La Audiencia condena a dos dibujantes de 'El Jueves' por injuriar al Príncipe

Les impone multas de 3.000 euros por la polémica portada de la revista El fiscal dijo que «si no respetamos nuestros propios símbolos cómo pretendemos que los respeten fuera»

A. TORICES
Los humoristas de 'El Jueves', tras el juicio. / REUTERS/
Los humoristas de 'El Jueves', tras el juicio. / REUTERS

La Audiencia Nacional condenó ayer a los humoristas de 'El Jueves' Manel Fontdevila y Guillermo Torres a pagar 3.000 euros de multa cada uno por injuriar el pasado 20 de julio en la portada de la revista al heredero de la Corona. Los procesados dibujaron a los príncipes desnudos y en una postura sexual explícita, con un texto que se mofaba de su trabajo y remuneración, para criticar la aprobación por el Gobierno del cheque-bebé de 2.500 euros.

El juez central de lo Penal, José María Vázquez, nada más terminar el juicio, indicó que la comisión del delito era evidente y por ese motivo adelantó el fallo 'in voce' en la sala de vistas, que más tarde reflejará en una sentencia completa. El juez dijo que el texto y el dibujo de la polémica viñeta son «objetivamente injuriosos» para el Príncipe de Asturias.

Aseguró que, a la vista de la doctrina de los tribunales Supremo y Constitucional, los autores de la viñeta no pueden ampararse en el derecho a la libertad de expresión porque el contenido no es «ni necesario, ni idóneo, ni proporcionado» y porque cree que resulta «incomprensible» que se use ese medio para criticar una decisión del Gobierno. Pese a la contundencia de sus afirmaciones, el magistrado estableció la multa en la mitad de lo solicitado por el fiscal, que ayer elevó su petición de 3.600 euros a 6.000 porque buscaba una sentencia ejemplar, «para el conocimiento general y para que otros no reincidan».

La condena fue la conclusión a un juicio breve, de unas dos horas, en el que la Fiscalía interrogó a los acusados con dureza y los humoristas insistieron, incluso después del fallo, que no han cometido delito alguno, que recurrirán la sentencia y que volverían a hacer una viñeta similar.

Fontdevila y Torres entraron a la Audiencia Nacional acompañados por los máximos responsables de la revista satírica, con chapas de protesta y envueltos en una nube de periodistas y cámaras. Los protagonistas insinuaron a la salida que el juicio había sido una farsa y que el juez traía la condena ya preparada de casa.

«Exorbitante»

El fiscal Miguel Ángel Carballo realizó unos interrogatorios y un informe final muy duros y aseguró que la ingerencia en el honor de los príncipes era gratuita y «exorbitante». Justificó el empujón no deseado dado a la difusión de la viñeta por la denuncia y el secuestro de la publicación promovidos por su departamento en que el Ministerio Público debe actuar ante una violación legal.

Carballo defendió que la portada está dirigida a «dañar a la Corona y burlarse de ella» y señaló que «atacar la Corona es desprestigiar a los propios españoles y a la nación, a quien nos representa en el mundo». Aprovechó el reciente incidente con Hugo Chávez para argumentar que «si en Venezuela exhibiesen dibujos semejantes seguro que creeríamos que se ataca a los españoles y a la nación». Ante lo que concluyó que «si en España no respetamos nuestros propios símbolos, ¿cómo vamos a pretender que nos respeten fuera?».

El abogado de los dibujantes centró su informe, sin éxito, en defender que el trabajo de sus clientes está amparado por el derecho a la libertad de expresión y se lamentó de que fuesen juzgados por un tribunal «especial», en un proceso en el que «nunca he tenido la sensación de que se respetasen todas las garantías». Un dibujo, dijo, «ni roba, ni mata, ni extorsiona», por lo que el letrado «no entiende que la jurisdicción que persigue a los dinamiteros lo haga con unos dibujantes».

El defensor, que intentó que el juez admitiese como prueba de descargo dos figuras de 'caganet' comercializadas que representan al Príncipe y a Zapatero, se lamentó de que «la sociedad sacralice al Rey y a sus parientes». «Ni al mismo Franco y su familia se le trataba así, sólo ocurre con el rey de Marruecos y el de Tailandia», aseguró. El abogado resumió su postura con la frase: «en una sociedad democrática ninguna persona, humana o divina, está libre de crítica o burla, por zafia que sea».

Fotos

Vídeos