La moda tiene historia cuando la firma la cántabra Laura Sainz de Aja

La cántabra Laura Sainz de Aja, una diseñadora apasionada de las novias y las invitadas./DM
La cántabra Laura Sainz de Aja, una diseñadora apasionada de las novias y las invitadas. / DM

La diseñadora está especializada en crear vestidos de novia e invitada con su toque más personal

Adriana del Val Ruiz
ADRIANA DEL VAL RUIZ

Laura Sainz de Aja rebosa simpatía y naturalidad por todos sus poros, y algo más que la hace única y especial: su creatividad y capacidad artística. Siempre he admirado a esas personas que cogen un lápiz, y a la vieja usanza, sin «photoshops» ni otros menesteres, trazan líneas que convierten en diseño y en arte. Ella hace eso. Mientras hablamos, me enseña varios dibujos que tiene en su bloc de notas, y quedo anonadada. Vestidos con detalles divinos, telas que caen por siluetas perfectas, en definitiva: un lujo de diseñadora para todas esas futuras novias y sus invitadas.

La creadora cántabra bocetando un diseño.
La creadora cántabra bocetando un diseño. / DM

Su espacio de trabajo, muy acogedor y en un lugar de admirar en pleno centro de Santander, habla de ella. Cuenta, quizá sin ella saberlo, cómo es su gusto por las cosas clásicas y elegantes, pero con cierta historia detrás. La protagonista de ese espacio es una máquina de coser Alfa, que perteneció a su abuela, símbolo que quizá explica un poco por qué Laura ama la costura y el diseño.

«De pequeña vestía a las Barbies con los trapos que había por casa».

«Desde pequeña mi madre se preguntaba de dónde sacaba el gusto por la moda. Siempre me ha gustado. Vestía a las Barbies con los trapos que había por casa, y a veces de novia con pañuelos… De noche, a última hora, cogía papel y lápiz y dibujaba figurines. Me recuerdo siempre con un lápiz en la mano y pintando», me explica cuando le pregunto de dónde le viene su amor por la moda. Lo que sí que tenía más claro es el mundo al que se quería dedicar, que era el de la novia e invitada. «Siempre me ha encantado el mundo de las novias, también invitadas, pero, sobre todo, novias», explica.

Veo en Laura una gran pasión y amor por lo que hace, pero también veo algo que es también muy importante: el apoyo de su entorno. Pieza fundamental a veces para llegar a cumplir los sueños de uno. «He sentido siempre el apoyo de mi familia. Siempre tuve muy claro que me quería dedicar al mundo de la moda. Hice Bachiller por Bellas Artes y luego me fui a Madrid a estudiar modelismo, diseño de moda aplicado al talle, patrones… Me especialicé en Patronaje, luego hice prácticas en lugares muy importantes del sector y finalmente hace tres años me lancé y me puse por mi cuenta», cuenta.

Un sueño cumplido

No cabe duda que ella está cumpliendo su sueño, ese que tantas noches la pilló dibujando y creando desde bien pequeña. Su negocio no hace más que crecer. Comenzó ella, como nos cuenta hace tres años, y ahora tiene un pequeño equipo que la apoya. Además, hace poco más de tres meses, se trasladaron al atelier donde me recibe en plena calle Juan de Herrera. Desde luego el entorno es el idóneo para acompañar a sus creaciones. Y por supuesto está, el perfecto emplazamiento para todos sus clientes que vienen desde muchos sitios diferentes. «No sólo tengo clientes de Santander, sino que también vienen desde otros puntos de España, siempre con alguna vinculación con Cantabria claro y, sobre todo, de Bilbao», me concreta cuando le pregunto de dónde vienen sus novias e invitadas.

La máquina Alfa que marca su historia con la moda.
La máquina Alfa que marca su historia con la moda. / DM

Desde luego nada llega por casualidad a la vida de las personas, si hay dedicación y trabajo detrás, además de pasión, las cosas van cuadrando y salen perfectas. Eso piensa Laura: «Cuando algo te gusta tanto y pones el empeño y luchas por ello… tiene que acabar saliendo bien». Y no me cabe ninguna duda, en sus redes sociales no dejo de ver mujeres encantadas con sus trajes y agradeciendo a esta joven diseñadora por haberlas creado el perfecto vestido o traje para un evento.

«Es un orgullo ver que la gente repite y viene y me pide que le cree otro diseño».

«No hay cuerpos perfectos, hay vestidos perfectos para cada cuerpo. Me centro en la clienta y hago un vestido con el que se sienta guapa y cómoda. Es un orgullo ver que la gente repite y viene y me pide que le cree otro diseño…», confiesa. Opina sin ninguna duda cuando le abordo sobre el vestido perfecto y su forma de trabajar. «No hago colecciones, las clientas vienen, me cuentan sus ideas y con ellas y mis sugerencias creamos el vestido perfecto».

La 'influencer' Laura González Quintana con un chaleco diseñado por ella.
La 'influencer' Laura González Quintana con un chaleco diseñado por ella. / @SANTANDERCONDOBLEL

No puedo irme de ese maravilloso, pequeño universo de Laura sin preguntar más por la mujer, por ella misma. Claro está que es una apasionada de las bodas y las novias e invitadas, pero no deja de ser una mujer empresaria con las ideas claras y muchas horas de oficina y dedicación detrás. Se declara poco amante de los números, planes de negocio y demás, pero claro, los ve necesarios y totalmente indispensables. De hecho, aunque no le gusten mal no se le deben dar porque completan su perfil, tanto que hace poco le daban el premio al emprendimiento y proyección empresarial de AMDEC. Me habla también de las redes sociales, tan necesarias hoy en día, pero dice que el fuerte de su negocio es el «boca a boca», el que la gente viene por recomendación de anteriores clientas.

La diseñadora en su espacio de trabajo.
La diseñadora en su espacio de trabajo. / DM

Para ese día a día menos glamuroso, la prenda imprescindible que no puede faltar en su armario es el vaquero. Y es que claro, ¿quién de nosotras (y de nosotros también) puede vivir sin varios pares de esta prenda tan versátil? Sin embargo, ella siempre le da un toque con sus propias prendas. «Me hago yo mi ropa, quitando vaqueros y jerseys o similares, todo me lo hago yo. Me gusta darles mi toque personal a mis looks», comenta.

Me pregunto, ante tantísima creatividad y personalidad si no tiene en mente sacar una colección menos de alta costura y más para el día a día. Pero ella lo tiene claro, su mundo es el de las novias e invitadas. Es esa alta costura, esas telas de ensueño y el trato directo con las clientas lo que la apasiona y la llena. Cuando uno está así de contento y satisfecho, y encima lleva el éxito por bandera, ya no hay más que decir. Solo desearte que todo siga así de bien y tus novias sigan siendo siempre de ensueño.

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