¿Cómo ser líder y no morir en el intento?

¿Cómo ser líder y no morir en el intento?

Comparto los cinco rasgos fundamentales que definen a una persona capaz de generar un remover interior en los demás

Alicia Aldonza Pérez
ALICIA ALDONZA PÉREZSantander

¿Qué opinas: el líder nace o se hace? No seré yo quien os desvele esta pregunta de forma directa y tajante, no, lo dejaremos como una cuestión abierta a tantas opiniones como lectores estén leyendo este artículo, pero si daré mi opinión personal al final de este apartado, ahora os invito a que sigáis leyendo…. ¿Te animas?

A lo largo de la humanidad siempre ha habido y habrá seres que han destacado, destacan y destacarán por su gran capacidad de generar un remover interior en los demás. Personas que establecen unas metas, unos ideales, personas que promueven cambios tanto de conciencia como en los sentimientos y actos de los otros. Tenemos el ejemplo de grandes figuras como el caso de Gandhi, Benazir Bhutto, y ejemplos algo más actuales como pueden ser líderes como Obama o líderes que, incluso, han llegado a generar catástrofes humanas. La prueba la tenemos con sólo echar una mirada a la lista de dictadores o líderes de sectas de la historia, a los que prefiero no mencionar para quedarme con lo positivo de este maravilloso mundo.

Un mundo en el que, tanto si tomamos como referencia el núcleo social más pequeño, como si nos fijamos en la humanidad al completo, siempre encontraremos líderes en el entorno, hasta en el reino animal podemos observar que en una camada de leones siempre hay algún cachorro que destaca y es seguido por el resto en su convivencia de juegos y de desarrollo animal «un líder» en la camada, ¿no creéis? Pues bien, si solo nos fijamos en el reino animal podríamos afirmar que la esencia de un líder radica en algo innato y que no todos podemos optar por llegar a desarrollar esa capacidad, pero nuestra gran especie se caracteriza y nos diferenciamos por algo tan especial como es la existencia de una capacidad de aprendizaje superior y es ahí donde podemos apoyarnos para llegar a desarrollar ese liderazgo y ser un buen líder.

Está claro que en todo grupo siempre aparece alguien que de forma espontánea y bajo un consenso natural, casi en silencio, se convierte en el líder y es seguido por los demás, pero no podemos olvidar y, sobre todo en el mundo de la empresa, que en las últimas décadas se está invirtiendo en formación y preparación en el desarrollo del liderazgo a través del aprendizaje de ciertas habilidades y conocimientos indispensables en un líder. Bajo mi punto de vista, considero que un líder puede nacer y también se puede hacer. El que sea algo innato o aprendido va a proporcionar el amplio abanico de tipos de líderes que nos podemos encontrar y especialmente, va a proporcionar algo tan maravilloso e importante como es marcar la diferencia que se difunde a través de esa esencia personal que nos hace únicos.

Está claro que si se lleva algo innato será un punto a favor positivo, pero si no se trabaja esa capacidad no se llega a ser un líder en pleno desarrollo, por lo tanto, para mí lo ideal sería una combinación de naturaleza y aprendizaje.

Puntos fuertes de un líder

Dentro de un gran líder siempre encontramos unos rasgos fundamentales que son imprescindibles para su consolidación como tal. Todos y cada uno de ellos han de estar presentes en un buen líder, independientemente del tipo de líder que sea. Estos cinco pilares son:

La autenticidad

No hay nada más creíble y más verdadero que el ser auténtico, estar comprometido con tu propia esencia y rendirle el respeto que se merece. Desde la autenticidad podemos llegar al otro sin que se deshaga el castillo de naipes construido cara a los demás y, en especial, de cara a ti mismo, porque ese castillo será tu verdadera carta de presentación, sin la posibilidad de que un simple movimiento rompa tu juego.

La empatía

¿Cómo andas de empatía?, esa capacidad de poder entender lo que los otros sienten, piensan y cómo se encuentran, y además es esa capacidad de hacer llegar a los otros que les está comprendiendo… La empatía es uno de los pilares base del liderazgo.

Don de gentes

«La luz que los demás ven brillar». Esa virtud para manejar las relaciones con los demás. Las personas con amplia capacidad social suelen ser personas que se mueven muy bien entre la gente y en diversos y variados círculos, gente de todo tipo, no tienen que estar todo el día alternando, pero están plenamente convencidos de que caminando a solas por la vida no se consiguen cosas importantes, siempre hay alguien que les acompaña en su andadura. Suelen tener una actitud positiva ante la vida, están motivados y son motivadores.

El autocontrol

¿Qué sería de nosotros si no contáramos con la capacidad y la gran virtud que posee el ser humano de poder manejar el control sobre nuestros actos? Esa conversación interior que nos permite poner límites y sentido común a nuestros impulsos más viscerales, que va a determinar nuestros sentimientos, pensamientos y actos, esa es la esencia del autocontrol.

El autonocimiento

«Conocerse a sí mismo» implica ser consciente de quién soy, a dónde voy y con quién voy… El autoconocimiento es uno de los componentes fundamentales para fomentar una eficaz inteligencia emocional. Las personas que saben identificar sus debilidades y fortalezas, y canalizar sus emociones, son personas con gran ventaja ante el resto y es que tienen la capacidad de ser realistas y sinceros consigo mismos. Estas personas trasmiten seguridad y firmeza cuando hablan, cuando toman decisiones y cuando actúan. Sobresalen por poseer confianza en sí mismos.

Estos cinto puntos fuertes de un «buen líder» son indispensables para no morir en el intento de un liderazgo.

¡Un abrazo optimista!

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