Batidos contra los grandes males del siglo XXI

Batidos contra los grandes males del siglo XXI
/ DM
  • El doctor Antonio Escribano, miembro de la Comisión de Nutrición y Hábitos saludables del Comité Olímpico Español, revela sus recetas contra el estrés, la depresión o el insomnio

Hasta el aceite de oliva puede ser usado para hacer un batido tan rico como el de manzana, tomate y pepino, con beneficios sobre el corazón, la presión arterial y el hígado, y que además ayuda a combatir el colesterol y el estrés. Pero, ¿qué es entonces un batido? ¿No son siempre unas bebidas lácteas? Un batido es la comida que se presenta como si nuestro estómago ya la hubiese digerido, una imitación de nuestro propio sistema digestivo que se está convirtiendo en una moda en una sociedad invadida por las prisas. ¿Las características? Se trata de una mezcla más o menos triturada que mantiene todas las propiedades de los componentes, incluida la fibra, con una base de zumo de frutas y/o verduras, sobre una bebida vegetal (de avena, chufa, cebada, nuez...) o sobre una base láctea, sobre la que se mezclan los demás ingredientes. A la hora de endulzarlo la miel es la mejor alternativa, según aconseja el doctor Antonio Escribano. Eso sí, para lograr un batido sano no vale cualquier mezcla.

Experto en endocrinología y nutrición, el doctor Escribano ha sido el coordinador del área de nutrición de más de veinte equipos de fútbol y es miembro de la Comisión de Nutrición y Hábitos saludables del Comité Olímpico Español. Ahora además puede ser nuestro ‘chef’ de la salud, ya que ha puesto sus vastos conocimientos en la materia al alcance de todos en el libro ‘Batidos para la vida’, editado por Espasa. En él, ofrece 46 recetas de batidos que nos pueden ayudar a combatir algunos de los grandes males del siglo XXI, como la depresión, el estrés, el insomnio, la obesidad o la falta de energía. «Actualmente existe un consumo desmesurado de las llamadas bebidas energéticas y estimulantes, sin saber que los zumos y los batidos constituyen una auténtica bebida energética natural. Los batidos, además, nos alejan de la comida basura, ya que todos sus componentes son sanos, funcionales y sin muchas calorías, por lo que previenen la obesidad y multitud de enfermedades», explica.

Ventajas de su consumo

Además de las ya mencionadas, los batidos encierran muchas más ventajas para la salud de nuestro organismo: su ingesta distribuida a lo largo del día logra que evitemos el picoteo, salen antes del estómago y se evita la pesadez, constituyen un complejo multivitamínico, combaten el estreñimiento, son diuréticos y antioxidantes, aportan energía de gran calidad, fortalecen el sistema inmunológico y suelen ser bajos en calorías, ya que deben estar hechos a base de ingredientes saludables. Para los golosos, son una buena alternativa a otros dulces y calman su ansiedad, y para quienes no logran tomar las 5 raciones de frutas y verduras diarias pueden ser una solución.

A la hora de elegir ingredientes, el doctor Escribano ha querido dar una relevancia especial a los frutos secos y las frutas desecadas. Los primeros, porque además de sus beneficios son los protagonistas de muchos estudios que relacionan su consumo diario con una reducción de la mortalidad relacionada con las principales causas de fallecimientos, incluidas las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o los trastornos respiratorios. Mientras las frutas desecadas se caracterizan por una menor cantidad de agua, aunque concentran el resto de los nutrientes y aumentan el aporte calórico. «Tienen unas propiedades nutritivas excepcionales», agrega el experto, que aconseja tomarlas sobre todo en desayunos y meriendas.

El aceite de oliva

No podíamos olvidar el ingrediente más especial que el doctor Escribano aconseja usar en muchos de los batidos que hagamos. «Es sin duda la mejor grasa que existe. En su composición tiene ácidos grasos insaturados y poliinsaturados, entre los que se encuentra el ácido oleico, que tiene una acción protectora sobre las proteínas plasmáticas, disminuyendo el ‘colesterol malo’. Además, actúa como preventivo de la arterioesclerosis y su cantidad de polifenoles lo convierte en un excelente antioxidante, pero también en antiinflamatorio, antiagregante plaquetario y antitrombótico», enumera el experto haciéndonos ver que esto es solo una pequeña muestra de sus beneficios.

Para que no te asusten sus calorías, una cucharada grande tiene unas 90 y una pequeña, 40. Y para digerirlos mejor, elige los de menos acidez (0,4 o menos).

Con todos estos ingredientes, más tus frutas y verduras favoritas, las combinaciones son tantas como te dicte la imaginación. Mientras tanto, te dejamos aquí tres de las recetas que nos ha extendido el doctor:

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