Asciende como puedasRacing 18/19

Asciende como puedas

El Racing inicia su cuarta tentativa por regresar a Segunda División con un proyecto liderado por su director deportivo, Chuti Molina, que se ha encargado de la confección de la plantilla

Sergio Herrero
SERGIO HERREROSantander

Se abre el telón. Aparece un estadio que vivió tiempos mejores. Un director deportivo con una carta blanca en la mano. Un entrenador con hambre de dirigir en la élite. Una veintena de tipos en pantalón corto y camiseta verdiblanca. Y una afición expectante, que saca fuerzas para seguir animando de donde parece que no quedan. La película sólo puede tener un nombre: 'Asciende como puedas'. El problema de todo esto es que la cinta ya va para saga y la que se empieza a proyectar esta semana es ya la cuarta secuela de una dramática historia para el Racing. Por favor, que no sea 'La historia interminable'. Mejor, 'La conquista del paraíso'.

Al director deportivo racinguista, Chuti Molina, le falta el pelo blanco para parecerse a Leslie Nielsen. Al manchego le han dado un boli, un papel y libertad prácticamente absoluta para hacer un equipo de autor. Compositor verdiblanco. Él también tendrá que coger los mandos de la nave, ganar altura y aterrizarla en Segunda División. Con el técnico Iván Ania a su derecha en la cabina. Durante el verano, Molina se ha echado a la espalda toda la responsabilidad de llevar el avión racinguista al aeropuerto correcto. «Si fracasamos, el responsable seré yo» y «si no cumplimos el objetivo, esta ronda la pago yo» han venido a ser sus frases.

Sí, la carta que le ha otorgado el presidente, Alfredo Pérez, es blanca. Salvoconducto. Pero más allá del color, quizá sólo haya una. No ya para Molina, que siempre podrá buscar trabajo en otra parte. Tal vez el que se la juega a un sólo naipe es el propio Racing. La apuesta de la nueva directiva es arriesgada. El director deportivo afirma que la plantilla, a día de hoy, es más barata que la de la temporada pasada. Habría que ver los datos y la interpretación que se hace de ellos. Entre fichajes, salarios e indemnizaciones... Si el equipo asciende, las televisiones y el glamour del fútbol profesional taparán la mayor parte de los agujeros que ya tiene el Racing. Si no se cumple el objetivo, miedo, intriga y dolor de barriga.

El míster destaca por su ambición e intensidad en los entrenamientos

Con estos condicionantes y a la espera de que se cierre el mercado el próximo jueves, el equipo confeccionado por Chuti Molina y modelado por Iván Ania tiene buena pinta. Aunque esa apariencia tendrá que refrendarla durante el campeonato liguero. En los Campos de Sport. Pero también en Amorebieta, en Durango y en Langreo. Porque si la Segunda División B es ya de por sí una categoría complicada, el grupo II tiene más trampas que una película de Indiana Jones.

Aparte de talento, el Racing ha ido armando un equipo adaptable a diversas circunstancias que se pueda encontrar: mucho centrocampista, altura en todas las líneas y futbolistas con experiencia en mil y una batallas en territorio vasco, donde, con diez representantes, se va a dilucidar más de la mitad de la competición. La Rioja, Navarra, Asturias, Miranda de Ebro y, por supuesto, Torrelavega, serán las otras plazas donde torear. Todo, con el afán de hacer una Liga regular prácticamente perfecta, aunque ni siquiera eso asegure tener premio en una lotería tan poco esperanzadora como el Euromillones. De eso el racinguismo sabe un rato. Suben cuatro equipos de ochenta. Lo dicho, asciende como puedas. Por lo civil o por lo criminal, que decía Luis Aragonés.

Sergio Ruiz y Jon Ander han sido los jugadores más destacados durante el verano verdiblanco

Sin Dani Aquino y con una plantilla bastante homogénea, el Racing busca un líder al que seguir. Currículums y promesas hay donde elegir. Iván Crespo, Figueras, Cayarga, Cejudo... Aunque hasta ahora, durante la pretemporada, los galones se les han puesto dos futbolistas poco ruidosos. Por un lado, un Sergio Ruiz que se ha hecho amo del centro del campo. Los fichajes se amontonan a su alrededor y el astillerense permanece impasible. Con un estado de forma y una autoridad pasmosos. El racinguismo teme que llegue un equipo de categoría superior a seducir al chaval. Y Jon Ander. Ya 'Gol' Ander para los amigos. Llegado a priori como complemento para la delantera, está poniendo unos cimientos que le costará derribar a quien quiera convertirse en nueve de referencia de este equipo. Porque eso, un tipo que meta miedo en el área contraria, parece un requisito indispensable, pese a que ni el propio Aquino ni Abdón Prats ni Borja Lázaro aseguraron el ascenso.

Quinielas

En cuanto a la cantera, poca cosa. Ha quedado claro que no es una prioridad para Chuti Molina. La única esperanza para los chavales es intentar entrarle por el ojo a Iván Ania y estar ubicado de forma oportuna. En el momento justo y en el lugar adecuado. Por lo que pueda pasar.

Son fechas de quinielas. De búsqueda de favoritos. Porque a veces parece que se pelea mejor contra un enemigo al que echarle las culpas que contra uno mismo. Lo que pasa es que en esto de la Segunda B aventurarse suele hacerse con muy pocas probabilidades de éxito. Sobre el papel, Mirandés y Unión Deportiva Logroñés parecen los principales rivales racinguistas en la lucha por el título, pero a buen seguro que los filiales, como la pasada campaña, tendrán mucho que decir. Y las sorprensas que aparezcan por ahí.

Los aficionados están esperanzados con el equipo, aunque chocan con la nueva directiva

Alrededor de todo esto, del balón, de los futbolistas, de Iván Ania y de Chuti Molina está la afición. Una hinchada que no se rinde pese a llevarse un sopapo tras otro y aunque la actual directiva racinguista ya ha chocado varias veces con ella. El caso es que la impenitencia verdiblanca y la importante bajada de precios en los abonos –que no respeta la antigüedad– han conseguido que el club supere el número de abonados en sus participaciones en Segunda División B. Mientras la pelotita entre, todo irá bien. Si la cosa se complica, ya se verá.

El director deportivo, Chuti Molina, ha aprovechado su «carta blanca» para hacer un equipo competitivo

Los racinguistas son masocas. Y a mucha honra. Arranca la Liga. Empieza otra travesía por el desierto. El cuarto largo invierno consecutivo. Camino de 106 primaveras. Como en los tres cursos anteriores, habrá buenas tardes, otras no tanto, desplazamientos divertidos, turismo, gastronomía y goles. Incluso en esta ocasión habrá un derbi. Pero lo que falta realmente para completar el cóctel es el ascenso. El ansiado ascenso. Lo demás, a día de hoy, importa más bien poco en el racinguismo.

Así se presenta una temporada más para el Racing. La historia de casi siempre. Enfado en mayo; disgusto masticado durante junio y julio e ilusiones recobradas cuando llega agosto. Es la ley verdiblanca no escrita. Caerse y volver a levantarse ene veces. Qué sería de este club si no fuese así.

2- Iván Ania: «El club debe salir cuanto antes de Segunda B»

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