El 'boom' de los supermercados supera los cien en Santander

Una mujer llena su carro de la compra en un supermercado ubicado en el centro de la capital cántabra. /Alberto Aja
Una mujer llena su carro de la compra en un supermercado ubicado en el centro de la capital cántabra. / Alberto Aja

Las grandes cadenas están presentes en todos los barrios y los clientes las eligen porque «tienen de todo en un espacio»

Ángela Casado
ÁNGELA CASADOSantander

Es prácticamente imposible pasear por Santander sin cruzarse con algún supermercado. En cualquier calle, un rápido vistazo será suficiente para localizar el letrero de alguna de las cadenas comerciales más conocidas y presentes en la región y, posiblemente, en el resto del territorio nacional -además de aquellas que llegan desde más allá de las fronteras-. Una parte más del paisaje urbano que, sin embargo, es relativamente reciente. Aunque ahora son escasos los metros que separan un establecimiento de estas características del siguiente, hace un par de décadas no era tan común verlos en cada esquina.

El dato

314
supermercados en toda Cantabria. Los grupos con mayor presencia son Covirán y Lupa

En el municipio de Santander, hay un total de 103 supermercados pertenecientes a doce cadenas comerciales diferentes. Teniendo en cuenta que la capital cántabra cuenta con 172.044 habitantes (según los datos de 2018 recogidos por el Instituto Nacional de Estadística), existe un supermercado por cada 1.670 santanderinos. La marca con más establecimientos en la ciudad es Lupa, con un total de 29, que ya tiene proyectados otros dos que estarán terminados, según la previsión, en 2020. La directora de marketing de la empresa cántabra, Marisa Hoyuela, asegura que no son «muchos más» que los que había hace diez años. «Aunque el número de locales es similar, hemos ampliado muchos o los hemos trasladado, dentro del mismo barrio, a ubicaciones con mayor tamaño. Entonces, aunque la cifra de establecimientos es prácticamente la misma que hace una década, el espacio de venta total del que disponemos ahora es muy superior». Abrir cada uno conlleva un gran esfuerzo inversor, por lo que cada apertura está precedida de numerosos estudios de mercado. «Necesitamos que, a su alrededor, exista suficiente población a la que cubrir las necesidades básicas de alimentación», apunta Hoyuela.

29
La cadena cántabra se sitúa a la cabeza de la expansión de los supermercados y tiene proyectados dos más
27
La cooperativa andaluza sigue de cerca a Lupa y la supera en la región, donde alcanza las 99 tiendas
La marca madrileña abarca varios formatos
Dia Market, Dia Maxi y La Plaza de Dia (antes, El Árbol)
La última apertura en Santander se produjo en septiembre
Están enfocados
8
a los productos locales
7
Los franceses cuentan con el formato de hipermercado y los Express y Market, de tamaño mediano
El último establecimiento que se abrió fue en 2016
Su objetivo actual consiste en ampliar los servicios
4
Los vizcaínos tienen una presencia moderada en la capital cántabra y no tiene proyectadas más aperturas
4
La cooperativa española posee un supermercado bajo el nombre Unide y tres bajo el nombre Udeco
La cadena alemana tiene proyectada una nueva tienda de 1
200 metros cuadrados en La Albericia
2
Hipercor está integrado en El Corte Inglés de Nueva Montaña y cuenta con un Supercor en el centro
1
También de origen alemán, el único establecimiento de Aldi en Santander se sitúa junto a la S-20
1
Cuenta con un pequeña tienda en Tetuán anteriormente denominada Simply, otra marca del grupo

La extensión de Lupa en Santander está seguida muy de cerca por Covirán. La marca andaluza posee 27 locales en la ciudad y muchos de ellos corresponden con pequeñas tiendas de pocos metros cuadrados que contienen multitud de productos alimenticios en conserva pero carecen de frescos, como carnicería o pescadería. El siguiente en el ranking es el grupo Dia, que cuenta con 13 establecimientos, algo menos de la mitad que Covirán. La marca madrileña trabaja a través de diferentes formatos en la región. Dia Maxi hace referencia a los espacios más grandes y suelen situarse en las afueras de los núcleos urbanos, Dia Market son los más abundantes y se encuentran en el centro y La Plaza de Dia coincide con los antiguos El Árbol, empresa que adquirió el grupo hace poco más de cuatro años y a la que renombró el año pasado.

El 32,8% de los supermercados están en Santander

Prácticamente uno de cada tres supermercados de la región (el 32,8%) están ubicados en la capital cántabra, que cuenta con 103 del total de 314 establecimientos de las doce cadenas mencionadas. En las cifras regionales, Covirán adelanta a Lupa con 99 establecimientos de la marca andaluza frente a los 83 de la empresa cántabra. El porqué del alto porcentaje de locales situados en Santander se encuentra en los estudios de mercado que las empresas realizan para determinar dónde situar sus tiendas. «Es fruto de multitud de estudios, tanto sociodemográficos, comerciales, como urbanísticos. Todos ellos tienen la finalidad de implantarlos allí donde creemos firmemente que podemos atender las necesidades de más clientes», explica Marisa Hoyuela. Santander es la localidad con mayor densidad demográfica de la región, factor de mayor peso para instalar una tienda.

BM cuenta con ocho establecimientos en Santander. El último en abrir, durante el pasado mes de septiembre, está ubicado en la calle Canalejas. Inaugurar nuevas tiendas no tiene tanta importancia para la marca, explican, como su apuesta por la calidad. «Nuestra estrategia comercial tiene presente las necesidades de los consumidores. Apostamos por la alimentación saludable y por los productos locales. Esta fórmula funciona, porque las cuotas de fidelidad superan el 80%», afirma el director general adjunto de BM, Eulogio Sánchez. «En 2019, seguiremos creciendo por el norte del país y afianzándonos en otros puntos de España, como Madrid o Ávila».

«Imponen su presencia y eso les convierte en la preferencia. Están en todos los barrios» Gonzalo Cayón | Director general de Coercán

Pensar en Carrefour es equivalente a pensar en enormes centros comerciales en las afueras de las ciudades. Pero los franceses tienen multitud de formatos. De los siete establecimientos presentes en Santander, únicamente dos son hipermercados. El resto, repartidos por el centro urbano, corresponden con sus denominaciones Market y Express, además de un local integrado en una gasolinera Cepsa. Las tiendas de Mercadona también se asocian con las grandes dimensiones. En su caso, todos sus locales encajan en esa idea y no cuentan con espacios pequeños adaptados a los centros de las ciudades. En Santander, hay cuatro y el último establecimiento que la marca valenciana abrió en Cantabria data de 2016. Entre sus proyectos a corto plazo, no figuran más aperturas. «Esto no significa que hayamos frenado la expansión, sino que ahora estamos centrados en reformar las tiendas y adaptar las secciones a las necesidades de los clientes», narra la responsable de las relaciones externas en Asturias y Cantabria, Noelia Iglesias. «Cuando abrimos una tienda, tenemos en cuenta criterios poblacionales y de accesibilidad». No todas las ubicaciones son aptas para instalar uno.

«No hemos frenado la expansión, pero ahora estamos centrados en reformar las tiendas» Noelia Iglesias | Relaciones externas de Mercadona

Empatado con los valencianos en número de locales están Eroski y Unide (cooperativa que puede encontrarse bajo ese nombre o el de otra de sus marcas, Udeco). Con uno menos, se sitúa el gigante alemán Lidl. Hipercor cuenta con dos establecimientos, uno en el interior del Corte Inglés y el otro es un Supercor, más pequeño, en el centro de la ciudad. Aldi y Alcampo son los encargados de cerrar la lista de cadenas comerciales presentes en la capital, con un único establecimiento cada uno. El total de 103 supermercados no tardará en aumentar, ya que están proyectados dos Lupa más y un Lidl dentro del municipio.

«Todo en un mismo sitio»

El porqué de la rápida proliferación de este tipo de establecimientos no es otro que la comodidad. Los supermercados albergan en su interior todo tipo de productos: alimentación, frescos, limpieza... Para adquirir todo ello antes de que existieran, era obligatorio frecuentar varios comercios. «El consumidor se decanta por aquellos establecimientos que cubren sus preferencias o necesidades de la forma más completa posible», corrobora Hoyuela. «En supermercados de tamaño medio o grande, el cliente tiene más facilidades para encontrar aquello que le satisface, frente a los espacios pequeños que cuentan con un surtido más reducido y más básico». La evolución de este tipo de comercios en los últimos veinte años, asegura, se ha centrado en el crecimiento de las propias salas para poder cubrir más necesidades gracias a un surtido más amplio de productos.

«El consumidor elige los establecimientos que cubren todassus necesidades» Marisa Hoyuela | Directora de Marketing de Lupa

La globalización y el cambio en la tendencia de consumo son, bajo la visión del director general de Coercán, Gonzalo Cayón, los pilares que sostienen este incremento de supermercados en la región. «Imponen su presencia y, por ello, se convierten en la preferencia. Su línea de expansión hace que proliferen, están presentes en cada barrio». Especialmente en el sector de la alimentación, está normalizado acudir siempre a este tipo de comercios. Aunque los supermercados son frecuentados por público de todas las edades, es cierto que la gente joven es la que más opta por este tipo de consumo. «Las pequeñas tiendas de ultramarinos o las específicas, como las carnicerías, siguen teniendo cierto tirón, el que se basa en la confianza». La fidelidad con una tienda tradicional, explica, se basa en el tipo de producto, «que suele ser muy fresco», y en que «cuenta con grandes profesionales detrás del mostrador».

«Apostamos por los alimentos saludablesy locales, la cuota de fidelidad es del 80%» Eulogio Sánchez | Director general adjunto de BM

Pero hay otra tendencia que favorece la proliferación de supermercados: la falta de tiempo. Por sus horarios laborales, mucha gente no tiene la posibilidad de ir a varias tiendas. «Es más cómodo acudir a un lugar que integre la frutería, la pescadería, la carnicería...», enumera. Además, las cadenas comerciales cuentan con horarios ininterrumpidos, mientras los pequeños ultramarinos suelen cerrar más pronto y durante la hora de comer. «Es obvio que un horario más amplio beneficia al cliente, pero es algo que solo pueden asumir grandes empresas con muchos recursos humanos».

No todo está perdido para el pequeño comercio dedicado a la alimentación. Las tiendas especializadas en algún producto, las que se enfocan en ofrecer género gourmet y las que se alían con las nuevas tecnologías para darse a conocer a través de las redes sociales, todavía tienen «tirón», defiende Cayón.

 

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