El nuevo Comecocos se diseña en Solares

Durante las últimas semanas de julio se está realizando en Medio Cudeyo un taller gratuito de alta especialización sobre videojuegos para alumnos de la ESO

El nuevo Comecocos se diseña en Solares
Héctor Ruiz
HÉCTOR RUIZSolares

Ahora que el inglés está cada vez más implantado en los centros educativos hay que ir a por el siguiente paso. Parece que una mayor inclusión de la informática entre los más pequeños y jóvenes es la meta a conseguir. Al menos así es en Medio Cudeyo, donde a lo largo del año realizan un taller de robótica e impresión en tres dimensiones que, durante tres semanas de julio, se va a complementar con unas clases de programación en el Centro Cultural Ramón Pelayo. Se trata de una actividad gratuita para alumnos de la ESO y financiada a través de la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio de Cantabria.

El taller en formación de alta especialización TIC (Tecnologías de la Información y la Comunicación)que está teniendo lugar en Medio Cudeyo las mañanas del 9 al 31 de julio ha conseguido atraer a más jóvenes de lo esperado. De hecho, se inscribieron un total de 13 personas, una más que las plazas ofertadas en un primer momento. El principal fin que se busca con esta actividad es que sus participantes aprendan a programar videojuegos.

«¡Vamos a hacer todo eso!» preguntan asombrados los jóvenes inscritos en las clases mientras observan en una pantalla el resultado final que deben obtener. Su imagen es similar a los juegos antiguos, pero también míticos, como el Comecocos o el Tetris. A pesar de su aspecto ochentero, no deja de fascinar a los presentes, sobre todo porque lo van a hacer ellos con sus propias manos.

«El lenguaje de la programación ya ha empieza a ser igual de importante que el inglés» Juan José Ramírez | Diseñador de videojuegos

«Se trata de, a través del juego, ir introduciendo con calzador mucho código y otros aspectos de programación que de otra manera les resultaría aburrido», explica Juan José Ramírez, encargado de dar las clases. Él es trabajador de la empresa santanderina Nakama y tiene experiencia en este tipo de lecciones. «Los niños van viendo visualmente lo que van programando, así que lo disfrutan y asimilan más».

Justo en el momento en el que se hizo este reportaje, los chavales estaban dando «el paso más complicado de todo el taller», señala Ramírez. Se trataba de «conseguir dotar de movimiento y gravedad al personaje que se maneja en el juego». Además, también creaban cascadas, antorchas y plantas para vestir el diseño. «¿Y si te caes al agua qué pasa?», preguntaba uno de los alumnos, a lo que otro le respondía que «se acaba el juego».

Alguno de los 13 inscritos ya tenía experiencia en lo referente a programación, que debería ser, en palabras del profesor «como el inglés en las escuelas». De hecho, en su opinión ese momento prácticamente ha llegado. «Yo tengo treinta años y mi generación ya se ha quedado atrás con respecto a los más jóvenes».

Además, señala que la industria del videojuego «desde 2005 mueve más dinero que el cine y la música juntos», algo que abre un mundo, no sólo virtual, de posibilidades laborales a sus alumnos. «El programa que estamos diseñando aquí lo puede hacer una sola persona, pero los que se venden requieren de equipos de cientos de profesionales», explica.

«Hay un incremento de participación en los talleres de nuevas tecnologías» Yolanda Valle | Concejala de Cultura

Sin embargo, de los 13 asistentes sólo uno asegura que quiere dedicarse al diseño de videojuegos. El resto prefieren una ingeniería o incluso uno tiene claro que se decanta por formarse en Historia. Otros en cambio sueltan algún bufido, puesto que para ellos todavía queda lejos elegir qué ser de mayores.

El siglo XXI en Solares

Este taller en formación de alta especialización TIC surge como una propuesta que la Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio lanzó a varios municipios cuyos tele centros cumplieran con ciertos requisitos. La oferta les proponía a elegir entre unas clases de diseño digital y modelado para impresoras 3D, iniciación en la programación con 'scratch', robótica o, por la que finalmente se optó, animaciones y videojuego.

El motivo de la elección es que el centro cultural ya programa el resto del año, desde hace dos cursos, una oferta centrada en robótica e impresión en 3D. Lo hace los viernes por un precio de 40 euros con un grupo de 6 a 11 años y otro a partir de 12. «Cada vez se aprecia un mayor interés en municipio por las nuevas tecnologías. Esta última temporada hubo un incremento importante en las inscripciones», explica Yolanda Valle, concejala de Educación, Cultura y Educación de Medio Cudeyo. «Hacen cosas increíbles, al principio me quedaba anonadada», recuerda Valle del momento en el que se empezó a organizar esta serie de clases. Entre otras cuestiones, por ejemplo, preparan batallas con los robots creados por ellos mismos.

El taller completa la oferta que se hace en el municipio el resto del año sobre robótica y 3D

Aunque cada vez es más la participación de los jóvenes, la concejala repara en que «todavía hay bastante diferencia en la presencia de chicas y chicos», siendo ellas las que menos presentes están. Algo que corrobora Ramírez, que de los 13 jóvenes que tiene en su clase sólo cuenta con una niña, «aunque es muy buena». Por su parte, al respecto la concejala incide en que «en este Ayuntamiento siempre hemos trabajado por romper los estereotipos y el techo de cristal en las actividades que organizamos para los jóvenes, aunque todavía parece que no es suficiente».

 

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