El ataque a la reina asiática

El Ayuntamiento de El Astillero mantiene activa la segunda campaña de trampeo contra la Vespa Velutina, también conocida como avispa asiática, y cuenta con el apoyo de SEO BirdLife

Felipe González, de SEO BirdLife, muestra una de las trampas instaladas en El Astillero./María Gil Lastra
Felipe González, de SEO BirdLife, muestra una de las trampas instaladas en El Astillero. / María Gil Lastra
Sheila Izquierdo
SHEILA IZQUIERDOEl Astillero

Dicen que llegó por barco desde algún rincón de Asia. Lo que es cierto es que, desde que lo hiciera, fuese como fuese, no ha dejado de traer de cabeza a apicultores, hortelanos y ciudadanos en general. La Vespa Velutina, popularmente conocida como la avispa asiática, tiene mayor tamaño y capacidad de reproducción que su homóloga en España, pero es más destructiva, agresiva y temida. Acaba con las abejas, los frutales y todo aquello dulce que se tropiece a su paso y la reina instala su nido primario –la antesala de lo que será su segunda y gigantesca legión– donde le precie. Le da igual que sea una fábrica o la puerta de una casa.

El Ayuntamiento de El Astillero, a través de la Concejalía de Medio Ambiente, ha iniciado por segundo año consecutivo el trampeo de fundadoras de avispa asiática. Así, y durante los meses de marzo, abril y mayo, se instalarán en el municipio un total de 23 trampas autorizadas, cumpliendo las directrices establecidas por la Consejería de Medio Rural, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, para ponerle freno a su potente capacidad de expansión.

La mezcla que lleva cada botella trampa se compone de cerveza negra, vino blanco y sirope

La SEO BirdLife es el organismo encargado de gestionar, controlar y vigilar en el municipio la campaña de trampeo que, con lo que lleva en funcionamiento, ya ha conseguido capturar a cuarenta reinas, según apuntó el coordinador del organismo conservacionista, Felipe González. Con ello, explicó, se ha evitado que estas cuarenta reinas creen sus respectivos nidos primarios y emerjan nuevas colonias que luego se desplazarán a nidos aún mayores –secundario– para albergar millares de velutinas.

María Gil Lastra

La concejala de Medio Ambiente, Maica Melgar, explicó que es en estos meses cuando las reinas de avispa asiática emergen de sus refugios de hibernación y se dispersan para construir los nidos en los que iniciarán la puesta y de los que saldrán las obreras en el mes de mayo. «Cada reina capturada en primavera evita el exponencial aumento de nidos en la época estival», impidiendo así «el nacimiento de más individuos», de ahí «la importancia de esta actuación de control en estos meses», recalcó.

El Ayuntamiento hace un llamamiento a la ciudadanía para que no retire las botellas trampa

Al igual que en la campaña de 2018, señaló Melgar, el Ayuntamiento de El Astillero ha puesto en marcha las medidas de trampeo, para luchar «contra esta especie invasora que causa enormes perjuicios, tanto a las abejas como a los cultivos y a la biodiversidad», además de daños importantes en otros ámbitos.

En el municipio, y siguiendo con las directrices de control de esta especie, las trampas con atrayente selectivo para Vespa Velutina se colocan a 1,5 metros del suelo, en zonas soleadas y resguardadas del viento, en un radio de entre 100 y 150 metros del nido del año anterior y cercanas a los cursos de agua.

La lucha contra la invasión del plumero lleva años activa

Durante un tiempo, el ciudadano llegó a pensar que esa planta de tallo alto y delgado que tenía en su extremo alto un penacho de aspecto esponjoso era ideal para colocar en el jarrón de casa. Salía por doquier, al borde de caminos, en parcelas abandonadas o junto a la mediana de alguna carretera, por lo que lo difícil era no encontrarse con ella. De hecho, se llegó a comercializar –y no hace tanto tiempo todavía podían verse a la venta en algún supermercado–. El plumero, lejos de ser un inofensivo elemento más del paisaje, es una invasora que llegó de latinoamérica para quedarse y acabar con el resto de especies autóctonas.

Las trampas están debidamente etiquetadas para que sean fácilmente reconocibles y una técnico municipal especializada en Medio Ambiente se encarga de su revisión y control periódico. Esa persona es Elena Aguado, que se ocupa de la colocación y revisión de las trampas de manera periódica. «Dentro de cada botella ponemos una proporción del 45% de vino blanco, otro tanto de cerveza negra y un 10% de sirope de fresa. Esta mezcla nos ofrece una trampa mucho más selectiva, ya que funciona como atrayente solo para la velutina», explica.

Respecto a los datos que se manejan del pasado año, en el municipio de El Astillero se localizaron 14 nidos secundarios, y se capturaron unos 600 individuos de avispa asiática. Una cifra que, se prevé, se aproxime a la que se obtenga este año, pues la expansión de la invasora está «estancada» en el municipio, según indicó el coordinador de la SEO.

La avispa asiática está desde hace unos años sometida a un control minucioso para evitar una expansión masiva. / María Gil Lastra

Llamamiento a la ciudadanía

La concejala de Medio Ambiente ha solicitado la colaboración y apoyo de la ciudadanía, para que en caso de localizar un nido de avispa asiática informen en el teléfono 112 para proceder a su retirada. Además, Melgar ha pedido a los vecinos que no retiren, rompan o muevan las trampas, y en caso de ver alguna incidencia de este tipo se pongan en contacto con el Centro de Estudios de las Marismas o a través del teléfono 942 223351, para reponerlas.

Hay que recordar –continuó la concejal– que la Vespa Velutina es una especie exótica invasora que, no solo representa un problema para la apicultura y los cultivos frutícolas y vitivinícolas, sino que también afecta a la biodiversidad a través de la pérdida de polinizadores, lo que supone un grave desequilibrio del ecosistema.