«Los vigilantes privados son nuestros ojos allí donde no podemos llegar»

Marta Carbajo, inspectora jefe de la Policía Nacional. :/María Gil Lastra
Marta Carbajo, inspectora jefe de la Policía Nacional. : / María Gil Lastra

Las Jornadas Formativas de Seguridad Privada que se celebran en Santander debaten sobre la interconexión y la coordinación entre ambos colectivos

Daniel Martínez
DANIEL MARTÍNEZSantander

Durante los atentados de París de noviembre de 2015 murieron 130 personas, pero podrían haber sido muchas más si los responsables de la seguridad privada que trabajaban aquella noche en el estadio de fútbol no hubieran detectado a un terrorista que tenía intención de hacer estallar una bomba. Ese fue uno de los ejemplos que salieron a relucir el martes en las Jornadas Formativas de Seguridad Privada que se han celebrado en el Palacio de Exposiciones de Santander y que ponen de manifiesto hasta qué punto puede ser relevante su labor. «Es muy importante que tengamos una buena comunicación y coordinación porque se pueden convertir en nuestros ojos allí donde no podemos llegar», afirma Marta Carbajo, inspectora jefa del grupo de la Policía Nacional de Cantabria que dirige este seminario.

-Parte de estas jornadas se han centrado en la lucha contra el terrorismo. ¿Tan importante es su papel en este ámbito?

-Es fundamental. En cualquier momento podemos ser víctimas de un ataque. La seguridad privada está en mucho lugares y necesitan formación para que tengan una respuesta eficaz. Nosotros les vamos a resolver las dudas que tengan y les daremos pautas de actuación. Cómo actuar ante incidentes en lugares de gran aglomeración, con un vehículo o persona sospechosa...

«Su trabajo es útil para aportarnos información siempre que tengan buena formación»

-Si se pone tanto acento en este aspecto es porque el riesgo de ataque terrorista es evidente.

-Seguimos en 'nivel 4' de alerta antiterrorista. Todos los servicios están activados y nada es descartable. Por eso es muy importante que estemos todos preparados y coordinados. Cuando hay un trabajo y una comunicación previa en persona es más fácil que fluya la información. Así, ante un hipotético ataque, el engranaje estaría ya bien engrasado.

-¿Hasta ahora esa coordinación no era suficiente?

-Estamos potenciando mucho la colaboración con el sector para detectar tanto los delitos más pequeños como los más graves. Aquí entran empresas de seguridad, detectives, vigilantes... Son nuestros ojos. Hay unos 1.200 vigilantes privados sólo en Cantabria. Son muchos ojos. Que fluya la comunicación con la seguridad privada es importante para dar una mejor seguridad pública.

-¿Cuál debe ser el papel de la seguridad privada?

-Desde el ámbito público no podemos estar en todos los puntos. La normativa permite a los particulares y empresas contratar servicios privados. Su trabajo es muy útil para aportarnos información siempre que tengan una buena formación. La Policía Nacional está haciendo un gran esfuerzo en formar a estas personas porque creemos que se traducirá en resultados.

-¿Esta relación de la Policía Nacional con la seguridad privada ya está dando resultados?

-Ya está fluyendo mucha información y todo lo que llega se analiza y pasa por Inteligencia. Por ejemplo, los vigilantes que trabajan en polígonos, centros comerciales o zonas residenciales ayudan en todo lo que tiene que ver con robos. A veces avisan a las patrullas que están por la zona y otras a través de las vías que existen.

-Hay quien puede ver esto como una forma de externalizar la seguridad

-La ciudadanía siempre va a tener a su servicio a la Policía Nacional, pero no puede estar en todas las casas. La legislación da la posibilidad de contratar alarmas privadas, o a las empresas tener vigilantes. Ambas partes tenemos que convivir de la mejor manera posible. Y muchas veces la seguridad privada actúa bajo nuestro mando. Eso ocurre en los partidos de fútbol, en conciertos...

-¿En qué circunstancia un agente privado puede hacer una detención o llevar arma?

-La ley de seguridad privada lo deja muy claro. Los vigilantes pueden utilizar armas en algunas especialidades y con autorización. En cuanto a retener a una persona, forma parte de su trabajo, pero lo que tienen que hacer es ponerlo inmediatamente en conocimiento de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.

-¿Qué labores específicas realiza esta unidad?

-Control e inspección de todo lo que es el sector de la seguridad privada. Controlar sus actuaciones, sus servicios y los medios tecnológicos. En algunos lugares sensibles, como bancos, joyerías, farmacias, galerías de arte o gasolineras, la normativa exige determinadas medidas especiales. Nuestra labor consiste en controlar que se cumplan.

-¿Cómo se actúa cuando se detectan deficiencias?

-Las normas en cuanto a los ámbitos de actuación y a las reglas de funcionamiento son claras y se suelen cumplir. En Cantabria no hay grandes problemas, pero cuando no es así hay sanciones y un tiempo para corregirlo.

-Usted es la primera mujer que ocupa este puesto en Cantabria. ¿Cada vez hay más mujeres en puestos de responsabilidad?

-Estos eran puestos que estaban tradicionalmente asignados a hombres. Afortunadamente va cambiando. En parte es porque había más hombres que mujeres, pero también porque antes estábamos relegadas a espacios secundarios. Se nos están abriendo más puertas y ya hay mujeres en todas las unidades. Aún hay trabajo por hacer, aunque se haya conseguido muchísimo.