El Reina Sofía desembarca en Santander con el Archivo Lafuente como fondo permanente

El edificio del Banco de España, que se barajó como sede del MUPAC, acogerá el archivo.
El edificio del Banco de España, que se barajó como sede del MUPAC, acogerá el archivo. / Roberto Ruiz
  • El Banco de España será el epicentro de la gestión del ingente fondo y albergará muestras temporales impulsadas por el Museo Nacional

El Museo Nacional Reina Sofía desembarcará en Santander. El edifico del Banco de España, que se convertirá en subsede del Centro de Arte, albergará los fondos del Archivo Lafuente. El pleno de su Patronato valorará hoy la aceptación del depósito por un período de diez años, prorrogable, con opción de compra. El Archivo Lafuente, configurado por diversas colecciones y piezas documentales sobre arte contemporáneo, tendrá así su ubicación definitiva permanente en Santander. El inmueble histórico, ubicado junto a la plaza de Alfonso XIII, acogerá su ingente fondo cifrado en más de 120.000 documentos, a los que se suman, entre pinturas, esculturas y obra gráfica, cerca de 3.000 obras de arte. La conversión del edificio santanderino en futura sede del archivo del editor, coleccionista y empresario José María Lafuente, es fruto de un gran acuerdo institucional y cultural por el cual el Museo recala en la capital cántabra. El Banco de España pasará de este modo a integrarse en el circuito estatal de exposiciones temporales del Reina Sofía.

El Gobierno de Cantabria, que llegó a anunciar la ubicación del Museo de Prehistoria y Arqueología (MUPAC) en el Banco de España, junto a la secretaría de Estado de Cultura y el Ayuntamiento de Santander han impulsado las negociaciones para que finalmente el Centro de Arte cree su primera subsede estatal en la ciudad y el Archivo se instale en el inmueble. La iniciativa es fruto del trabajo que desde Madrid, ya hace más de un año, se ha desarrollado por parte de la Secretaría de Estado de Cultura, cuyo titular es el santanderino José María Lassalle, junto a la dirección del Museo, con el propio José María Lafuente. En este proceso ha sido clave el deseo manifestado por el propio coleccionista de que su archivo «permaneciera accesible al público en Santander». En el transcurso de estos meses el Gobierno de Cantabria, de la mano de su presidente, Ignacio Diego, se implicó en el proceso asumiendo el compromiso de destinar un edificio y recursos suficientes para albergar el Archivo.

Dotación y mantenimiento

A falta de que se determinen los detalles del convenio se conoce ya que el Archivo Lafuente hará depositario al Reina Sofía de las obras, contribuyendo también con la dotación del equipo humano que se haría cargo del mismo. El Gobierno de Cantabria, por su parte, aportará el edificio –el Banco de España-, su acondicionamiento y mantenimiento.

El Museo Reina Sofía, en diálogo con el Archivo, asumirá la dirección técnica y de contenidos para, de esta forma, garantizar su «preservación, difusión e investigación presente y futura». De tal modo que el edificio disponga de un espacio destinado a exposiciones temporales impulsadas por el Museo Nacional. A ello hay que sumar la labor y decisiones del Ayuntamiento que ha impulsado durante el mandato de Iñigo de la Serna los equipamientos culturales en la ciudad, en especial en el anillo en el que se inserta el propio Banco de España.

El secretario de Estado, adalid de la negociación, impulsó un largo proceso que llega ahora a su recta final a la espera de fijar los detalles del acuerdo entre las diversas partes, tras las conversaciones en las que han participado todos los gestores citados a la hora de trazar desde hace casi un año la hoja de ruta. La trascendencia de los fondos del Archivo en la capital cántabra y el lugar elegido auguran uno de los hitos más importantes y significativos a la hora de consolidar a Santander como ciudad de la cultura.

El acuerdo, que será firmado en los próximos días, ha surgido de un largo periodo de reuniones, en Santander y Madrid, que se traducen en el desembarco de la ‘marca’ Reina Sofía en la ciudad.

El Banco de España se convertirá en ‘sucursal’ del Museo de tal modo que a la exhibición permanente de fondos se sumará la investigación y las muestras temporales. El Centro de Arte que dirige Manuel Borja-Villel, quien ha impulsado y modernizado la gestión del museo, encauzará esta labor y aportará fondos propios para exposiciones cuando los proyectos lo requieran.

El edificio del Banco de España en Santander será tras el acuerdo el epicentro de la gestión de este ingente fondo que propiciará además la organización de esas exposiciones temporales impulsadas desde el Reina Sofía. Para el museo contar con el archivo supone un conjunto documental que complementa el que ya posee y su ampliación a otras áreas que son estratégicas, especialmente en lo que se refiere a Latinoamérica.

La sede del Archivo Lafuente se sitúa en pleno corazón del ‘anillo cultural’ y anexo al futuro Centro Botín, lo que permitirá reforzar y consolidar un espacio único para los dos proyectos, ambos exclusivos y de identidad internacional. Al proyecto pionero de educación en las artes que acogerá el edificio diseñado por el arquitecto genovés Renzo Piano (cuya inauguración en principio está prevista para 2015), hay que sumar ahora esta trascendental presencia del Museo Nacional y el valor intrínseco documental del Archivo, con piezas inéditas o únicas en muchos casos. Tal como subrayaba recientemente en este periódico el sociólogo santanderino Javier Díaz, autor del ‘Diagnóstico cultural’ sobre la ciudad, el Archivo Lafuente representa «el núcleo de un centro o instituto sobre las vanguardias», por lo que la ciudad podrá convertirse «en un espacio de referencia global en el ámbito de la investigación sobre ese modo artístico y su tiempo histórico-cultural».

La incorporación de los fondos potenciará al Reina Sofía como centro de referencia a nivel nacional e internacional ya que pone a disposición de la sociedad un conjunto de documentos de incalculable valor (su precio ante una posterior adquisición está por fijar), permitiendo además impulsar el trabajo en red con otras instituciones, especialmente españolas y latinoamericanas.

En las últimas décadas las principales instituciones museísticas del mundo han dedicado importantes recursos para adquirir y custodiar los documentos que contienen la memoria de las prácticas artísticas de vanguardia y contemporáneas.

Entre las misiones prioritarias del Reina Sofía figura precisamente la de generar un corpus bibliográfico-documental del arte del siglo XX y XXI, español y latinoamericano. El fondo documental Lafuente reunido en los últimos catorce años se identifica en gran medida con los ejes principales de desarrollo de la colección de ese Centro de Documentación del Museo Nacional.

Contenidos

El archivo, como certifican las tres exposiciones ahora en plena exhibición en Santander, lo integran colecciones y fondos documentales sobre arte moderno y contemporáneo: dibujos, libros, revistas, catálogos, manifiestos, panfletos, publicaciones efímeras, grabados, cartas, tarjetas, manuscritos, objetos, fotografías, imágenes y proyectos. Dos bloques configuran el depósito: uno está dedicado a las vanguardias históricas, con una importante colección de documentación de arte de vanguardia europeo y español y una colección muy valiosa de libros internacionales de arte tipográfico. Otro, centra su atención en las prácticas artísticas contemporáneas a partir de los años 60, con España y Latinoamérica como principales ejes.

Creado por Lafuente en el año 2002, compila esas obras, libros, revistas, catálogos, manifiestos, publicaciones efímeras, manuscritos, objetos, fotografías, imágenes y proyectos, pero su finalidad es poder trazar y seguir diferentes líneas de investigación que permitan conocer de primera mano «el caudal de ideas, actos, sucesos y acontecimientos que configuran la historia del arte moderno y contemporáneo, desde las vanguardias hasta la posmodernidad».

Esta presencia del Reina Sofía en Santander sucede a la reciente inauguración en Madrid de la exposición ‘Escritura experimental en España, 1963-1983’, organizada por el Círculo de Bellas Artes y Acción Cultural Española junto con el propio Archivo Lafuente. La cita madrileña puede considerarse la cuarta ventana del gran escaparate sobre el Archivo que componen las tres exposiciones que se exhiben desde este verano y hasta 2015 en Santander: en el Museo MAS, el Palacete del Embarcadero y el Paraninfo de la Universidad.