informe para la reforma de la estructura, que presenta un estado avanzado de deterioro

Abel Verano
ABEL VERANOCastro Urdiales

La recuperación del cargadero de mineral de Dícido, situado en Mioño (Castro Urdiales), cada vez está más cerca. El Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha adjudicado a la empresa Ines Ingenieros Consultores, por un importe de 35.695 euros y un plazo de ejecución de un año, los estudios previos para la rehabilitación de esta histórica infraestructura, construida en 1937 por Altos Hornos de Vizcaya y declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 1996, con la categoría de monumento, por el Gobierno de Cantabria.

Hay que recordar que el Ministerio sacó a concurso este estudio por un presupuesto de 60.000 euros (IVA incluido). Y en total fueron seis las empresas que optaron a la adjudicación de este trabajo, resultando ganadora Ines Ingenieros Consultores, que formalizó su contrato el pasado 10 de octubre.

A la espera de obtener los resultados de dicho estudio, la entonces directora general de Cultura del Gobierno de Cantabria, Marina Bolado, estimó el pasado mes de mayo que la restauración del cargadero de Dícido puede costar entre «dos y tres millones de euros fácilmente» por su complejidad técnica.

La directora general de Cultura estima que la reforma ascenderá a los dos o tres millones por su complejidad técnica

Según explicó Bolado, el Ministerio cuantificó en 60.000 euros este primer proyecto necesario para después iniciar la redacción del proyecto de restauración, que «volverá a ser la misma cantidad o incluso 80.000 euros», y después llevarlo a cabo.

La directora general compareció hace cinco meses en la Comisión de Cultura del Parlamento a petición de Podemos para dar cuenta de las gestiones realizadas por la Consejería en cumplimiento de la proposición no de ley sobre el cargadero de Dícido impulsada por el partido morado y aprobada por unanimidad en el Parlamento en abril de 2016.

Así, Bolado explicó que Gobierno central, autonómico y municipal han formado una comisión técnica y «nos encontramos a la espera de que se aprueben los presupuestos del Estado para que el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte pueda sacar a concurso el pliego de prescripciones técnicas particulares para la posterior redacción del proyecto de restauración del cargadero de Dícido de Castro Urdiales».

También se ha instado, según dijo, al Ministerio de Educación, Cultura y Deporte para que una vez realizados dichos estudios se comprometa a la ayuda del uno por ciento cultural para dicho fin. «Estamos pues ante un proyecto de rehabilitación de un bien de interés cultural de gran valor debido a su excepcionalidad, al ser uno de los pocos recursos de este tipo que existen en el norte de España sobre arqueología industrial», señaló.

Castro Urdialestuvo hasta ocho cargaderos de mineral

Castro es un municipio históricamente vinculado a la minería, de ahí que contara con hasta ocho cargaderos de mineral que se construyeron a lo largo de su costa. Uno de ellos fue el de Sonabia, donde el mineral procedía de las minas de Candina; en la zona de Urdiales hubo otros dos más. En el centro de la ciudad también hubo un cargadero, conocido como Castro-Alén (San Guillén). En la zona más oriental se encontraba el de Dícido, que tuvo dos estructuras previas a la que hoy sigue en pie. Muy cerca del límite con Vizcaya estaban situados otros tres cargaderos más: el de Saltacaballo, que podría ser el primero que se construyó, el de Millo de Ontón y el de El Piquillo.

La directora general de Cultura destacó que la colaboración entre las distintas instituciones es, debido a la situación económica actual, «la única herramienta para llevar a buen fin proyectos de envergadura como este».

Organismos implicados

El pasado mes de febrero se celebró la primera reunión, a tres bandas, entre los tres organismos implicados en la rehabilitación del cargadero (Ayuntamiento, Consejería de Cultura y Demarcación de Costas), que ha desembocado en este primer estudio. Junto a estas tres instituciones, los decanos de los colegios profesionales de Ingenieros Industriales, Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, y de Arquitectos de Cantabria, Martín Vega Uribarri, Enrique Conde e Ignacio Villamor, respectivamente, también coincidieron en 2016 en la necesidad de poner en valor este monumento.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos