Vertederos con vistas al mar

Los basureros ilegales 'florecen' otra vez en la costa norte de la ciudad

Vertederos con vistas al mar
Foto: Sane | Vídeo: Pablo Bermúdez
Álvaro Machín
ÁLVARO MACHÍNSantander

Entre los dos primeros, separados por poco más de cien metros, hay un cartel. 'Finca particular. Prohibido verter escombros'. Justo debajo, latas, ropa vieja, tres zapatos y hasta trece racimos de petardos sin explotar. No es mucho si uno lo compara con todo lo que han dejado más adelante y más atrás de ese punto. Dos vertederos con todas las letras pegados a la carretera. Ilegales, claro. Ocupando un buen trecho en el barrio de San Miguel. Con la vista de fondo, para orientarse, del cementerio de La Maruca. Y eso, las vistas, es lo que más llama la atención no muy lejos de allí. En la zona de Las Antenas. Pegado también a una de esas estrechas carreteras entre morios tan típicas del entorno del área norte de la ciudad. Otro basurero improvisado. No es el último. Si uno recorre el camino sin asfaltar que lleva hasta los acantilados se encuentra lo peor. La explanada sucia. Pegado al camino idílico de la senda costera y a una de las mejores postales del Santander de la Costa Quebrada. Lo de vertedero con vistas se entiende si uno llega a este sitio. Desde el Ayuntamiento insisten en que hay un servicio específico para esto, que revisan periódicamente para localizar los vertidos incontrolados y que acuden también cuando les avisan. Pero apelan a la responsabilidad de los ciudadanos. Porque estas montañas de basura son como el ave fénix.

Decenas de sacos de obra, una silla de niño para un vehículo, una de oficina, escombro, una televisión destartalada, alfombras, la defensa de un coche... Si uno se pone a describir puede llenar esta página enumerando restos. El primero de estos cuatro puntos está frente a un cercado con tres burros y una vaca. Mirando. Por haber, hay hasta una figurita de 'Wonder Woman'.

Sane

En el segundo, lo que más llama la atención es la suciedad en una poza de agua estancada y el montón de zapatos por el suelo. El coche le debieron repartir a pedazos, porque aquí hay una puerta muy cerca de restos de poda (mucho eucalipto) y de hogueras. Fuego ha habido mucho. Un colchón y una maleta se han salvado de momento de las llamas, ya en Las Antenas. Pero en el último, el del mirador al Cantábrico, al menos dedicaron un rato a hacer montones con la basura para irla quemando. De aquella manera, porque en la explanada hay un frigorífico, una silla forrada de tela rosa y plumas (como un trono para llevar en andas) o maderas de muebles desvencijados. Todo, muy cerca de unas vacas que pastan con la tranquilidad del ruido del mar de fondo. «Es una vergüenza», dice un ciclista que recorre la senda. «El año pasado fue tranquilo. No tiraron mucho. Pero este año está siendo terrible». Hay que tener muy pocos escrúpulos para esto.

El Ayuntamiento hace un «llamamiento para que se respete el entorno urbano»

Se limpia y vuelven a aparecer. «El servicio de limpieza del Ayuntamiento cuenta con medios humanos y materiales específicos para la retirada de los vertidos incontrolados de escombros y otros residuos que aparecen con periodicidad en algunos puntos del municipio», responden desde el Consistorio ante las preguntas de este periódico. «En concreto –siguen–, existe una patrulla, que recorre una vez a la semana las áreas en las que suelen aparecer este tipo de vertidos para ir retirándolas. Y se cuenta también para ello con medios mecánicos (un camión y una pala)».

Explican que, «además de esa labor periódica», se interviene cuando se revise algún aviso ciudadano. «En el caso de los focos a los que se refiere la consulta, se va a mandar hoy –por el viernes– un equipo a retirar parte de los objetos depositados en la zona y regresarán el lunes a retirar el resto de residuos».

El Ayuntamiento recuerda «que no se deben depositar residuos de manera incontrolada» y que hay «distintos puntos y servicios para facilitar la retirada y reciclaje de residuos dependiendo de su tipología y volumen». En concreto, en la zona, el punto limpio de Cueto (a lo que se suman los puntos limpios móviles que recorren la ciudad). Además, «el servicio gratuito de recogida de voluminosos, que debe solicitarse llamando previamente por teléfono al número gratuito 900 714 715, de tal manera que el servicio esté avisado y sepa por qué lugar debe pasar a recoger los enseres».

«Por tanto, –prosiguen en la respuesta– los ciudadanos cuentan con instalaciones y servicios a su alcance para el correcto depósito de residuos. Y el Ayuntamiento, además, pone medios específicos para la retirada de los vertidos incontrolados que, aun así, se producen en algunos puntos del municipio».

El asunto, de hecho, no es nuevo. En agosto de 2017 en Rostrío, en mayo tras el campo de fútbol de Cueto y en Peñacastillo, en abril junto a la Virgen del Mar... Y eso sólo repasando el pasado año. Episodios recogidos en este periódico. «Para que todo este esfuerzo sea realmente efectivo –concluyen desde el Consistorio– hace falta que los ciudadanos también se impliquen y se hagan corresponsables. Por eso, se vuelve a hacer un llamamiento para que se respete el entorno urbano y se utilicen los distintos recursos disponibles, que existen y están ahí para dar servicio a los vecinos».