Tres maneras de afrontar el turismo sobre ruedas

Roberto Ruiz

Viajar en autocaravana tiene un componente de aventura, pero no por el tipo de viaje que promete, sino porque la legislación varía según el municipio que atraviesen

Marta San Miguel
MARTA SAN MIGUELSantander

Viajar en autocaravana tiene un componente de aventura, pero no por el tipo de viaje que promete, sino porque la legislación varía según el municipio que atraviesen. La adecuación de servicios que vayan encontrando y la planificación del viaje es crucial para evitar sorpresas. Estos son tres ejemplos de un sector que está al alza y que demanda regulación.

Familia Arias Miranda (Asturias) «Nunca parábamos en Cantabria, aquí te echaban»

En la autocaravana de Jaime Arias y Marián Miranda caben también su hijo, su nieta y su nuera. Viajan solo ellos, el matrimonio, pero al ser fiesta en Luarca (Asturias), su hijo ha cogido la furgoneta y han pasado juntos un par de días en Cabárceno; lo suyo funciona como un curioso y esporádico pareado, ya que luego continúan hacia el sur. «No volveremos a Asturias hasta Navidad», dice Jaime Arias. A qué fin, estamos jubilados y lo que necesitamos lo tenemos aquí, añade su mujer. Llevan diez años con la autocaravana, y a pesar de la cercanía, es la primera vez que paran en Cantabria: «Hasta ahora pasábamos de largo cuando hacíamos un viaje, no se podía venir porque te echaban, y si no, te ponían el cepo», dice Arias. «Es así, pero al fin están empezando a pensar que no somos mendigos, sino que gastamos y dejamos un dinero». Y su hijo corrobora el dato: «En un día hemos gastado 300 euros entre el parque (Cabárceno) y comidas». «En Asturias también te echan. En el norte tenían que aprender del sur, donde hay áreas de pago y áreas libres. La culpa la tienen los camping, que son unos caciques, así que a ver si de verdad se ponen las pilas».

La familia asturiana Arias Miranda, en el aparcamiento público de Cabárceno donde pernoctaron.
La familia asturiana Arias Miranda, en el aparcamiento público de Cabárceno donde pernoctaron. / Roberto Ruiz
Michael Leefenton (Gran Bretaña) «Hice este viaje en barco y ahora lo repito por la costa»

No hay un porqué en el viaje de Michael Leefenton; sólo que cogió un día una autocaravana de más de 20 años y salió desde Dover hacia el Paso de Calais a principios del mes de mayo. Desde entonces, ha recorrido toda la costa francesa hasta entrar en España. ¿Y cómo ha llegado a Cantabria? «Siguiendo este viejo mapa», dice, y muestra un pergamino lleno de apuntes e hitos subrayados con bolígrafo que nada tiene que ver con las modernas aplicaciones de móvil que utilizan los autocaravanistas para moverse por cualquier territorio nacional e internacional. Quiere acabar en Finisterre, y es precisamente eso lo que sí tiene un porqué, el itinerario: «Hice un viaje en barco desde Inglaterra hasta Gibraltar, recorrí toda la costa y pensé que me gustaría ver la otra parte, así que vendí el barco y compré la autocaravana para conocer la tierra que veía desde el mar». Y así es como los kilómetros de sus ruedas han ido a parar al lago del Acebo, en Cabárceno: «Cantabria es precioso. Me gusta lo variado del paisaje y la gente que conoces en estos sitios». Con su gorra de marinero, pinta cuadros en cada lugar donde se para y, a falta de espacio, los vende por 20 euros.

El británico Michael Leefenton pinta cuadros en cada parada, en este caso, el lago del Acebo.
El británico Michael Leefenton pinta cuadros en cada parada, en este caso, el lago del Acebo. / Roberto Ruiz

Julio, Gloria y 'Jazz' (Huesca) «Llegábamos con miedo, la legislación aquí es difusa»

En el aparcamiento para autocaravanas de Suesa te aseguras que todo es legal, pagas y sabes que no hay multa», dice Gloria Avilés. Viaja con su pareja, Julio Hernanz, y su perro 'Jazz'. «Llegábamos con miedo porque no sabíamos la legislación para aparcar con autocaravana aquí, no habíamos encontrado nada y era un poco difuso», así que le preguntaron a un policía local: «Nos dijo que si aparcábamos bien podíamos estar en cualquier sitio, pero teníamos miedo de una sanción, así que vinimos al área de autocaravanas». ¿Cómo la encontraron? Por la aplicación, en la que el foro de usuarios mantiene actualizado las zonas de servicios, de pago y no de pago: «Vamos eligiendo destino y después dónde podemos dormir bien». Vienen de Jaca y estarán cinco días en la región. Sus destinos: Ribamontán, Liérganes, luego a Picos de Europa con bicis. «Queríamos ir a Asturias, pero allí estamos vetados, aparcas en la calle para hacer la compra y ya te multan. Se saltan a la torera la norma de la DGT, imponen su ordenanza y te sancionan, así que nos quedamos en Cantabria, que nos tratan mejor».

Julio y Gloria, con 'Jazz' en el aparcamiento de Suesa.
Julio y Gloria, con 'Jazz' en el aparcamiento de Suesa. / Roberto Ruiz

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos