El trasiego de basuras de Guipúzcoa al vertedero de Meruelo pasa a la historia

DM

Los últimos camiones con residuos llegarán a Cantabria este viernes, poniendo fin al convenio entre las administraciones vasca y cántabra

CONSUELO DE LA PEÑA SANTANDER.

El trajín diario de camiones con basura procedente de Guipúzcoa con destino al vertedero de Meruelo pasará a la historia esta semana. Si se cumplen las previsiones, el próximo viernes será la última jornada que los vehículos pesados de la comunidad vecina se desplacen hasta Cantabria cargados de residuos urbanos, ya que se habrá alcanzado el cupo de vertidos de 170.000 toneladas previsto en el acuerdo alcanzado el año pasado entre la Diputación foral y el Gobierno PRC-PSOE.

A partir de este sábado, las basuras de los guipuzcoanos irán a parar al vertedero de Lurpe, en Mutiloa, cerrando así el círculo que se inició el 8 de febrero de 2016 cuando llegó a Meruelo el primer cargamento de basura en cumplimiento del convenio suscrito entre ambas administraciones, que ha dejado en las arcas de la sociedad pública Mare, que tiene la encomienda del reciclado, valorización y eliminación de residuos, 12 millones de euros para sanear sus maltrechas cuentas.

Ese día Meruelo recibió las primeras 88 toneladas de residuos, que fueron transportadas en cuatro camiones.

A principios del año pasado, ante el cierre de vertederos en el territorio vecino, la Diputación guipuzcoana pidió auxilio al Gobierno de Cantabria para poder verter sus residuos orgánicos en la planta de reciclaje de Meruelo ante una situación de «emergencia» por un problema de salud pública.

«Fue una decisión cara, pero sin el vertedero de Meruelo la situación hubiera sido caótica»

Ambas administraciones firmaron un preacuerdo de tres meses durante el que negociaron el posterior convenio para que el vertido se realizara a lo largo de año y medio, desde mediados de 2016 hasta finales de este 2017. El acuerdo no fue fácil. El bipartito, en minoría, no contó el apoyo de su socio habitual. Podemos se opuso sin paliativos, y con argumentos prácticamente iguales a los del PP, al convenio para recibir las basuras guipuzcoanas. Fue Ciudadanos quien salió al quite y prestó sus dos diputados al Ejecutivo, defendiendo con la misma vehemencia que la propia vicepresidenta y responsable de Medio Ambiente, Eva Díaz Tezanos, las virtudes del convenio. De hecho, lo único que se aprobó por unanimidad fue la propuesta de la formación morada de que el contrato no fuera prorrogado más allá del 31 de diciembre de 2017.

Durante el periodo establecido, el Consorcio de Residuos de Guipúzcoa tenía previsto trasladar a Meruelo 128.000 toneladas de basura, a sumar a las 42.000 enviadas en los tres meses previos al convenio, hasta alcanzar así un total de 170.000, un cupo límite de vertido que, según las previsiones vascas, se alcanzará este viernes.

Por lo tanto, a partir del sábado los camiones que se dirigían diariamente hacia Cantabria se desviarán a Mutiloa, una opción más económica porque el precio del vertido es de 60 euros por tonelada frente a los 85 euros de Cantabria. «Fue una decisión cara, pero sin el vertedero de Meruelo la situación hubiera sido caótica», señalaba ayer el diputado foral de Medio Ambiente y responsable del Consorcio de Residuos de Guipúzcoa, el socialista José Ignacio Asensio, a El Diario Vasco.

Los últimos datos facilitados por el Gobierno regional confirman que a 12 de julio se habían vertido en la planta de Meruelo un total de 162.423 toneladas, por lo que apenas si quedaban por depositar 8.577 toneladas para alcanzar el límite máximo establecido, que se completará este viernes según las estimaciones de la Diputación foral. La consejera de Medio Ambiente, Eva Díaz Tezanos, eludió ayer pronunciarse sobre la situación y emplazó a este periódico a la rueda de prensa que convocará una vez se produzca el cese de los vertidos.

De acuerdo con el convenio, Guipúzcoa podía verter 90.000 toneladas de basura en 2016 y 80.000 hasta diciembre de este año, salvo que agotara antes el cupo establecido. Durante el primer año de vigencia del contrato, fueron depositadas 88.221,9 toneladas en Meruelo, por lo que se cumplió con el máximo establecido para dicho año, y a mediados de julio se habían depositado ya 162.423 toneladas.

Alivio para Mare

A cambio del vertido, según el acuerdo rubricado, Cantabria ingresaría 12 millones de euros a través de la empresa Mare (9 millones por el nuevo convenio y 3 millones logrados en los meses previos), si bien las cifras definitivas no se darán a conocer hasta que se dé por concluido el vertido.

El 8 de febrero del año pasado llegaron a la planta cántabra los primeros camiones del territorio vecino que transportaban 88 toneladas de basura.

En cualquier caso el beneficio obtenido servirá para sanear las cuentas y mantener el empleo en esta sociedad pública adscrita a la Vicepresidencia y Consejería de Medio Ambiente. Díaz Tezanos aseguró en su día que los ingresos procedentes de las basuras de Guipúzcoa contribuirían a «enjugar» las pérdidas de Mare que «nos dejó el PP», cercanas a los 5 millones de euros, al tiempo que va a permitir «consolidar» los 272 puestos de trabajo de la sociedad pública, empresa radicada en la comarca del Besaya, «castigada» por la crisis y las políticas «populares», según las acusaciones de la responsable de Medio Ambiente. El resto, se dedicará a la amortización del vertedero y al plan de infraestructuras de saneamiento.

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