Valdecilla comienza a operar también por las tardes para reducir las listas de espera

Valdecilla comienza a operar también por las tardes para reducir las listas de espera
Roberto Ruiz

La actividad vespertina se centra por ahora en intervenciones de Cirugía General y Cirugía Plástica, aunque el hospital prevé extender el programa a otros servicios este año

Ana Rosa García
ANA ROSA GARCÍASantander

El hospital Valdecilla ha comenzado a realizar actividad quirúrgica de manera ordinaria en horario de tarde para aligerar las listas de espera, aunque por el momento limitada a las especialidades de Cirugía General y Cirugía Plástica. «Lo que estamos haciendo es posibilitar que aquellos servicios, cuya plantilla permite reajustar cierta actividad, puedan obtener sesiones quirúrgicas extras que de otra manera, dada la completa ocupación matinal de los quirófanos disponibles, no habría opción de conseguir», explica Fernando del Canto, subdirector médico de Valdecilla, responsable del área quirúrgica.

Hacía tiempo que el hospital no abría de forma regular sus quirófanos por la tarde, más allá de la actividad de urgencia y de los trasplantes, que precisamente se suelen programar en los horarios más despejados de la actividad de rutina. Y es que, en el pasado, la experiencia acabó demostrando que el sistema elegido para remunerar esas horas extras (las polémicas peonadas) se volvía «perverso», como denunciaron entonces los sindicatos. Hasta el punto de que en 2010 el Servicio Cántabro de Salud (SCS), que dirigía entonces José Luis Ostolaza, decidió suprimir las intervenciones en horario vespertino tras comprobar que los resultados no compensaban el gasto -ascendió a 1.300.000 euros en 2009-. Aquella decisión, que ofendió a los médicos al insinuarse que «había decaído el rendimiento de las mañanas», llegó también en un momento en el que había que buscar el ahorro.

En su lugar, se decidió remitir pacientes a centros externos, aunque no toda la patología podía asumirse, unas veces por la complejidad y otras simplemente por el rechazo de los pacientes a irse fuera del sistema público. Ahora se han habilitado nuevas fórmulas que permitan sacar adelante más trabajo, lo que implica aligerar la lista de espera quirúrgica, pero sin volver a caer en el efecto llamada de las peonadas (o autoconcertación).

Permuta de horario

Del Canto explica que estas operaciones programadas fuera del horario habitual «se realizan en parte por personal contratado para esa actividad vespertina y en parte por personal que permuta ocasionalmente y de forma voluntaria su jornada de mañana a tarde, sin poner en peligro la asistencia ordinaria de mañana ni la continuidad asistencial». Esto implica que no hay un desembolso añadido para el hospital. «Hasta el momento sólo se ha contratado a una enfermera más, aunque si se amplían los quirófanos es posible que haya que incorporar más personal de enfermería y algún anestesista», añade. Estas jornadas ordinarias de tarde arrancaron el pasado octubre, a razón de un quirófano diario de lunes a jueves, que va rotando entre los servicios de Cirugía General y Cirugía Plástica. En total, en el último trimestre del año pasado se realizaron 44 sesiones (unas 150 intervenciones).

En vista de los resultados, la Gerencia apostó por dar continuidad al programa, y en lo que va de 2018 se han contabilizado 30 sesiones con un balance de un centenar de operaciones. «La expectativa es poder ampliar el número de quirófanos diarios y extenderlo a otros servicios a lo largo del presente año», avanza Del Canto, de tal forma que «podamos llegar a las 450 o 500 intervenciones anuales, lo que sin duda ayudará a reducir las demoras con respecto a años previos».

Autoconcertada

Pero, además, con esta misma filosofía de aumentar la oferta quirúrgica se ha recuperado la actividad 'autoconcertada', es decir, en lugar de derivar pacientes a otros centros para mermar las listas de espera, los asume el propio hospital. «En estas sesiones un equipo quirúrgico completo realiza, tras finalizar su jornada habitual de mañana, un número de intervenciones pautadas percibiendo una remuneración específica previamente establecida por cada una de ellas», señala el subdirector médico. Es decir, se cobran como horas extra. Pero, matiza Del Canto, «estas operaciones no interfieren con las guardias ni con la actividad de mañana puesto que son equipos diferentes, y se realizan sólo para ciertos procedimientos definidos previamente. Por ejemplo para sacar adelante pacientes con demoras elevadas en la lista de espera». En definitiva, peonadas limitadas para casos marcados desde la Dirección, de forma que se eviten las perversiones del pasado.

El hospital realiza un tercer tipo de actividad diferenciada de las anteriores, que autodenomina 'optimización quirúrgica'. «Son sesiones que, una vez iniciadas en la mañana, extienden su duración en horario vespertino. La diferencia con la 'autoconcertada' es que aquí el parte y el equipo quirúrgico es el mismo. Y se remuneran a razón de una cantidad determinada por tramo horario».

Se aplican en situaciones de intervenciones muy largas (superior a una jornada ordinaria de mañana) o bien ante el aumento de ciertas patologías cuya intervención no permiten demora. «En este caso, requieren de ciertas condiciones de organización (hora de inicio y finalización, tasa de ocupación de quirófano, etc...), así como autorización previa de la Dirección».

Por último, también se ha potenciado la ocupación de los quirófanos por la tarde «para procesos de alta complejidad, que exigen una especial capacitación del personal y/o un especial equipamiento», apunta Del Canto. Un ejemplo típico es la cirugía robótica (Da Vinci), «uno de los programas estratégicos de Valdecilla, cada vez más demandado por los pacientes y en franca expansión. Actualmente Cirugía General, Urología y Otorrino lo utilizan, pero se espera que otros servicios, como Ginecología, pronto puedan adherirse a él».

Como solo hay un robot y son escasos los profesionales entrenados en su manejo, se organizan sesiones para poder intervenir pacientes tanto por la mañana como por la tarde; «habitualmente con el mismo equipo quirúrgico, lo cual posibilita incrementar (casi doblar) el funcionamiento del robot que no sería factible si solo se ocupara por la mañana».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos