Sólo una de cada cinco denuncias por violencia de género acaba en condena

Imagen de una manifestación contra la violencia machista en Santander. /Andrés Fernández
Imagen de una manifestación contra la violencia machista en Santander. / Andrés Fernández
Cantabria

La Fiscalía explica que esta «desproporción» se debe al alto número de víctimas que rectifica su declaración inicial por presiones o miedo

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Un total de 1.560 mujeres denunciaron el pasado año en Cantabria que estaban siendo víctimas de violencia de género por parte de sus parejas. De ellas, 284 vieron como los juzgados dictaban una condena contra sus maltratadores según las estadísticas de la Fiscalía del Estado. Es decir, que sólo uno de cada cinco casos en los que la víctima tomó la decisión de romper el silencio sirvió para empezar a poner punto final a los dramas que ocurren en la privacidad del hogar. En su informe de 2016, el Ministerio Público reconoce que existe cierta desproporción en las cifras e intenta profundizar en los motivos.

«Es frecuente que exista mucho desfase entre estas dos cifras porque es relativamente común que las mujeres se acojan posteriormente a su derecho a no declarar. Habitualmente, este hecho es el que explica esta diferencia», señala Pilar Jiménez, fiscal superior de Cantabria.

Por eso, aunque la denunciante dé un paso atrás, en ocasiones la Fiscalía decide mantener abierto el expediente. Para eso es necesario que exista algo en lo que apoyarse. O bien un parte de lesiones, o bien un testigo de los hechos. «Cuando la palabra de la mujer es la única prueba y esta se retracta no tiene sentido, porque la sentencia va a ser absolutoria», detalla Jiménez. También recuerda que la mayoría de los juicios se realiza por el procedimiento de 'juicio rápido', una vía a la que se accede de forma automática después de dar cuenta del delito en una comisaría.

En 2016 no hubo muertes por casos de violencia de género

Durante 2016 no se produjo, a tenor de los expedientes que han pasado por la Fiscalía de Cantabria, ningún supuesto de violencia de género con resultado de muerte o lesiones graves. El pasado año, sí que se dictó una sentencia, en el mes de febrero, de un caso que tuvo lugar en ejercicios anteriores. El acusado fue condenado a una pena de 18 años de prisión, inhabilitación absoluta durante ese tiempo y se le prohibió acercarse a más de 20 kilómetros a las personas, domicilios y lugares de trabajo de los padres, hijos y hermanos de la mujer fallecida.

Las organizaciones que trabajan en este ámbito reconocen que las presiones familiares, los distintos tipos de dependencia -muchas veces es auténtico chantaje- u otros factores como la existencia de hijos en común pueden ir en detrimento de que los casos de maltrato lleguen hasta el juez. Pero también alegan que otros factores tienen más peso. Por ejemplo, la falta de confianza de las víctimas en la Justicia. Lo saben porque son las propias mujeres las que se lo transmiten. «No se fían. Cuando denuncian tienen unas expectativas muy altas. Piensan que van a tener mucho apoyo, acompañamiento, recursos, que se van a solucionar las cosas... Después ven que todo es más complicado. Si tuvieran más herramientas, no cambiarían su declaración y seguirían adelante», cuenta María Ángeles Ruiz-Tagle, presidenta de la Asociación Consuelo Bergés, que presta apoyo social, jurídico y psicológico a las afectadas.

Las cifras

1.560
enuncias se registraron durante 2016 en Cantabria, 18 menos que el año anterior. De ellas, 250 fueron por delitos de lesiones.
284
condenas contra el agresor se dictaron durante 2016 en Cantabria por delitos de violencia de género.

Se retiran las denuncias

Desde esta entidad consideran que cuando la Fiscalía dice que si hay pocas condenas es porque se retiran las denuncias, lo que está haciendo de forma inconsciente es «culpabilizar a las mujeres» del drama que están sufriendo. Una actitud que califican como «desacertada». «De forma indirecta, se insinúa que si no se consigue erradicar la violencia de género es por culpa nuestra», lamenta Ruiz-Tagle. Además, detalla que la explicación a que sólo uno de cada cinco denunciados sea finalmente condenado también tiene que ver con el alto número de absoluciones.

Los datos de 2016 en la región afirman que, frente a las 284 condenas, también hubo 210 absoluciones o procesos en los que se llegó a formular el escrito de acusación sin resultado positivo. Por tipología de violencia, 151 condenas fueron por maltrato ocasional, 15 por maltrato habitual, 72 por amenazas, 13 por delitos contra la integridad moral, 14 por quebrantamiento de condena previa, 31 por incumplimiento de medidas cautelares y 40 por lesiones. La Memoria de la Fiscalía pone especial acento en este último caso debido al «notable aumento» de las denuncias recibidas, que se duplicaron hasta alcanzar la cifra de 250 el último año. Y más preocupante todavía es el incremento en los delitos por quebrantamiento de medidas cautelares, que se han multiplicado por diez. En cambio, también pueden extraerse algunos datos menos negativos. Por ejemplo, el descenso en las cifras de maltrato ocasional y habitual, que se reducen a la mitad. También bajan los casos de amenazas cerca de un 30%.

«Si tuvieran más apoyo no cambiarían su declaración y seguirían con la denuncia» María Ángeles Ruiz-Tagle, Asoc. Consuelo Bergés

«Con ese argumento parece que se dice que si no se erradica esta lacra es por culpa nuestra»

Trabajo conjunto

A pesar de las diferencias en el análisis de la situación, desde la Asociación Consuelo Bergés están seguros de que las carencias en el sistema no son un asunto propiamente cántabro, sino algo generalizado en toda España. Es más, afirman que la colaboración con los fiscales y responsables políticos regionales es «mucha y buena». Fruto de este entendimiento ha sido posible llegar a un acuerdo para que algunas de las denuncias que se retiran no se archiven definitivamente, sino que queden en 'stand by'. De esta forma, dan a las víctimas un tiempo de reflexión en el que también reciben la ayuda de expertos.

Ambas partes -Fiscalía y asociaciones- también coinciden a la hora de calificar como dificultad añadida la existencia en la Ley de Enjuiciamiento Criminal del artículo 416, el que exime de la obligación de declarar contra la pareja en un proceso judicial. «Lo lógico sería que no se preguntara a la víctima si quiere mantener la declaración contra su maltratador, porque es posible que se eche atrás. Este artículo, que entra en contradicción con la Ley contra la Violencia de Género, está pensado para otro tipo de casos. Aquí no es válido», afirma Ruiz-Tagle.

«Aunque cambien de opinión, si hay un testigo o un parte de lesiones la Fiscalía sigue adelante» Pilar Jiménez, Fiscal Superior de Cantabria

252 órdenes de protección

El informe de la Fiscalía señala la dificultad que existe para «conocer la situación efectiva de riesgo de la víctima por las condiciones de privacidad en las que suelen cometerse este tipo de delitos». De este modo, se dictaron en Cantabria 252 órdenes de protección, que van desde las órdenes de alejamiento de la persona o de su lugar de trabajo o residencia hasta medidas civiles como la guardia y custodia de los hijos o el uso del domicilio común.

Las asociaciones rebaten que algunas mujeres no siguen con el proceso porque no se sienten acompañadas

En este periodo, la cifra de órdenes de prisión permanente, que se solicita en caso de «agresiones de gran intensidad o en aquellos en los que se ve reiteración», fue de 21 frente a las siete de 2015. Jiménez explica que este crecimiento se debe, principalmente, a los quebrantamientos de las órdenes de protección o de las condenas de alejamiento.

Por otra parte, la Memoria de la Fiscalía de 2016 profundiza en el grado de parentesco entre denunciante y denunciado. En la mayoría de los casos las víctimas que acudieron a la comisaría no estaban casadas. En orden descendiente por el número de casos, hubo 644 procedimientos interpuestos contra exparejas de hecho, 414 contra parejas de hecho, 279 contra el cónyuge, 113 contra el excónyuge y 28 contra novios.

Estadísticas en 2016

Casos registrados en Cantabria

Delito / Denuncias presentadas / Condenas

Lesiones / 250 / 40

Maltrato ocasional / 443 / 151

Maltrato habitual / 123 / 15

Acoso familiar / 80 / 0

Amenazas / 217 / 72

Coacción / 77 / 16

Contra la integridad moral / 42 / 13

Incumplimiento de condena / 131 / 14

Incumplimiento de medidas cautelares / 288 / 31

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