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Dani Aquino pacta con los once metros

Dani Aquino.
Dani Aquino. / Javier Cotera
  • Los árbitros han pitado al Racing cinco penaltis esta temporada y el murciano, que tiene el encargo de lanzarlos, ha transformado cuatro

En el fútbol vale lo mismo meter un gol en el primer minuto de partido que sobre el pitido final. Da igual que el esférico entre en la portería después de una jugada elaborada desde el campo contrario, con un remate espectacular de cabeza o después de que el delantero encuentre un balón perdido que la defensa no fue capaz de despejar. Todos suben al marcador. También los tantos desde la línea de once metros que esta temporada están permitiendo al Racing ganar con más márgen a los rivales -en el mejor de los casos- y deshacer dos empates que habrían restado al conjunto verdiblanco cuatro de los 25 puntos con los que cuenta en estos momentos.

Siempre con Dani Aquino como protagonista. El delantero murciano fue el elegido a comienzos del campeonato por Ángel Viadero para intentar transformar las penas máximas. Hasta el momento, ha tenido que colocar el balón frente al guardameta rival en cuatro ocasiones en la Liga y otras dos más en el último encuentro de Copa contra el Amorebieta. Seis, en total. Una cifra poco habitual cuando sólo se han disputado once encuentros oficiales entre los dos torneos oficiales y que despierta la envidia entre los rivales directos en la lucha por el ansiado ascenso a la categoría de plata del fútbol nacional.

Fue precisamente en la competición del KO cuando cometió el único fallo y perdió la efectividad del cien por cien a la hora de lanzar un penalti. En aquella ocasión, el fallo al intentar emular a Panenka cuando el equipo santanderino iba ganando 1-0 a los vizcaínos no tuvo mayores consecuencias. Eso sí, el delantero pidió disculpas por la frivolidad. Habría traído tranquilidad a un partido que tardó algunos minutos más en resolverse.

Pero la decisión arbitral de pitar la pena máxima a favor de los cántabros no siempre ha sido tan inocuo para el rival. Si no hubiera sido por el tanto de Aquino después de que el colegiado sacara a relucir el silbato, el Racing habría cosechado un empate (0-0) en el campo del Lealtad. Y lo mismo habría pasado el pasado fin de semana en los Campos de Sport si el máximo goleador verdiblanco no hubiera puesto el 1-1 contra el Tudelano antes de que Caye Quintana hiciera el gol del triunfo en el último momento. De no haber sido por esos goles -tan válidos como los demás-, la Cultural sería líder y la plantilla que entrena Viadero, segunda en la clasificación. Algunas jornadas antes, el gol de penalti ante el Pontevedra sólo hizo aumentar el margen en el marcador de un encuentro en el que el Racing ya mandaba.

El delantero racinguista lleva ya ocho tantos -contando el de Copa contra el Amorebieta- y cuatro han sido como consecuencia de una pena máxima. Es decir, que tras su romance con el gol, en la mitad de las ocasiones ha estado una decisión arbitral previa. Eso sí, el porcentaje de acierto frente al portero es envidiable. Precisamente en el equipo leonés están los dos delanteros que siguen a Dani Aquino en el ránking de máximos goleadores del grupo 1 de Segunda División B. Tras el goleador murciano, segundo y tercero en la lista de pichichis están Benja y Álex Gallar, que suman doce goles -se los reparten a partes iguales- y sólo uno de ellos como consecuencia de un penalti.

La fructífera relación de Aquino y el Racing con la pena máxima se pone de manifiesto mirando el pasado. En la temporada 2013-2014 -en Segunda B-, Javi Soria era uno de los encargados de lanzar desde el punto de penalti y transformó siete goles en todo el curso, la misma cifra que Ezequiel Garay en la 2006/2007 -en Primera-.