La sequía multiplica la importación de cereal en Cantabria

Javier Cotera
Cantabria

La cosecha se ha reducido casi un 40% por lo que será necesario comprar fuera casi 17 millones de toneladas, de las que 800.000 podrían entrar por el puerto

Miguel Ángel Pérez Jorrín
MIGUEL ÁNGEL PÉREZ JORRÍNSantander

La sequía que ha afectado a la producción cerealista española en esta campaña está provocando un repunte de las importaciones de tal entidad que el puerto de Santander puede acabar 2017 manejando cerca de un millón de toneladas de graneles alimentarios, frente a las 378.422 toneladas de 2016. Esa sería la horquilla alta del pronóstico, aunque una consideración más ajustada habla ya de unas 800.000 toneladas aseguradas, una cifra inusual en los últimos años.

Según los datos estadísticos de la Terminal Agroalimentaria de Santander (TASA), hasta el próximo 12 de septiembre se descargarán solo en sus instalaciones un total de 282.735 toneladas. «Ya son 54.000 toneladas más que las 228.245 que pasaron por los almacenes en todo 2016», asegura Andrés Gómez Bueno, el director general del Grupo Gof, que gestiona la terminal.

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Ayer, la capacidad de almacenamiento de la terminal estaba casi al completo mientras se descargaba el buque 'Koulitsa', de 225 metros de eslora, que transportaba 66.000 toneladas de maiz. A la espera estaba en el abra de El Sardinero el 'Lita'. Si la dinámica de operaciones se mantiene, TASA cerrará octubre con 408.735 toneladas, ya que tiene confirmadas hasta finales de ese mes la descarga de 126.000 toneladas más. El balance del año podría suponer el medio millón de toneladas.

Además, otros operadores como Bergé y Noatum también descargan barcos por sus propios medios. Entre las tres compañías, según fuentes del sector, descargarán hasta mediados de septiembre un total de 493.600 toneladas, 115.200 más que en todo el año 2016. Bergé y Noatum, los dos restantes operadores, están manejando hasta ahora del orden de las 210.000 toneladas, de las que casi 200.000 corresponden a Bergé.

Las importaciones pueden llegar a los 17 millones

El mercado español necesita 35 millones de toneladas cada año para cubrir la demanda para consumo humano y animal, este último en alza por el auge del ganado de carne en los últimos años. Ante la evidencia de una cosecha más baja es casi seguro que se batirá el récord de importaciones con más de 17 millones, básicamente de maíz, de trigo blando y algo de cebada. Los premios en el mercado internacional se mantienen estable e, incluso, a la baja en algunos casos.

La terminal agroalimentaria tiene un poco menos del 60% del mercado aproximadamente y el 40% restante es de Bergé. La aportación de Noatum es testimonial y ha entrado a operar este año ante la saturación existente.

La situación coyuntural de una mala cosecha por la sequía, con descensos de producción que según las fuentes que se consulten oscilan entre el 35 y el 50% y un aumento del consumo de cereal sobre todo para alimentación del ganado de carne puede llevar al puerto de Santander a cifras históricas de graneles alimentarios y colocarlo en el umbral del millón de toneladas. Las estimaciones de la terminal agroalimentaria hablan de un total en el puerto de 800.000 toneladas hasta fin de año para todos los operadores. «Es una cifra que está al alcance», asegura Gómez Bueno, que no descarta, pese a la dificultad de hacer predicciones, que se pueda llegar hasta el millón de toneladas. Esta situación es un balón de oxígeno para TASA, que a finales de marzo superó un preconcurso de acreedores tras lograr un acuerdo con Liberbank y Abanca, que cambiaron deuda bancaria por acciones y se hicieron con el 51% del capital de la terminal.

Javier Cotera

Recorte

La disminución estimada de la coseche de cereal de este año ronda el 40%. Algunas fuentes más pesimistas, la organización agraria Asaja, la elevan por encima del 50%. En cualquier caso, resultarán inalcanzables las cifras de 2016, cuando se alcanzaron, según el Ministerio de Agricultura, los 19,3 millones de toneladas de trigo, cebada, avena, centeno y triticale (cruce trigo-centeno).

Las estimaciones pesimistas de Asaja rondan los 9,5 millones de toneladas, los almacenistas de cereales la elevan a los 13,4 millones y las Cooperativas Agroalimentarias estiman que la cosecha podría superar los 12 millones de toneladas, mientras que el operador cerealista Infomarket la estima en 13 millones.

Javier Cotera

Con una superficie sembrada muy similar a la del pasado año, 5,7 millones de hectáreas, las variaciones respecto a las previsiones de producción son enormes. Los cálculos son de una merma de cosecha del 15 % en las zonas menos afectadas como puede ser Cataluña y de hasta el 80-100% de zonas muy dañadas en comarcas de Palencia, Valladolid, Ávila, Badajoz, Toledo y Navarra. El resto, es decir, gran parte de Extremadura, Castilla-La Mancha, Madrid, Aragón y el resto de Castilla y León registran pérdidas entre el 30 y el 70%, según comarcas. En Andalucía, donde se obtiene la mayor parte de la producción de trigo duro, las condiciones climatológicas han sido favorables, por lo que la caída de la producción ronda el 15%.

Producción mundial, al alza

Mientras esto ocurre en España, la producción mundial de cereales alcanzará 2.573 millones de toneladas, lo que supone un crecimiento del 4,73% respecto a la temporada anterior, según el último balance agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos.

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