Punta Parayas manda en verano

La variedad de actividades y opciones que ofrece este parque le han consolidado como el espacio de ocio favorito de los camargueses en verano

El espacio de Punta Parayas es usado por vecinos de todas las edades./María Causo
El espacio de Punta Parayas es usado por vecinos de todas las edades. / María Causo
María Causo
MARÍA CAUSOMaliaño

Camargo destaca como uno de los municipios con más opciones de ocio en verano. Este periodo del año, tan esperado por todo el mundo, trae consigo el buen tiempo y con ello, las ganas de echarse a la calle y disfrutar de los días más largos bajo el sol. Esto supone que, aunque lo más característico del Valle sea la cueva de El Pendo y todo el entorno montañoso y de prados que la rodea, el municipio tiene también otras opciones más 'playeras'. Y es que son muy pocos los municipios que pueden decir que, sin tener mar, tienen playa. Pero Camargo sí.

La playa artificial de Punta Parayas se sitúa en la zona interior de la Bahía de Santander, sobre la Ría de Astillero, y recibe cada día a decenas de vecinos que buscan mayor accesibilidad, tranquilidad, cercanía y más facilidad de aparcamiento que las playas naturales más cercanas como pueden ser los arenales de Santander o El Puntal de Somo. Además, el emplazamiento tiene un sistema de socorrismo activo durante cuatro meses en horario de 11.30 horas a 19.30 horas. Concretamente, cuenta con la presencia mínima de dos socorristas los fines de semana de junio y septiembre y los meses completos de julio agosto; y con la presencia mínima de un socorrista durante los días laborables de junio y septiembre.

Igualmente, esta playa artificial, de 32 metros de ancho, es accesible para personas con movilidad reducida y está distribuida en amplios escalones hacia el mar cubiertos de material antideslizante que facilitan el baño y el descanso. Cuenta además con varias duchas, fuentes de agua, aseos públicos y una campa aledaña en la que poder disfrutar del sol y del paisaje sentado en una tumbona o en una hamaca.

Además, el Ayuntamiento ha anunciado recientemente que se van a instalar unas corcheras en el fondo de la playa para evitar que la gente acceda a unos escalones que, en marea baja, son donde más barro y musgo se acumula, y aumentar así la seguridad de los bañistas para que usen la rampa.

Ubicada en el Alto Maliaño, el parque de Punta Parayas tiene la ventaja de que dispone de múltiples alternativas de llegada ya que posee un amplio aparcamiento tanto para coches como para autobuses, separado en varias zonas pero todas ellas cercanas entre sí. Si no se dispone de vehículo propio, está bien comunicada con el casco urbano del municipio a través de un autobús que tiene una parada a la entrada del recinto.

Finalmente, una de las mejores opciones para venir a Punta Parayas es gracias al carril bici que discurre por el parque y todo el perímetro del aeropuerto que es muy utilizado por el paisaje que ofrece para pasear, correr, ir en patines o en bicicleta. Durante los meses de verano, el Ayuntamiento de Camargo proporciona un servicio de préstamo gratuito de bicicletas para todo aquel que quiera recorrerlo. Este servicio se podrá utilizar hasta el próximo 23 de septiembre de lunes a domingo en horario de 10.00 a 14.00 horas por las mañanas y de 16.00 a 21.00 horas por las tardes. Antes del primer préstamo, cada usuario tiene que cumplimentar una ficha con los datos personales y firmar la hoja informativa en la que se les indica las normas que deben seguir. Posteriormente, se le hará entrega de una tarjeta personal que facilitará el acceso a este servicio y agilizará el préstamo de las bicicletas en los días sucesivos.

María Causo

Ideal para niños

Debido a sus características, el entorno de Punta Parayas y su playa artificial lo hacen un enclave ideal para ir acompañado por los niños. Además de por sus instalaciones, muchas madres destacan que «la falta de arena» es muy agradable porque los niños «se traen la playa a casa». Así lo explicaba, Marián González, que acudía este martes con sus hijos al parque. «Lo bueno de Punta Parayas es que los niños se divierten y yo también me puedo relajar. Cuando vamos a la playa de verdad, eso es imposible», explica.

Y es que mientras Marián se tumba en la zona verde leyendo una revista, sus hijos juegan en una de las dos zonas de juegos infantiles equipadas con diversos elementos como columpios o toboganes.

Otra de las ventajas del emplazamiento es que, tras la jornada de playa, los vecinos se pueden relajar tomando un aperitivo en el bar del parque. Y todo ello mientras los niños se mantienen ocupados jugando en una pista polideportiva para la práctica de fútbol, balonmano y baloncesto.

Por otra parte, en su zona más elevada, el parque cuenta con un gran área de campas y arbolado donde hay distribuidas por todo el espacio, mesas y barbacoas, una fuente, además de diferentes paseos y entornos en los que perderse disfrutando de las vistas que ofrece la pequeña altitud. También se ha instalado una zona de ejercicio para las personas mayores.

En definitiva, entre las mareas de Punta Parayas, los vecinos del Valle se bañan, toman el sol, caminan o andan en bici. El parque se ha constituido, por tanto, en un enclave cómodo, tranquilo y único en Cantabria gracias sobre todo a su accesibilidad. Poco más se puede pedir a una puesta de sol con una cerveza en la mano viendo a las pequeñas embarcaciones atracar en el pantalán o a los remeros del el Club de Remo Valle de Camargo bajar al agua sus traineras para entrenar haciendo de los veraneantes sus espectadores.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos