Ciencia por la igualdad de oportunidades

Los niños se inclinan por los estudios científicos en mucha mayor medida que las niñas./
Los niños se inclinan por los estudios científicos en mucha mayor medida que las niñas.

Cantabria impulsa un plan pionero en España para mejorar la cultura científica de los alumnos, desde Infantil hasta Bachillerato, y reducir el sesgo de género en la elección de los estudios

JOSÉ MARÍA GUTIÉRREZSantander

El 74% de los estudiantes de las carreras de Ingeniería de la Universidad de Cantabria son hombres, mientras que las mujeres son mayoría (62%) en los grados vinculados a las Humanidades (Magisterio, Derecho...), según revela el informe Más allá de las cifras presentado por la UC hace unos días. Otro estudio, en este caso de las universidades de Nueva York, Illinois y Princeton publicado en enero por la prestigiosa revista Science, advierte de que, a partir de los seis años, las niñas empiezan a verse a sí mismas como menos brillantes o inteligentes que los niños en matemáticas, una autopercepción marcada por estereotipos de género que influye en sus intereses en la infancia, en sus decisiones educativas a largo plazo y, por extensión, en sus aspiraciones profesionales. Un ejemplo más: en el último Informe PISA, los alumnos cántabros de 15 años puntuaron más alto en las pruebas científicas y matemáticas y las alumnas lo hicieron en lenguaje y comprensión de textos.

Las claves

1 Mejorar la alfabetización científica básica del alumnado de Cantabria, que le permita entender mejor el mundo en que se desenvuelve.

2 Mejorar la formación científica que pueda necesitar el alumnado para realizar después determinados estudios o actividades profesionales.

3 Introducir en los centros la cultura científica, nunca en contraposición con la humanística, sino como «aspectos complementarios en la vida de una persona».

4 Promover los necesarios cambios metodológicos en el aula que permitan mejorar el desarrollo de las competencias en ciencias y tecnología.

5 Minimizar el desequilibrio que existe en la cantidad de hombres y mujeres que acceden al mundo científico, que se empieza a cimentar en edades tempranas.

Los datos son claros: existe un sesgo de género en los alumnos al elegir entre estudios de Ciencias por los que se inclinan más los hombres y Humanidades los más elegidos por las mujeres que, según los expertos, se manifiesta ya en edades tempranas. Minimizar este desequilibrio en el acceso al mundo científico es uno de los ambiciosos objetivos del Plan para la mejora de la alfabetización y la cultura científica que Cantabria ha puesto en marcha en todos los niveles educativos, desde Infantil hasta Bachillerato. Se pretende que todos los alumnos, con independencia de su sexo, tengan las mismas oportunidades y elijan su camino en función de sus gustos o intereses, no de ideas preconcebidas o de estereotipos que otorgan una mayor habilidad intelectual a los niños que a las niñas.

"Para combatir ese sesgo, no sólo hay que trabajar en el Bachillerato o etapas superiores, sino que hay que empezar desde la infancia", explicó ayer el consejero de Educación Ramón Ruiz durante la presentación del proyecto, pionero en España, porque por primera vez se integran en el currículum acciones que pretendenfomentar el aprendizaje en ciencia, tecnología y medio ambiente. "No son actividades sueltas, sino ligadas al curriculum, tienen relación con los objetivos de aprendizaje de las diferentes disciplinas", indicó.

El plan busca de forma prioritaria mejorar la alfabetización científica básica del alumnado y la formación científica que pueda necesitar para realizar después determinados estudios o actividades profesionales a través de una serie de iniciativas que ya están en marcha y de otras que se irán sumando progresivamente, ya que se trata de un plan de legislatura vigente hasta el curso 2018-19. Las acciones llegan ya a más de 7.000 alumnos de 120 centros públicos y concertados de Cantabria e incluyen también la formación inicial y permanente del profesorado y la mejora del equipamiento de los colegios e institutos a través del compromiso adquirido por la Consejería de aumentar cada año un 4% el presupuesto destinado al funcionamiento de los centros.

"El plan responde a una necesidad social, cultural, económica y hasta democrática", subrayó Ruiz, que estuvo acompañado en la presentación por el director general de Innovación y Centros, Alonso Gutiérrez, y dos los responsables del proyecto, Pilar Barquín y José Ángel Olavarría.

Múltiples acciones

Las actividades integradas en el Plan para la mejora de la alfabetización y la cultura científica consisten en acciones de divulgación, como charlas, visitas a museos y el desarrollo de programas de colaboración con organismos como la Universidad de Cantabria (La cristalización en la escuela y la Feria de la Ciencia), el Idival (talleres de biomedicina), el IBBTEC, la Agencia Estatal de Meteorología (Red escolar de observatorios meteorológicos), Mare (Liga de reciclaje y compostaje) y el Instituto Español de Oceanografía (programa de investigación en cultivos marinos), entre otros, para "aprovechar todos los recursos que tenemos a nuestro alcance".

El plan incluye igualmente el desarrollo de jornadas de buenas prácticas; la organización de exposiciones como CantabRobots o sobre el cambio climático;la celebración de campus científicos durante el verano;la puesta en marcha de un portal web de cultura científica, que está en fase de diseño; y fomentar la participación en las iniciativas de escuelas ecológicas, promotoras de la salud e investigadoras.

Por su parte, el programa El CSIC en la Escuela prevé jornadas formativas y el paso de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas por las aulas para explicar a los alumnos su trabajo.